Arreglan la avería en el ascensor de la Coma que impedía a las vecinas con discapacidad salir a la calle

El elevador llevaba más de un mes estropeado en un edificio de ocho plantas con habitantes mayores y con movilidad reducida

La conselleria alegaba que no encontraba trabajadores que quisieran ir al barrio paternero por incidentes vividos en otras ocasiones

Uno de los técnicos arreglando el ascensor de la finca de la Coma, en Paterna, esta mañana.

Uno de los técnicos arreglando el ascensor de la finca de la Coma, en Paterna, esta mañana. / I.G.

Violeta Peraita

Violeta Peraita

Varios operarios ya arreglan el ascensor del edificio de la Coma de Paterna de ocho plantas que llevaba más de un mes sin servicio de elevador, lo que limitaba mucho a las vecinas, muchas de ellas mayores y con movilidad reducida.

Así lo han confirmado varias habitantes de la finca a este diario, tras publicar que la situación alargada de avería era un "calvario" para ellas y las mantenía "encerradas" en casa. Algunas de las habitantes aseguran que llevaban cerca de un año sin poder salir de casa, con todo lo que eso conlleva, debido a los constantes cortes del servicio. En un primer momento, el problema del retraso en los servicios de reparación respondía a que la empresa que tenía que arreglarlo no encontraba los materiales necesarios para actuar.

Sin embargo, este diario preguntó a la propietaria del edificio, la Entitat Valenciana d'Habitatge i Sól (Evha) dependiente de la Conselleria de Vivienda y esta aseguró que el conflicto residía en que no encontraban a operarios que quisieran desplazarse al barrio paternero por haber vivido incidentes y amenazas en otras ocasiones. Con todo, el órgano autonómico aseguró que estaba en contacto con la mercantil para buscar una solución urgente que ha llegado, finalmente, este lunes.

"Nos sentimos aliviadas"

Las vecinas, en conversación con este diario, se han mostrado contentas, pero sobre todo "aliviadas". "Aún estoy emocionada de ver que por fin se arregla algo que es básico para nosotras, para nuestro día a día". Una de las habitantes del edificio que reside en la cuarta planta y va en silla de ruedas, se mostraba muy agradecida, porque podrá ir a las citas médicas a las que ha faltado y salir a la calle "a tomar el sol". Una actividad que, "aunque parece banal, es vital para nosotras".