El regreso del PP a la alcaldía devolverá los bous al carrer a Xirivella y Godella

Paqui Bartual y José María Musoles avanzan que no impedirán los festejos taurinos si se lo demanda la ciudadanía y se cumple con todos los permisos

Gobiernos de izquierda eliminaron los bous en 2016 con una consulta y recogida de firmas

Ferstejos taurinos en Paiporta, en una imagen de archivo

Ferstejos taurinos en Paiporta, en una imagen de archivo / L-EMV

Alfredo Castelló

Alfredo Castelló

El cambio de color en un ayuntamiento comporta nuevas caras, diferentes formas de hacer políticas y distinta gestión. Pero sobre todo cambios en el sentido más puro de la palabra. Yla decisión que tomó el anterior equipo de gobierno se cambia por otra. Así es como van a volver los bous al carrer a Xirivella y Godella. El retorno del Partido Popular a ambas alcaldías ha acabado de un plumazo con el veto instaurado por los gobiernos progresistas en los últimos ocho años.

En una entrevista a Levante-EMV, la alcaldesa de Xirivella,Paqui Bartual, confesaba ser taurina y abría la puerta al regreso de los bous, tras ocho años de veto. Yes que durante los gobiernos de Enrique Ortí, del PP y del que Bartual formaba parte, se recuperaron durante varios años los festejos taurinos, que se celebraban en las fiestas patronales de septiembre. Con el cambio político en 2015, otra vez la palabra cambio, el tripartito formado por PSOE-Compromís-Sí Se Puede suprimió los bous, ya que valencianistas y morados habían incluido su eliminación en los programas electorales de los comicios municipales. 

La prohibición fue el resultado de una consulta organizada por el ayuntamiento en febrero de 2016. Sólo acudieron a votar a lo largo de una semana un total de 1.726 personas, lo que representa el 7% del censo de posibles votantes (23.790). El 53,4% de los votos emitidos ( 922 personas) se pronunció en contra de la celebración de actos taurinos en Xirivella frente a los 798 que estuvieron a favor.

Consulta 'alegal'

La supresión de los bous acabó en los juzgados. La Asociación Rincón Taurino pidió licencia de ocupación para la celebración de los bous de 2016. El entonces alcalde Michel Montaner la denegó en base al resultado de la consulta popular. La sentencia dio la razón a la peña al considerar que el referendum «no puede estimarse válida, ni vinculante y no sirve para fundar la declaración de disconformidad», con lo que consideraba que la consulta vecinal fue «alegal».

Ahora, la alcaldesa del PP reconocía que en este momento «no hay una demanda» por parte de colectivos o peñas para la celebración de festejos taurinos en la localidad de l’Horta Sud, pero admitía que «si la ciudadanía lo quiere y todo se realiza con los cauces reglamentarios, con todos los permisos y demás, volveríamos a hacer bous al carrer en Xirivella como lo hicimos cuando gobernamos». 

En situación similar se encuentra Godella. El nuevo alcalde, José María Musoles, explicaba a este diario que ya se ha reunido con las peñas taurinas para trasladarles que «no vamos a prohibir los bous. Si las peñas taurinas deciden desarrollar y tienen capacidad suficiente para desarrollar la fiesta, los bous al carrer o cualquier otra fiesta volverá a Godella, y el ayuntamiento no va a poner problema alguno». 

La peña taurina La Cuna ya ha recogido el guante. Desde el colectivo se muestran predispuestos a retomar la celebracion de los bous al carrer en Godella «lo antes que podamos», aunque son consciente de que «por todo el tema burocrático que hay que realizar va a ser casi imposible poder organizar los festejos para las fiestas de este verano». En este sentido, desde la peña avanzan que la intención es trabajar de cara a 2024». En la Cuna se muestran satisfechos con la decisión municipal y reconocen que «cuando te prohíben algo y luego te dan las tienes que estar contento, claro».

Iniciativa ciudadana en Godella

En abril de 2016, el pleno municipal aprobaba con los votos de PSOE, Compromís y Canviem, y el rechazo de PP y Ciudadanos, la eliminación de los festejos taurinos. El equipo de gobierno de entonces apoyaba la solicitud un grupo de vecinos, que acogiéndose a la Carta de Participación Ciudadana de Godella y a la Ley 7/1985, presentaron una una iniciativa ciudadana con el respaldo de 1.773 firmas. Con tal número de rúbricas, los impulsores superanban el 15% del censo municipal para que la propuesta fuera elevada y votada en el pleno.

El colectivo ciudadano argumentaba su rechazo a los bous en la peligrosidad para las personas participantes (con dos muertos en la localidad desde 2010), el sufrimiento animal, las molestias para el vecindario, y la insensibilización social. Éste último aspecto era el más «importante» para los impulsores, ya que «sin ánimo de condena moral a nadie, no podemos admitir como normal un espectáculo que incorpora altas dosis de violencia, con heridas y muertes de personas y animales que pueden ser contempladas por cualquiera, incluidos los menores. Eso es absolutamente degradante».  Ocho años después, el cambio político devolverá los bous a Godella.

El PSOE recuperó los festejos que eliminó Compromís

En un gobierno bipartito, pese a ser de izquierdas, cada formación es de su madre y de su padre. Y lo que hace uno puede que no le venga bien al otro. Y viceversa. Tras una cornada mortal en junio de 2018, Compromís per Paiporta, socio mayoritario de un gobierno con PSOE y EU, decidió no volver a conceder permiso alguno para la ocupación de la vía pública con la finalidad de que se celebraran bous al carrer.

En junio del pasado año, el PSOE, con <strong>Maribel Albalat de alcaldesa, deshizo la decisión tomada por su socio entonces</strong>, y que lo seguía siendo en ese momento, y autorizó de nuevo los festejos taurinos en el municipio de l’Horta Sud.

Aquello supuso una bomba dentro del gobierno de Paiporta. Compromís entró en cólera y llegó a decir que la concesión del «rompe el pacto de gobierno entre el PSPV-PSOE y Compromís», aunque los valencianistas nunca llegaron a abandonar el ejecutivo. La formación que ya capitaneaba en ese instante Pep Val, tras la espantada de la que fuera alcaldesa durante seis años Isabel Martín, recordaba la alcaldía la ocupa «el socio minoritario, la tercera fuerza «-por detrás de PP y Compromís- y la decisión de Maribel Albalat «vulnera la literalidad del pacto y rompe la confianza entre los dos socios». 

La respuesta del PSOE fue clara. «La autorización de los festejos no incumple ningún tipo de acuerdo firmado en el pacto de gobierno con Compromís, donde en ningún momento se acordó prohibir este tipo de actos o no permitir su celebración». Así mismo, calificaban de «incoherente la postura de Compromís, contraria a una actividad que ya autorizaron en el pasado».

El resultado en las urnas

Un año después de aquella autorización y del regreso de los bous al carrer a Paiporta, el PSOE subió en las urnas. De los seis concejales que logró la formación en 2019 pasó a nueve, mientras que Compromís cayó de la media docena de hace cuatro años a los tres obtenidos el pasado 28M.