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Los años en que Torrent fue centro neurálgico de la guerra

Un estudio ha establecido también la ubicación de la posición secreta Pekín

Imágenes de la guerra en Torrent

El traslado del Gobierno de la República a València durante la guerra civil, una vez Madrid se convirtió en una ciudad con violencia extrema, así como del Alto Estado Mayor del Ejército, provocó que las poblaciones del área metropolitana fueran escenario de importantes capítulos de la historia de Europa. Una de ellas es Torrent. Su ubicación cerca de la capital, además del hecho de albergar numerosos conventos y chalets de grandes dimensiones, en el segundo caso construidos décadas antes por la burguesía valenciana como fincas de veraneo, que posibilitaban la instalación de determinados serviciosm fueron factores clave para que fuera elegida.

Si bien hasta ahora investigaciones como las de Tomás Roselló o el concejal popular Salvador Císcar habían revelado determinados pasajes, el proyecto que han liderado el geógrafo José Manuel Almerich y la diseñadora Mayte Martínez (y que se ha plasmado en una gran exposición en la sala Cívica de l’Antic Mercat) es el que ha permitido, por primera vez, trasladar al gran público, la importancia estratégica que tuvo la ciudad durante la guerra civil, por la que pasaron desde el general Miaja (que tenía su despacho en el Vedat) o Miguel Hernández o André Malraux.

Los años en que Torrent fue centro neurálgico de la guerra | L-EMV

Almerich, que ha asesorado al consistorio para obtener una ayuda de la Conselleria de Participació, Transparència, Cooperació i Qualitat Democràtica, señala que Torrent fue importante en cuatro aspectos: el funcionamiento en el Vedat de un hospital de aviación y la existencia de una brigada aérea con base en l’Hort de Trènor; la posición secreta Pekin, que estaba en el convento de la Purísima de Alaquàs y las actuales fincas de los Trénor, ya en Torrent; las colonias escolares del Mas del Jutge i el Mas de Ràfol, y las telecomunicaciones, a través dle papel que desempeñó Radio Torrente, con el telegrafista Francisco Cano al frente.

Los años en que Torrent fue centro neurálgico de la guerra | JMA

El investigador defiende que este primer proyecto «es el que ha abierto el camino y ha situado a la ciudad en el contexto de la guerra civil», aunque en el futuro «será necesario seguir profundizando en otros aspectos» como la creación de una ruta, la reparación de las víctimas (muchas de ellas en la fosa 21 de Paterna) y la difusión de la figura de Cano, entre otras asignaturas pendientes.

El hospital de aviación

Respecto al centro hospitalario, en el trabajo se ha documentado que durante dos años (desde el 30 de marzo de 1937 y hasta el 31 de marzo de 1939) funcionó en el Vedat de Torrent un hospital especializado en heridos de aviación. El Comandante médico José Bort, que había sido nombrado Jefe del Arma de Sanidad de Aviación, encargó al cirujano Anastasio Pérez que pusiera en marcha el proyecto. Según cuenta éste en sus memorias, tras una primera visita con el Coronel Camacho, se reunió con el ministro del Gobierno republicano Indalecio Prieto, que dio el visto bueno.

El hospital se componía de tres edificios (uno de ellos el bello chalet Villa Eloina, recientemente rehabilitado). El Pabellón Quirúrgico disponía de 30 camas y, calculando una media de 10 días de ingreso tras una intervención, se estima que tenía una capacidad de recepción y tratamiento 90 heridos mensuales. El complejo se dotó con médicos y enfermeras llegados de Madrid aunque también se reclutó a los de la ciudad. En el trabajo se ha documentado que pasaron las enfermeras Dolores Sevilla Marco (tras la guerra perdió el título como represalia), la comadrona Pastora Pérez Gómez ( se exilió en México) y la torrentina Amparo Andreu Ferrando, que nació en 1916 en la calle Sagra de Torrent y era sindicalista de la CNT, además de enfermera. Su hijo, Cèsar Talabante, nacido al poco de morir su marido en el frente de Teruel, acudió a la inauguración de la exposición.

Vinculada a la aviación estaba la brigada que creó el intelectual francés y seguidor de la República André Malraux, con base en l’Hort de Trènor. Este personaje fue después ministro de Cultura y de Exteriores en Francia, y fue represaliado por los nazis .

Almerich afirma asimismo que la llamada posición Pekin, un lugar secreto donde estaba el alto mando del Ejército republicano, se situó en la casa de ejercicios espirituales la Purísima de Alaquàs, en el límite con Torrent, y en las dos fincas cercanas, actualmente propiedad de la familia Trènor. Como ya publicó Levante-EMV hace años, en la Purísima se estableció una carcel para presas de la alta sociedad del bando franquista, una historia que destapó «Quaderns d’Investigació» y que recoge el documental «Cautivas». Pero ahora se ha dado un paso más. «Testimonios orales indican que en la posición Pekín se creó un grupo de intelectuales con el nombre de el Ballenato, al que el Gobierno encargó diferentes funciones y entre los que estaba Miguel Hernández», explica. Su función era estimular la lectura en las tropas. Además, durante su estancia, escribió la letra del que había de ser el himno de la República que sustituyera al de Riego, que nunca entró en vigor, al ganar la guerra los golpistas.

El establecimiento de la posición Pekín en las inmediaciones de la Purísima supuso que el general Miaja tuviera también en la ciudad su despacho, que fijó en la casa de Vicente Fe Castell, director en la época de El Mercantil Valenciano (hoy Levante), que tuvo que exiliarse a Francia.

El «Guerrillero de Torrent»

Otro de los pilares sobre los que se asienta el importante papel de Torrent en la guerra es el de las comunicaciones. Francisco Cano era el telegrafista y, cuando estalló el conflicto, el Gobierno el encargó que pusiera en marcha una emisora de onda corta que llegó a ser considerada en el extranjero el médio de comunicación oficial de la República. Sus agrias polémicas con el general franquista Queipoó de Llano, «uno de los más sangrientos», le convirtió en un personaje odiado por los golpistas. Tras la guerra, huyó a Barcelona y donde fue reconocido por un grupo de falangistas torrentinos que realmente buscaban al anarquista Francisco Mares, traído de vuelta y fusilado en Paterna.

A todo el peso militar y político que tuvo la ciudad, se suma el educativo que ejerció la comarca de l’Horta Sud, lugar de acogida de cientos de niños y niñas, trasladados por el Gobierno para que estuvieran a salvo de los bombardeos de Madrid y siguieranrecibiendo clases. En Torrent se localizan dos colonias escolares en el Mas del jutge y en el Mas de Ràfol.

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