El Ayuntamiento de Torrent mantiene activo el protocolo por lluvias desde el pasado lunes, 14 de marzo, que consiste en extremar la vigilancia en determinados puntos (tanto del casco urbano como de la zona de diseminados) y realizar una limpieza constante de los imbornales para que no se acumulen hojas. Con todo, hasta la fecha no se han registrado graves incidentes por la lluvia, tal y como ha explicado este miércoles el alcalde, Jesús Ros, en su encuentro quincenal con los medios de comunicación.

La tecnología aplicada por el consistorio ya permite realizar mediciones de la cantidad de lluvia caída en la ciudad y, en este sentido, Ros ha hecho público que se han contabilizado 160 litros por metro cuadrado en el acumulado de nueve días, aunque en ningún caso ha habido grandes trombas sino que "ha llovido de forma intermitente o de forma intensa sin constituir un problema".

Solo la primera noche se tuvieron que cortar algunos caminos rurales de la zona de los diseminados y ayudar a un coche a pasar un tramo, "pero por la lluvia caída aguas arriba de los barrancos" y no en la propia ciudad, ya que no se han producido inundaciones en los puntos negros del casco urbano. De hecho, los cauces de los pequeños barrancos o el propio pantano "son un espectáculo estos días con agua abundante pero sin desbordamientos".

En el caso del Parc Central, donde se produjeron problemas en anteriores ocasiones, Ros ha explicado que está preparada una batería de pequeñas intervenciones por parte de Aigües de l'Horta, fruto del estudio de los incidentes y de las conversaciones con el vecindario.

Dispositivo de lluvias y de Fallas

Tanto el alcalde Ros como el concejal de Fiestas, Pascual Martínez, han destacado la tarea que estos días realizan tanto la brigada, como la Policía Local, Bomberos y especialmente Protección Civil, que es un colectivo de voluntariado. Trabajo que se dejó notar de forma especial la semana pasada durante las Fallas, ya que su acción y la colaboración de las comisiones fueron claves para sacar adelante un programa "cambiante" ya que el mal tiempo provocó que se modificaran horas, itinerarios o espacios. "Pero el sábado a las 23,35 horas, estaban todos los monumentos quemados o ardiendo, a excepción de la falla del primer premio.

Ambos mandatarios han elogiado también el civismo de la población en unos días en los que los 29 casales de la ciudad concentran a su alrededor de forma global a unas 8.000 personas. "Hace años en cada edición de las Fallas se quemaban decenas de papeleras y este año no ha habido incidentes reseñables", han recalcado.