El Ayuntamiento de Paterna ha aprobado, en Junta de Gobierno Local, la aceptación de la cesión, por parte del Ministerio de Defensa, de la antigua Residencia de Oficiales del Acuartelamiento Daoiz y Velarde de la ciudad. Se trata de una concesión demanial del inmueble y que incluye la superficie necesaria para poder independizar dicho edificio del resto de las instalaciones del acuartelamiento. Acogerá un campus de FP.

El alcalde Juan Antonio Sagredo ha explicado que “con la incorporación municipal de este edificio militar no sólo cumplimos con nuestro compromiso con los vecinos de Campamento para dotar al barrio de más bolsa de suelo sino que también damos el primer paso para el Campus de Paterna para la Innovación y el desarrollo de la Formación Profesional en Ciberseguridad y Biotecnología (CAPCIBI) que estamos proyectando en nuestra ciudad”. En este sentido, el primer edil también ha señalado que “con esta cesión materializamos, por primera vez, muchos años de negociaciones y mucho trabajo, sobre todo el realizado durante estos últimos meses por los técnicos municipales de Urbanismo y los del Ministerio a través de la Comisión Mixta creada para desarrollo el convenio urbanístico que regulará la desafección de los terrenos militares”.

La primera fase del protocolo firmado en 2019 ya se ha completado. Así se recogía en el documento suscrito entre el Ayuntamiento de Paterna y el Ministerio de Defensa el 8 de abril de 2019, a semanas de las elecciones municipales. El departamento ministerial sí aceptaba la concesión demanial de la Antigua Residencia de Oficial para un uso dotacional, hasta la cesión definitiva de todos los terrenos. El ayuntamiento se comprometía a ejecutar las obras de rehabilitación y adecuación del inmueble, actuaciones previas que el consistorio ha ido realizando en los últimos meses.

Trabajos de adecuación en la antigua residencia de oficiales de Paterna Germán Caballero

La Antigua Residencia de Oficiales albergará el Campus de Paterna para la Innovación y el desarrollo de la Formación Profesional en Ciberseguridad y Biotecnología (CAPCIBI). El complejo formativo está proyectado sobre una superficie aproximada de 115.000 m2, y está concebido para impulsar la formación y el empleo juvenil. El consistorio presentó el plan la pasada semana a Ana Botella, Presidenta de la Comisión de Educación y Formación Profesional del Congreso de los Diputados. La administración local pretende obtener  obtener hasta 60 millones de fondos europeos para su ejecución.

En cambio, la segunda fase del protocolo es mucho más compleja, dado que se debe acordar la adquisición por parte del consistorio de una bolsa de suelo urbano de 390.000 metros cuadrados para urbanizarlo y conseguir, viviendas, zonas verdes y dotaciones para el barrio de Campamento. A cambio, según el documento de 2019, Defensa se convertirá en coparticipe del futuro desarrollo urbanístico de los terrenos desafectados, de tal forma que se asignarán los beneficios y cargas al departamento gubernamental, o al futuro adquiriente de los terrenos. Esta medida permitirá a Defensa, a través del Invied (un organismo autónomo del ministerio) patrimonializar los aprovechamientos correspondientes mediante el Convenio Urbanístico que se firmará con posterioridad entre las partes. Pero el departamento ministerial siempre ha esgrimido que mientras haya personal militar en Daoiz y Velarde no podrá cerrar el acuerdo definitivo ya que su personal debe trasladarse a otra ubicación.

Veinte años de gestiones

La cesión anunciada por el ayuntamiento supone la primera concesión de Defensa a Paterna en dos décadas de gestiones sin fruto. El primer intento oficial se remonta a diciembre de 2003. Francisco Borruey, exalcalde socialista, aprovechó la compra de 165.000 metros de terreno militar detrás del colegio Jaume I para proponer también la adquisición de 625.000 metros del campo de tiro y los 390.000 metros del acuartelamiento Daoiz y Velarde. La propuesta no prosperó. En 2005, Defensa aprobó la venta de los terrenos del campo de tiro y Borruey volvió a intentar meter en la operación el acuartelamiento del barrio de Campamento. Tampoco fructificó.

Antes de las elecciones de 2007, el exalcalde socialista, que perdería esos comicios semanas después, firmaba con el ministro José Antonio Alonso un protocolo de dos años con el objetivo final de urbanizar en un futuro los terrenos de la Mola. Cuando el citado acuerdo estaba a punto de vencer (2009), Lorenzo Agustí (PP), el entonces alcalde ,y la ministra socialista Carme Chacón, rubricaron la prórroga de dicho documento, pero introduciendo una cláusula: la adquisición de los cuarteles de Daoiz y Velarde y el traslado de los militares fuera del casco urbano. Era la primera vez que Defensa formalizaba por escrito la posibilidad de deshacerse de los terrenos de Campamento.

El documento ya establecía la necesidad de firmar entre las partes un convenio en el que se plasmaría «las prestaciones y contraprestaciones que la operación requiera».

Aunque en abril de 2012 Defensa liberó los terrenos de la Mola -los compró el propio consistorio con la idea de instalar allí la zona franca-, la imputación de Lorenzo Agustí por ese proyecto - finalmente archivada- y la pérdida de la alcaldía del PP disiparon la operación de los cuarteles.

Veinte años de sueños rotos para ‘recuperar’ los cuarteles de Paterna

Tras cuatro años trabajando en ello, el Ayuntamiento de Paterna, en manos socialistas desde 2015, anunciaba en abril de 2019, a un mes de las elecciones municipales, la firma de un protocolo de intenciones con Defensa para la desafección de los terrenos militares de Daoiz y Velarde. Pero para que esto cristalice, las unidades desplegadas en el acuartelamiento deben trasladarse a otras ubicaciones. Y esta contingencia es la que Defensa siempre ha esgrimido para poder sellar el convenio urbanístico con el consistorio y avanzar hacia la definitiva cesión de los terrenos.

Campus y fondos europeos

Desde el anuncio de 2019, el ayuntamiento ha ido dando sus pasos. Por ejemplo, informó que cuenta con el aval de la Conselleria de Educación para instalar en la zona un campus avanzado de formación profesional, basado en la formación en Ciberseguridad y Biotecnología. También ha trasladado el proyecto educativo a varios ministerios, con la intención de obtener hasta 60 millones de fondos europeos. El alcalde Juan Antonio Sagredo reconocía a finales de 2020 que sería necesario modificar parte del planteamiento inicial ya que «la instalación se ha proyectado para que sea compatible con la permanencia de los militares». También el consistorio ha realizado trabajos de rehabilitación en la antigua residencia de oficiales, el edificio que mediante una concesión demanial sí podría disponer el municipio, hasta que se formalice la cesión conjunta de todo el complejo militar.

La ministra de Defensa en su visita al Regimiento de Defensa NBQ en Paterna

Pero en noviembre de 2021, la ministra Margarita Robles, en una visita a los cuarteles de Paterna y en presencia del alcalde con el que firmó el protocolo de intenciones en 2019, respondía a la prensa sobre la cesión: «El ministerio está abierto a todo aquello que redunde en beneficio de la ciudadanía, pero todo tiene unos trámites y unos procedimientos. Tenemos las mejores relaciones con el ayuntamiento, pero en este momento, eso (la cesión) no está sobre la mesa», sentenció. El sueño volvía a romperse.

Semanas después del jarro de agua fría, el consistorio anunciaba la creación de una comisión mixta con Defensa para la redacción del protocolo que certifique la cesión de parte de los edificios. La pasada semana, el alcalde Juan Antonio Sagredo presentaba a Ana Botella, Presidenta de la Comisión de Educación y Formación Profesional del Congreso de los Diputados, el futuro Campus de FP proyectado en los terrenos militares. El centro que ocupará 115.000 m2 de los terrenos militares del casco urbano del municipio.

Este martes, Paterna ha aprobado la recepción de la concesión demanial de la Antigua Residencia de Oficiales.