Vecinos de Mas del Rosari de Paterna cargan contra Vivienda por alquilar un bajo como casal fallero

Acusan a la Evha de contravenir sus propias normas de convivencia

Pancartas contra el casal colgadas por los vecinos de Mas del Rosari

Pancartas contra el casal colgadas por los vecinos de Mas del Rosari / L-EMV

Alfredo Castelló

Alfredo Castelló

Hartos por el casal de la falla. Así se muestran los vecinos de una comunidad vecinal de Más Del Rosari, en Paterna, que, además, denuncian el “abandono y la falta de cumplimiento de funciones” del ayuntamiento y la Generalitat Valenciana, a través de la Entidad Valenciana d’habitatge i sòl (Evha), propietaria del bajo alquilado a la entidad fallera.

La comunidad de la calle Bocairent está compuesta por dos bloques, separados por una estrecha calle interna: un edificio de 28 viviendas de propietarios y otro, también de 28 pisos, de alquiler asequible, gestionados por la EVHA. La comisión fallera Mas del Rosari nació en septiembre y las fallas pasadas disfrutaron de las fiestas josefinas en uno de los bajos de esta comunidad, también de la Evha, en régimen de alquiler desde principios de año. Los residentes aseguran que la concesión del local en el recinto de la comunidad de vecinos, “junto con la falta de respuesta del Ayuntamiento ante las denuncias de actividades molestas e incompatibles con la normativa interna del residencial, ha generado malestar y podría provocar conflictos de convivencia”.

Los dos bloques de vecinos que denuncian la apertura del casal

Los dos bloques de vecinos que denuncian la apertura del casal / L-EMV

Los residentes relatan que han estado denunciando durante meses “actividades que infringen la normativa interna de su comunidad, redactada por la Evha” y “también las ordenanzas municipales, por parte de la nueva Falla Más del Rosari”. Así, recuerdan que cuando la nueva falla llegó al barrio, “los vecinos solicitaron una reunión con la EVHA y el Ayuntamiento para advertir sobre los problemas previsibles que acarrearía la instalación de este tipo de actividad en un recinto con características tan especiales como el residencial en cuestión”. Los vecinos defienden que “si bien es necesario celebrar la fiesta, esta no debe colisionar ni interferir con el descanso y bienestar de los residentes”. En este sentido, alegan que la EVHA “debería haber previsto esta situación, pero en cambio, desde el principio, se ha negado a escuchar a los vecinos”.

Ordenanzas municipales

La comunidad de propietarios considera tanto la EVHA como el Ayuntamiento, “responsables de velar por el cumplimiento de las ordenanzas municipales sobre actividades molestas e insalubres, y especialmente de garantizar la convivencia vecinal”. Además, reprochan que ambas entidades “no han respondido a las solicitudes de reunión presentadas por los vecinos a través de registros de entrada y otros canales”. Los vecinos aseguran sentirse “abandonados, ya que, además de los problemas ya conocidos en el barrio, como la falta de seguridad, limpieza e incluso atención primaria de salud debido a incidentes en el consultorio del barrio, ahora se suma el hecho de que el gobierno autonómico ha provocado un problema dentro de su residencial y el ayuntamiento los ha abandonado y desprotegido, ignorando las denuncias realizadas a la policía local sobre actividades molestas e incluso peligrosas en locales que no cuentan con los permisos adecuados”. Los vecinos alertan del uso de botellas de butano para cocinar, “representando un peligro para las viviendas situadas encima de ello y para los que carecen de permiso”, afirman.

“Lo más lamentable‑ concluyen los vecinos‑, es que el barrio está lleno de locales vacíos, ya que la actividad comercial es mínima. Los falleros podrían disfrutar plenamente de sus actividades festivas sin molestar a nadie si se eligiera una de las múltiples ubicaciones disponibles propiedad de las administraciones en el barrio”. Sin embargo, lamentan los residentes, “debido a la negligencia, falta de interés o posible descoordinación entre el Ayuntamiento y la Generalitat, lo que se está logrando es generar malestar y un riesgo de posibles conflictos entre los vecinos del barrio, algo que podría evitarse fácilmente”.

[object Object]

La EVha explica que recibió una solicitud de una falla en Mas del Rosari para alquilar dos locales de la promoción. Dicha petición fue tramitada y, "tras comprobar que se cumplían los requisitos establecidos, se firmó el contrato". Así, revelan que cuando los vecinos de la promoción se enteran de que esos locales van a ser la sede de una falla, "envían escritos a la EVha quejándose, quejas que también trasladan a la concejal de Fiestas de Paterna y a la Policía Local, que contacta con la EVha".

Por ese motivo, la comisión fallera pasa las fallas en los locales cedido, mientras la EVha está en conversaciones con el Ayuntamiento de Paterna y la Policía Local para buscar una solución. "Finalmente, siempre de la mano del Consistorio y la Policía, se decide cambiar la sede de la falla a otros dos locales de la EVha en esa misma promoción, reconocen desde el departamento de Vivienda. 

A principios del pasado abril se firma una nueva propuesta para cambiarlos de locales, "unos bajos más apartados que dan a la calle y están más alejados de los bloques de viviendas", afirman desde la Evha. En este sentido, matizan que si la falla "provoca molestias o incidencias de horario, ruidos y demás, esos temas son competencias del Ayuntamiento de Paterna y la Polícia Local". La entidad autonómica admite que han llegado correos electrónicas con quejas de algunos vecinos, "pero no nos ha llegado ninguna denuncia oficial".