Una mujer de 79 años y su hijo, de 56, perdieron la vida la semana pasada al arder su piso, en Moncada. El incendio sucedió apenas unos pocos días después del siniestro ocurrido en una residencia de ancianos y que ya ha costado la vida a 9 personas (seis murieron esa misma noche y otros tres en los días posteriores). En el primer fuego mencionado, el que ocurrió el sábado 22 de enero, las llamas comenzaron en la habitación del hijo y acabaron con su vida, con la de su madre y con la del perro de la familia. Sólo se salvó una perra, Blanca, que ahora se ha quedado sola, asustada y desorientada porque no entiende nada de lo que le sucede.

Así lo ha hecho público hoy la cuenta de Twitter SOS Abuelos, que se encarga de dar visibilidad a los animales de compañía ancianos o de cierta edad que necesitan ayuda, bien porque se han quedado sin familia o bien porque la que tenían los ha abandonado.

El primer caso es el de Blanca, una perrita cuyo color sirvió para bautizarla y que está pasando lo que probablemente sean los peores días de su vida.

Sola, desolada y desubicada

Blanca, una perrita de 10 años y tamaño pequeño, perdió a sus dueños (la madre y el hijo que fallecieron en el incendio de su piso, en Moncada) y al perro con el que convivía, que también pereció en el fuego. Ella sobrevivió y ahora está "completamente desolada y muy desubicada", como bien se puede apreciar en sus ojos, que muestran un gran abatimiento y desconsuelo.

Quien ha realizado la publicación facilita un número de teléfono de contacto para quien esté interesado en ofrecer una vida mejor a Blanca. La perra está en Valencia y se encuentra extremadamente triste.