El mes de septiembre abre la campaña agrícola en Picassent. El municipio, que cuenta con un término muy extenso con cerca de 90 kilómetros cuadrados, resulta una superficie inabarcable para ser controlada únicamente con recursos humanos.

Por eso, desde hace unos años, la Policía Local vigila desde el aire mediante drones todos los movimientos que tienen lugar en las parcelas donde se cultivan las variedades tempranas de la naranja y también del cultivo del kiwi. Además, desde el mismo cuerpo de la Policía Local se trabaja mediante el GIS, un sistema de información geográfica que permite saber los campos en producción y que también están en período de recolección para que la vigilancia sea más efectiva.

Recordamos que el consistorio invirtió recientemente en la adquisición de dos drones, uno de ellos con visión nocturna, y también en la formación de pilotos en el cuerpo de la Policía, que ya han dado muy buenos resultados en campañas anteriores y donde se han detectado y evitado robos no sólo relacionados con las cosechas sino también en casetas, instalaciones de regadío, pozos y otras ubicaciones.

Tal y como destaca el concejal del área de Seguridad Ciudadana, Salvador Morató, «Todos los turnos de servicio de la Policía Local cuentan ya con un policía experto en vuelo de drones que utilizan esta tecnología para vigilar el municipio tanto de día como de noche».