El Ayuntamiento de Torrent ha sacado a licitación el primer paquete de inversiones del llamado Plan Ficus por cinco millones de euros. Es este primer bloque se incluye el reasfaltado de 50 calles, lo que corresponde a 200.000 metros cuadrados, y a 10 kilómetros de aceras en las que se actuará.

El alcalde, Jesús Ros, defendió ayer que todas las inversiones del Plan Ficus «tienen la financiación asegurada» a través de los fondos municipales, las ayudas europeas o las subvencoiones del Consell y la Diputació de València. Por ello, criticó que la oposición esté cuestionando cómo se van a pagar. El mandatario indicó que el día 6 de febrero acaba el plazo para presentar ofertas.

Por su parte, la portavoz del Partido Popular, Amparo Folgado, replicó que al alcalde «le dan igual los problemas que padece la ciudad y que sufren los vecinos» ya que «su única receta para todo es hacer obras y en las calles donde más se ve, aunque no sean necesarias». «Cuando en Torrent tenemos problemas de convivencia, de barrios abandonados, de falta de seguridad en las calles, de atracos y ocupación de viviendas, suciedad, iluminación muy deficiente, desempleo e impuestos altos, el alcalde propone para 2022, asfaltar 6 km de Avenida al Vedat como solución», dijo.

El PP recordó el estado de las calles del Vedat, Calicanto, El Pantano y muchos barrios frente a las zonas donde actuará el consistorio. «Más ladrillo no soluciona ningún problema de los que hoy tiene Torrent, pero este alcalde vive en los años 80 todavía», criticó la exalcaldesa popular.