Con el objetivo de mejorar y ampliar la seguridad vial en Albal, hace meses que la localidad iniciaba un ambicioso proyecto de video-vigilancia que acabará extendiéndose por los puntos más estratégicos del casco urbano y sus polígonos industriales. Una vez acabado, contará con una inversión total de 155.000 €, el municipio contará con 59 de estas unidades, 20 de las cuales ya están en funcionamiento y se custodian por agentes en servicio, desde las dependencias de la Policía Local.

La ubicación de las cámaras está perfectamente señalizada para que la ciudadanía conozca dónde se encuentran. El servicio, aumenta la vigilancia y eficacia del cuerpo que dirige el Intendente, Manuel Ocaña. “Controlar el tráfico rodado, ayudar en la resolución de conflictos y disuadir las infracciones de los conductores, es el objetivo”, asegura el jefe que añade que “las imágenes pueden ser tratadas para colaborar con la policía judicial científica”, Ocaña informa que el sistema ha permitido identificar a los autores de hasta seis accidentes que se dieron a la fuga.

A través de un programa informático, instalado los agentes captan las imágenes para una gestión eficaz de cada caso, ya que plasman de forma clara y precisa los viales. Uno de los últimos pasos del proyecto ha sido la instalación de la sala de control que recientemente ha visitado el alcalde Ramón Marí, acompañado del concejal de Seguridad Ciudadana, Ramón Tarazona.

Está previsto que el proyecto esté ejecutado antes de acabar esta legislatura, Albal contará con cámaras en la puerta de la Policía Local, en el acceso a la Pista de Silla, en las calles Túria, Sant Roc, Molí Cremat, Santa Anna, Salvador Ricart, Hort Miralles, Hort de Sant Gregori y Alicante, en el camino número 8, Camino de la Marjal y Camino Viejo de Silla, Carretera Real de Madrid, Acceso por Guardería Ninos, Parc Benamà, acceso al polígono Braç del Vicari y al que está ubicado junto al cementerio municipal, Polideportivo y Parque La Balaguera.

Para el primer edil, esta iniciativa supone un avance tecnológico, que viene a aumentar la seguridad vecinal, al tiempo que facilita el trabajo a los agentes que no tienen que estar en el lugar de un conflicto de tráfico para poder resolverlo. “Ahora más que nunca resultan esenciales tanto las cámaras, como la plantilla policial, que ha tenido una brillante actuación para combatir y velar por la seguridad durante la pandemia”, subraya Marí.