Sostienen la vida de los más vulnerables y ven cómo su dignidad laboral se ve mermada mes a mes. Son las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) de Xirivella. Unas empleadas que llevan más de veinte años visitando y asistiendo a las personas dependientes del municipio, unas profesionales contratadas por una empresa que a su vez es, desde hace un par de años, adjudicataria de un servicio público que ofrece el ayuntamiento.

Esta mercantil, denuncian, "se retrasa en el pago de sus nóminas, es caótica con la coordinación y precariza el servicio". Sin embargo, el ayuntamiento "ha prorrogado el contrato un año más". Las trabajadoras ya no pueden más.

Manifestación frente al consistorio

Las seis mujeres que sostienen la vida en Xirivella denuncian que "cada vez se licita el contrato a precios más bajos, lo que da lugar a que mercantiles sin experiencia en el sector, muchas veces sin seguridad ni liquidez, se haga cargo de un cuidado esencial que queda precarizado". Como es, según relatan, el caso que están viviendo y que denunciarán el próximo 15 de diciembre en una manifestación ante el ayuntamiento.

Las trabajadoras manifiestan, además, retrasos en el cobro de las nóminas que la empresa achaca a que el consistorio no abona la mensualidad a tiempo. Algo que ocurrió en agosto y que ha vuelto a suceder en noviembre. Ahora, las mujeres ya han cobrado el mes, pero todavía no hay rastro de la paga extra de Navidad.

"No somos una ONG, somos mujeres con familias a cargo y con responsabilidades. Tenemos que comer"

"Nosotras somos conscientes de que la empresa nos utiliza para presionar al ayuntamiento para que les pague, pero también es verdad que una mercantil que da un servicio tendría que tener recursos para garantizar el pago a sus trabajadoras aunque el consistorio no abone en tiempo la cuota. Nosotras trabajamos por nuestros usuarios pero no somos una ONG, somos mujeres con familias a cargo y con responsabilidades. Tenemos que comer", resaltan. Además, señalan que realizan un trabajo "muy importante" pues atienden "a personas vulnerables y dependientes en el pueblo" y "no se reconoce el trabajo que tenemos".  

En la manifestación de la semana que viene, las trabajadoras pedirán, principalmente, dos cosas. La primera es "que no se prorrogue otro año más el contrato con esta empresa. Ahora ya se ha aprobado la renovación para este ejercicio. Imagina los meses que nos esperas. Queremos evitar a toda costa que se amplíe otro más".

Deficiencias en la coordinación

La empresa adjudicataria, explican las trabajadoras es de Alicante, por lo que no tiene sede en Xirivella. "La coordinadora que tenemos no cubre las ausencias, por lo que si una de nosotras está enferma los servicios no se realizan. Los usuarios se quedan sin atender y eso no puede ocurrir", dicen. En algunos casos, detallan, ellas son la única compañía de las personas a las que asisten durante una hora al día. "Es la persona usuaria la perjudicada. Estamos prestando un servicio público, con dinero público y esta asistencia no puede no prestarse".

La segunda, que se les abone la paga extra de diciembre y que no se licite a precio tan bajos "pues eso repercute en el servicio a los usuarios y en la precariedad laboral que vivimos cada día". Ellas, con un trabajo tan importante que el de cuidar a quien más lo necesita. Ellas, que son las manos ejecutoras de un servicio público "que tiene que garantizar su funcionamiento y los recursos adecuados para dar respuesta a la ciudadanía", añaden.

"No hemos incumplido ni un periodo de pago"

El ayuntamiento de Xirivella, por su parte, da su versión de los hechos esgrimiendo que, a pesar de algún retraso, "se ajustan a los plazos legales". En primer lugar, fuentes municipales aseguran que a día de hoy "el ayuntamiento no ha incumplido ni un solo periodo de pago" y en segundo lugar que "la única factura que hay por abonar a la empresa por parte del ayuntamiento es la de octubre". ¿Por qué? "A veces pasa que se lleva una factura al Consell Jurídic Consultiu para fiscalizarla, por un defecto en el trámite", pero, aseguran que esta deuda con la empresa se pagará la semana que viene.

Ciudadanos pide un mayor control del contrato con la adjudicataria

 El portavoz de Ciudadanos (Cs) Xirivella, Enrique Lozoya, ha demandado "un mayor control del contrato con la adjudicataria de la atención domiciliaria". "Ya en 2020 se produjeron retrasos en el pago de las nóminas y, a pesar de ello, se siguió confiando en la empresa y prorrogando el contrato", ha explicado.

Para Lozoya, "es una equivocación por parte del equipo de gobierno ya que son las trabajadoras quienes lo sufren". En este sentido, ha destacado, "el retraso del pago se ha producido más veces; la última, en la nómina de noviembre, que acaban de cobrar". Sin embargo, ha lamentado, "las trabajadoras siempre tienen esa incertidumbre encima y, sobre todo, nuestros mayores acaban pagando la mala gestión empresarial".

Por eso, ha defendido el edil de la formación liberal, "ya que el contrato se ha prorrogado un año más, en contra del criterio de las trabajadoras, lo mínimo que pueden hacer ahora es vigilar que la empresa cumpla, y pague en tiempo y forma a sus empleadas".


"La razón de la queja de las trabajadoras no es la factura de octubre y aunque esta acabe fiscalizada, es una situación que entra dentro de los plazos legales. Evidentemente, esto no es justificación para que la empresa incumpla sus obligaciones retributivas", añaden desde el consistorio de Xirivella.

En resumen, la factura de noviembre que llegó al ayuntamiento "el 2 de diciembre" se pagó el pasado miércoles y la de octubre se abonará la semana que viene, según la administración local, que insiste en que "no hemos incumplido ningún plazo, hemos pagado siempre dentro de plazo. Si el ayuntamiento no ha incumplido con la empresa ella no puede incumplir con las trabajadoras", concluyen.

"Si no se hubiera alargado otro ejercicio, entre que sacas a licitación el servicio hasta que se adjudica habrían pasado hasta seis meses en los que las trabajadoras no hubieran cobrado"

Respecto a la prórroga del contrato recientemente aprobada, el Ayuntamiento de Xirivella asegura que "si no se hubiera alargado otro ejercicio, entre que sacas a licitación el servicio hasta que se adjudica habrían pasado hasta seis meses en los que las trabajadoras no hubieran cobrado. Se hace el mal menor para ellas", aseguran.

Estas trabajadoras, dicen, "tienen derecho a subrogación". Es decir, aunque venga otra empresa, volverán a ser ellas quienes presten el servicio y reiteran que "el ayuntamiento no ha incumplido ningún plazo dentro de la ley, la empresa debería tener capacidad financiera suficiente para poner con sus recursos propios teniendo la certeza de que esa factura la cobrará". De todo eso, "han sido informadas tanto las empleadas como la empresa". Pero una cosa, concluyen, "está clara". La empresa tiene que pagar a las trabajadoras.