La consellera d’Agricultura, Desenvolupament Rural, Emergència Climàtica i Transició Ecològica, Mireia Mollà, ha denunciado públicamente en su perfil de redes sociales, la falsificación de su firma y del departamento que dirige en un escrito remitido a vecinos del Vedat de Torrent. La mandataria de Compromís ha explicado que el documento, que lleva los elementos distintivos de su conselleria y los códigos de barras de firma electrónica, es falso y comunica a cualquier vecino o ayuntamiento que lo reciba, que se trata de un bulo. La voz de alarma la ha dado el propio ayuntamiento torrentino, después de que varios residentes comunicaran a la Asociación de Vecinos de El Vedat la recepción de las misivas. La entidad vecinal trasladó el caso al concejal de Medio Ambiente, Francisco José Arnau, que a su vez ha preguntado a la conselleria por este asunto. Mollà ha tenido que desmentir públicamente la veracidad del texto.

El escrito, bajo el título ‘Estrategias de reforestación de nuestras áreas urbanas y lucha contra la impermeabilización del suelo y el cambio climático’, está dirigido a vecinos del Vedat de Torrent. El texto repasa en sus cinco primeros párrafos la situación actual del planeta, con el calentamiento global o la carencia de agua potable. Para tratar de combatir esa situación, reza el escrito falso, hay que tratar de reforestar las áreas urbanas para reducir los millones de toneladas de CO2 emitidas a la atmósfera.

Por ello, el escrito que Mollà ha denunciado como bulo, pide a los vecinos del Vedat de Torrent, su ayuda para actuar en la reforestación. El falso plan es el siguiente: plantar en la parcela de cada persona un mínimo de tres árboles, entre una larga lista de especies, y con una separación de seis metros. Su altura inicial deberá ser de dos metros y de especies distintas. Además, recuerda el citado escrito, “la absoluta prohibición de la tala de árboles sin permiso previo del ayuntamiento en cuestión, así como su poda drástica o severa”. En este sentido, asegura el texto, “es responsabilidad de los propietarios de los inmuebles, la preservación y cuidado de los árboles plantados en el transcurrir de los años, excepto en casos de fuerza mayor tipificado en el código civil”.

Gratificaciones y sanciones

Pero el escrito denunciado por la consellera Mireia Mollà va más allá de pedir la colaboración para la falsa reforestación. Anuncia compensaciones económicas para quien lo cumpla y sanciones para los que no. Así la misiva anuncia que a partir de agosto inspectores de la Generalitat y de los propios ayuntamiento irán comprobando que se hayan plantado los ejemplares y que se procederá al reintegro de 300 euros por ejemplar y que se deducirá en la declaración de la renta. El comunicado aconseja guardar la factura de los árboles por si acaso. Si el vecino no ha hecho caso a la conselleria, según la carta falsa, se enfrenta a sanciones “por incumplimiento del deber social de contribuir con esta medida excepcional de la Generalitat”.