Meliana es el municipio que menos pagará por el impuesto de vertido

Nuevos contenedores para Meliana

Nuevos contenedores para Meliana / L-EMV

La Entidad Metropolitana para el Tratamiento de Residuos (Emtre) ha enviado a los ayuntamientos la liquidación del impuesto estatal de vertido, que ha entrado en vigor este año, correspondiente al primer trimestre del 2023. De la liquidación se desprende que Meliana es el municipio de toda el área metropolitana de Valènciaque menos toneladas de residuos envía a los vertederos, concretamente 376,26 toneladas, el 0,34% de la totalidad de residuos de los pueblos y ciudades del área metropolitana de València. Por lo tanto, también es el municipio que este trimestre pagará menos por el nuevo impuesto, en concreto 8.381,01 €.

Como explica la regidora de Hacienda y representante del Ayuntamiento de Meliana en la EMTRE, Maria Pilar Asensio, “estos buenos resultados se han producido por la puesta en marcha en nuestro pueblo del sistema lleva a puerta en el servicio municipal de recogida de los residuos sólidos urbanos ”. Un sistema que, en pocos meses, ha permitido pasar del 11% de recogida separada en origen que se había logrado con el sistema anterior de contenedores abiertos a un 51%, ya consolidado, con el nuevo sistema lleva a puerta.

Respecto de la parte económica, la responsable informa que "con estos resultados, que todavía se pueden mejorar, el Ayuntamiento ya se está ahorrando un 50% del impuesto respecto del que tendría que haber pagado si se hubiera mantenido el sistema de contenedores abiertos”. De hecho, la previsión que hacía la Emtre para Meliana en 2023 ascendía a 73.646,13 € y que con esta primera liquidación, se situará alrededor de los 30.000 € al final del ejercicio, una cantidad también inferior a los 50.000 € previstos por el Ayuntamiento en los presupuestos municipales aprobados para el 2023. 

La representante municipal incide que los "datos, resultados y liquidaciones que van llegando al Ayuntamiento confirman dos de los objetivos principales que nos fijamos cuando aprobamos el cambio de sistema de recogida. Por un lado, los beneficios medioambientales evidentes al producir menos residuos y, sobre todo, al enviar mucho menos a los vertederos. Y, de otro, que el cambio tuviera un impacto positivo en la hacienda municipal”. La repercusión positiva en la hacienda municipal se ha constatado no solo en una liquidación inferior del impuesto estatal, sino también en más ingresos por la valorización de los residuos separados, que se están triplicando.