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El Consell adjudica 31 pisos en Paterna a familias con escasos recursos

Residentes de los 19 pisos que ya estaban ocupados lamentan que el EVHA no haya consensuado con ellos el proceso

Protesta que hace meses realizó el vecindario inicial del piso. | L-EMV

La compleja situación que produce la falta de viviendas sociales, la demanda creciente y los pisos privados cerrados en muchas ciudades provoca desencuentros entre las administraciones públicas y algunos sectores sociales cuando se ponen en marcha iniciativas para dar cobijo a familias.

En Paterna, la Conselleria de Vivienda, a través de l’Entitat Valenciana d’Habitatge i Sòl (EVha), ha adjudicado hace unos días 31 pisos en el Mas del Rosari y, en concreto, en el edificio Torre Girasol, en régimen de «alquiler asequible».

Estos inmuebles forman parte de los 33 que el EVha compró en el mencionado inmueble, que previamente se había construido para albergar viviendas de VPO y donde ya residían otras 19 familias. La compra-venta se realizó a la empresa inmobiliaria Solvia a través de la fórmula del tanteo y retracto, con el objetivo de incorporar los pisos al patrimonio público de la Generalitat.

Para ayudar en el proceso de llegada de las y los nuevos residentes, la conselleria organizó una reunión en la que se entregó a cada titular la carta de de adjudicación, así como documentación sobre los compromisos que adquieren con la firma y las normas que tiene la comunidad.

Posteriormente, se celebró una reunión con las 19 familias residentes en la que se presentó al equipo de mediación que se ha designado para que tutele el proceso de adaptación.

La conselleria explica que, para acceder a los pisos, la unidad familiar tiene que ingresar entre el 1,5 y el 2,5 del Índice de Precios al Consumo (Iprex) y el dinero ha de proceder de rentas del trabajo. La institución considera que, con estas condiciones, se facilita el acceso a las viviendas a «familias con recursos limitados que no podrían tener un hogar digno en el mercado de alquiler» en la actualidad. El equipo de mediación ha de supervisar la llegada de las familias y aportarles atención personalizada.

El proceso no se ve tan sencillo ni se comparte por las 19 familias que compraron sus VPO inicialmente. De hecho y, como ya informó Levante-EMV, el grupo se había organizado y, en el último año, había presentado una alternativa a la conselleria, en la que se pedía que los pisos se adjudicaran a un perfil variado de personas (jóvenes y mayores con necesidades de movilidad, entre otros) no solo basado en criterios económicos para «evitar que la finca se convierta en un gueto». Portavoces de este grupo lamentan no haber sido escuchados y denuncian que la EVha les ha «mentido en este tiempo». «La llegada tenía que ser escalonada, por ejemplo, y no de golpe», dicen. Los antiguos residentes califican la nueva situación de «experimento» y auguran malos resultados y conflictos de convivencia en la finca.

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