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El motivo por el que un vecino de Alaquàs pagará 300 euros por una hamburguesa en Salamanca

El hombre fue sorprendido por agentes municipales realizando un gesto que atentaba contra la normativa municipal

Imagen de archivo de una hamburguesa.

Imagen de archivo de una hamburguesa. / LEVANTE-EMV

Abraham Pérez

Abraham Pérez

Alaquàs

Un vecino de Alaquàs recordará durante mucho tiempo su visita a Salamanca, y en concreto a su famosa Plaza Mayor. Y no solo por el hecho de quedar impresionado por su arquitectura, sus históricos monumentos o el encanto de esta icónica plaza considerada como una de las más bonitas de España en la que cada día se entremezclan cientos de vecinos, estudiantes y turistas. Y es que fue en este emblemático lugar donde el residente en la localidad de l'Horta Sud conoció que se acababa de comer la que quizás sea la hamburguesa más cara de su vida.

El motivo no fue la calidad de su carne ni la combinación de ingredientes gourmet que hacían de esta una hamburguesa premium. Mucho más lejos de eso, la causa por la que el hombre deberá de abonar 300 euros es la infracción que cometió al arrojar los restos de comida al suelo, incumpliendo así la normativa municipal. Según ha adelantado el diario local Salamanca Hoy, los hechos sucedieron el pasado mes de junio, cuando agentes de la Policía Local se percataron de que un hombre que se encontraba en la Plaza Mayor en el cruce con la calle Prior había tirado al suelo restos de una hamburguesa.

Prohibido arrojar desperdicios

Tras avistar la infracción, miembros del cuerpo de seguridad local reprocharon al hombre su actitud y procedieron a abrir un expediente sancionador, ya que la acción que acababa de realizar estaba penalizada en la ordenanza municipal de limpieza urbana y gestión de residuos, concretamente en el capítulo 4 de prohibiciones, en su artículo 11. En dicha normativa, atendiendo al documento oficial publicado por el Ayuntamiento de Salamanca, "se prohíbe arrojar o depositar residuos, desperdicios y, en general, cualquier tipo de basuras u objetos a las vías públicas y lugares asimilados".

Es por ello que, tras avistar la infracción, el hombre fue multado con una sanción cuyo importe asciende a los 300 euros. Así con todo, dicha cuantía podría haberse visto a la mitad siempre y cuando el vecino de Alaquàs hubiera realizado el abono en los primeros días tras recibir la notificación.

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