La plaza de la Constitución, situada a los pies del campanario de Aldaia, ha acogido este jueves, como cada 4 de agosto, la sesión ordinaria del Tribunal del Comuner del Rollet de Gràcia, la primera desde su reconocimiento como órgano consuetudinario. En el encuentro, al que han acudido diferentes representantes políticos, investigadores que han favorecido a la distinción, cuerpos de seguridad y población local, se ha aprovechado para reclamar una mayor presencia policial en la huerta “para evitar posibles robos y otros incidentes”, tal y como ha recalcado el presidente del tribunal, José Bonet.

El acto empezaba en procesión cívica desde el ayuntamiento, con tabalet y dolçaina, y una vez realizado el llamamiento, por parte del atandador, a los posibles denunciantes de la acequia del Comuner, llegaban los parlamentos.  Se ha tratado de una sesión presidida, un año más, por los presidentes del Tribunal, Guillermo Luján (alcalde de Aldaia) y José Bonet, así como por el Síndico y presidente de la Comunidad de Regantes y el resto de miembros y comuneros de la institución.

El encuentro, como es habitual, ha sido el epicentro de las reclamaciones que la huerta de Aldaia presenta. Así, como demanda principal, los miembros han expresado la “falta de vigilancia en el campo y una cierta sensación de dejación”. “Es fundamental la presencia de la policía en la huerta para poder ejercer las labores con una mayor protección y otorgar al espacio de las mejores condiciones posibles, sobre todo ahora que hemos conseguido una distinción tan importante y hemos recuperado algunos de los campos perdidos”, ha explicado Bonet.

En ese mismo espacio, el tribunal ha aprovechado para reivindicar una modificación del artículo 36 del estatuto de autonomía. Y es que “es necesario poseer una norma más específica que nos ayude y nos regule, aunque somos conscientes de que eso implica tiempo”, ha declarado el presidente. 

Por otra parte, al igual que sucedió en junio en el Teatre Auditori Municipal d’Aldaia (TAMA), se ha vuelto a recordar el próximo objetivo del tribunal es convertirse en Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, del mismo modo que el resto de órganos del Mediterráneo han sido reconocidos. Además, el presidente de este órgano, reconocido como consuetudinario en diciembre de 2021 por las Cortes Generales, ha querido remarcar que “somos el único tribunal con paridad de género entre nuestros miembros y miembras en un sector, como es el de la agricultura, donde puede parecer complicado”.

La consellera Rosa Pérez visitó la sesión. A.A.

El acto también ha estado marcado por diferentes reconocimientos y agradecimientos a los diferentes investigadores que “han hecho posible que hayamos podido conseguir esta distinción tan importante, que nos otorga jurisprudencia en las decisiones de manera legal”, tal y como ha señalado Bonet. Así, han sido reconocidos el cronista e historiador de Aldaia, José Ramón Sanchis Alfonso, especialistas en tribunales como el catedrático de Derecho Procesal de la Universitat de València , Manuel Orts Ramos, y las profesoras Maria José Mascarell Navarro, y Virtudes Ochoa Monzó. Además, han contado con la presencia de la consellera de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática, Rosa Pérez Garijo, quien ha añadido que “estos tribunales favorecen la participación de la ciudadanía y representan la identidad de la justicia tradicional ligada en el pueblo y a los conflictos de la tierra”.

Asimismo, en esta sesión ordinaria se ha puesto en valor “el léxico que la huerta nos ofrece. Son palabras que pasan de generación en generación y que enriquecen nuestro día a día y gracias al reconocimiento de consuetudinario, podemos conseguir que no caigan en el olvido, a pesar de su antigüedad”, ha indicado el presidente del Comuner. Para distinguir también esas tradiciones, en el encuentro se ha querido dar un espacio a uno de los labradores que sigue ejerciendo sus labores “en carro y montando a caballo”

Camino hasta conseguir ser consuetudinario

Toda esta reciente historia para lograr el reconocimiento comenzó en 2014 cuando el Tribunal del Comuner, tras años de decadencia, se recuperó. A partir de ahí ha ido consiguiendo logros como el de convertirse en Bien de Relevancia Local (BRL) inmaterial hace un año, el 9 de junio de 2021. Posteriormente, en diciembre de ese mismo año logró la declaración oficial por el Estado del rango consuetudinario, lo que le otorga validez a la jurisprudencia para decidir cómo mantener y gestionar las aguas de la acequia del Rollet de Gràcia, que riega 1.100 hanegadas de la huerta protegida de Aldaia. Ahora, el próximo objetivo mira hacia la Unesco.