El Ayuntamiento de Quart de Poblet ha defendido que "está atado de pies y manos" y no puede decidir sobre la instalación de antenas de telefonía móvil, denunciada por los vecinos de la Cebollera. Y añade que hace dos décadas, el ayuntamiento incluyó en el Plan General de Ordenación Urbana la prohibición de colocarlas cerca de núcleos residenciales. "Sin embargo, los artículos del Plan General de Ordenación Urbana donde se realizaba esta prohibición fueron tumbados por varias sentencias a instancias de las demandas de las operadoras", afirma el consistorio en un comunicado.

Por tanto, el consistorio sostiene que la legislación nacional "despoja de competencias a los ayuntamientos" para decidir sobre esta materia “dado que la fijación de las potencias de emisión y distancias de seguridad se encuentran reguladas en el RD 1066/2001, de 28 de septiembre, posteriormente modificado por el Real Decreto 123/2017, de 24 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento sobre el uso del dominio público radioeléctrico”