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Los chalets de Garín y Cortina: del abandono a la reconstrucción

Los dos emblemáticos inmuebles de la época modernista, ubicados en Burjassot y Torrent, se salvarán ‘in extremis’ tras décadas de deterioro

Visita a las primeras obras de limpieza en Garín de Burjassot. | A.B.

Han perdido parte de sus elementos esenciales tras décadas de abandono, han sufrido entradas irregulares y expolios, y sendos incendios que causaron graves daños. Pero finalmente en 2021 ha llegado la oportunidad, casi ‘in extremis’ para dos emblemas de la arquitectura de una época en la comarca: el chalet de Garín, en Burjassot, y el palacete Giner-Cortina, en Torrent. Tras décadas de abandono y denuncias de colectivos y representantes del ámbito del patrimonio, ambos ayuntamientos están acometiendo obras de rehabilitación, tras el pertinente proceso para hacerse con su propiedad, lo que posibilitará que se salven finalmente de la destrucción total.

Andamiaje en el chalet Giner-Cortina de Torrent. | A.T.

La última actuación se anunciaba ayer en Burjassot: el inicio inminente de las obras de reconstrucción de un inmueble que se destinará a centro social del barrio del Empalme, por un valor de 636.721 euros, que incluyen tanto la ejecución como la dirección facultativa. Del total, 545.000 euros serán aportados por la Conselleria de Vivienda y el resto será a cargo de las arcas municipales.

Tras la obra, el edificio va a disponer de dos plantas. En la baja se ubicarán la zona de recepción, la ludoteca, una oficina y los aseos, con una superficie construida de 229,67 m². Y en la primera, de 200,24 m², habrá una sala multifuncional, una aula digital y un taller. Desde el espacio multifuncional de la primera planta se tendrá acceso a la sala de la torre.

El chalet de Garín fue edificado a principios del siglo XX por la familia burguesa Garín, a raíz de la construcción del Camino de València a Burjassot y de la existencia del trenet. Estaba deshabitado desde hacía décadas y figuraba calificado como inmueble dotacional en el PGOU de Burjassot, formando parte de un PAI que nunca llegó a desarrollarse. Por ello, hace unos cuatro años, el consistorio inició su expropiación, que culminó en 2018 con la sentencia definitiva y un coste de 85.000 euros. No obstante, no se había actuado hasta ahora.

En el caso de Torrent, el palacete diseñado por el arquitecto Cortina como casa de veraneo para su hermana fue adquirido en 2020 por el consistorio por casi 400.000 euros tras un farragoso proceso de batalla con la propiedad. La rehabilitación se está acometiendo por fases y, en estos momentos, la empresa adjudicataria ha de actuar en la cúpula. En este inmueble se ha expoliado, con los años, gran parte del rico pavimento cerámico.

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