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La baja de una funcionaria deja a familias de Rocafort sin certificado de defunción

Los familiares de una fallecida en plena calle el 13 de octubre esperan desde entonces el documento para hacer trámites

Edificio que alberga el Juzgado de Paz y cartel que anuncia el cierre, arriba. | L-EMV

La administración, llámase también sistema, puede en ocasiones causar más dolor que el que infligen los propios golpes de la vida. Está ocurriendo en Rocafort donde varias familias esperan desde hace semanas poder obtener el certificado de defunción de sus seres queridos, trámite que no se está culminando al estar de baja la única funcionaria del Juzgado de Paz. «Es un calvario no poner fin a este capítulo tan doloroso», afirma una afectada.

La baja de una funcionaria deja a familias de Rocafort sin certificado de defunción

Ana relata la pesadilla que está viviendo su familia desde el pasado 13 de octubre. Ese día, su cuñada, de 47 años, fallecía en una calle de Rocafort tras caer desplomada. Allí se presentaron Policía Local, Guardia Civil y servicios de emergencia, que solo pudieron certificar la muerte de la mujer. Al día siguiente la despidieron en un funeral en la que fue incinerada.

Todavía con el dolor candente por la repentina muerte de la mujer, los padres del viudo acudieron el 20 de octubre a recoger el certificado de defunción al Juzgado de Paz de Rocafort, que también tramita certificados de nacimientos, expedientes de matrimonio o fe de vida y estado. «La secretaria nos explicó que todavía no había cursado la inscripción de mi cuñada en el Registro Civil, debido a la gran carga de trabajo que tenía, al ser ella la única persona trabajando en este Juzgado. Comunicó a mis padres que el Juzgado permanecería unos días cerrado, por ser festivo local, y les instó a acudir de nuevo pasados unos días».

Pero cual fue su desagradable sorpresa cuando el 8 de noviembre se encontraron con el servicio clausurado. «Juzgado de Paz. Cerrado temporalmente. Para cualquier consulta diríjase al Ayuntamiento», reza el cartel que todavía se mantiene en las puertas del edificio de la calle Convento. Los suegros de la fallecida preguntaron en el consistorio, que informó que la funcionaria se había cogido la baja y que «hasta que no se sustituyera a esta funcionaria, no había nada que hacer», afirma Ana.

El relevo de la trabajadora pública en el juzgado es competencia municipal. Tratando de encontrar una solución, se desplazaron al Juzgado de Moncada, del que judicialmente depende el de Rocafort, «donde se les informó que mi cuñada no estaba inscrita en el Registro civil y, por ello, no se podía tramitar en otro juzgado», relata.

«A partir de ahí arranca un sinfín de llamadas, visitas a Juzgados, y puertas cerradas ante nuestras narices, sin que nadie nos ofrezca una solución, sin que aparezca ningún responsable capaz y competente para poner fin a este capítulo tan doloroso que debería llevar semanas subsanado». Aseguran que han puesto reclamaciones, tanto en el Ayuntamiento de Rocafort, en el Juzgado de Moncada y en propio Tribunal Superior de Justicia. «El alcalde nos llamó para decirnos que no pueden hacer nada, más que solicitar unas contraseñas para que una funcionaria del consistorio pueda acceder al Juzgado de Paz y tramitar el certificado de defunción de mi cuñada, pero que no espere una pronta solución». La afectada explica que su hermano no puede realizar diferentes trámites al carecer del certificado oficial de defunción de su mujer.

Cuarenta días de pelea

Tampoco entienden que desde Justicia «no se haya puesto remedio alguno. Hace 47 días que perdimos a mi cuñada, y llevamos 40 días peleando por obtener un documento necesario para multitud de gestiones necesarias tras un fallecimiento, que se me debería haber otorgado sin más, como un mero trámite. El dolor que está causando esta dejadez de funciones e incompetencia de los responsables, no tiene fecha límite, por lo visto. Es increíble que un mero trámite burocrático se esté alargando lo indecible. Esto es un calvario al que se nos está sometiendo a toda la familia».

Desde que la funcionaria se encuentra de baja son ya varias las familias afectadas por la petición de certificados de defunción.

El Ayuntamiento de Rocafort no atendió las llamadas de este diario para conocer su versión.

‘Pierde’ un mes de paternidad por el cierre del juzgado

El cierre del Juzgado de Paz de Rocafort también está afectando a la petición de certificado por nacimiento. José, nombre ficticio para preservar su anonimato, no pudo solicitar el documento para tramitar su baja en la Seguridad Social hasta casi un mes después de que naciera su hija.

Tal como relata, la pequeña nació el 30 de octubre. Acudió el martes dos, pero el juzgado solo presta atención al público lunes y miércoles. Cuando se presentó en las instalaciones de la calle Convento el día tres, el juzgado ya estaba cerrado. «Hice un escrito al ayuntamiento que a día de hoy nadie me ha contestado. Hice varias llamadas, espere unos días y en vista de que cosa no se solucionaba, solicité fecha en València para inscribir a mi hija. Me dieron cita para el 24 de noviembre», relata.

José critica «el transtorno» sufrido, que le ha causado un retraso en la presentación de la baja ante la Seguridad Social, situación que le impedirá cobrar en noviembre la retribución mensual por paternidad. «Me lo pagarán con efecto retroactivo en diciembre. Todos los jóvenes vamos al día y es un fastidio», dice.

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