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Picanya y Benetússer recuperan dos guarderías para 125 niños tras la dana

El Centro de Educación Infantil «El Cuquet» reabrió la semana pasada en la primera localidad y acelera la reapertura en la segunda tras reparar sus instalaciones

Las familias están "desesperadas" porque hasta 90 pequeños están reubicados en otras «escoletes» o en sus casas hasta el 31 de diciembre

La reapertura del centro de Catarroja fue muy emotiva.

La reapertura del centro de Catarroja fue muy emotiva. / R.L.H.

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José Miguel Vigara

José Miguel Vigara

La dana del pasado 29 de Octubre provocó graves daños en dos «escoletes» de Picanya y Benetússer. La semana pasada, «después de dos meses trabajando a destajo, pudimos abrir en Picanya», con el servicio de comedor y todo, para atender a 35 niños de 0 a 3 años, explica la dueña de los centros de educación infantil «El Cuquet», Mónica Martínez. Respecto al segundo centro, «sorprendentemente hemos tenido más daños en Benetússer así que ahora hemos alquilado unos calefactores industriales para acelerar el proceso de secado de las paredes. Allí, donde estudian 90 niños, no creo que lleguemos a navidades así que esperamos abrir el día de Nochevieja», añade.

El barro y el agua destrozó gran parte de las instalaciones.

El barro y el agua destrozó gran parte de las instalaciones. / R.L.H.

En esta segunda localidad, las instalaciones han quedado reducidas a 4 paredes y ahora hay que acondicionarlas y amueblarlas de nuevo. «Nos entró casi metro ochenta de agua, así que una vez secas las paredes, vamos a darle una capa de pintura anti-humedad, y a revestir el pavimento con suelo vinílico». «Las 90 familias están desesperadas -comenta la propietaria-porque con bebés de pocos meses o con niños de 2 o 3 años es imposible teletrabajar o trabajar». «Hay algunos pequeños -sostiene- que están desplazados desde Benetússer a Picanya, y otros se han ido a València o a otras guarderías que existen en Benetússer», pero no todas las personas pueden acoplarse a estas soluciones ni disponen de vehículos para ir a otras localidades.

Todo el material y el mobiliario tuvo que sacarse fuera para ser retirado.

Todo el material y el mobiliario tuvo que sacarse fuera para ser retirado. / R.L.H.

«Las mamás -subraya Mónica Martínez- están contentas porque ven que no hemos parado de movernos para poder reabrir cuanto antes». Por ejemplo, en Picanya abrieron con unos tatamis, de los que se usan en los gimnasios para el suelo, y ya hace pocos días volvieron a colocar el parquet. Ambos centros de educación infantil emplean a 7 trabajadoras más profesionales de fuera como pedagogas o psicólogas. En Picanya inauguraron esta guardería hace 27 años y en Benetússer hace 17.

La propietaria comprueba uno de los pasillos más dañados.

La propietaria comprueba uno de los pasillos más dañados. / R.L.H.

Mientras se activa el servicio, «el Ayuntamiento de Benetússer nos ha cedido un espacio, de 9 a 13 horas, donde han podido acoger a 7 niños de 2 y 3 años, pero los bebés no pueden ir». Por otro lado, «nos están llegando muchas donaciones de toda España, incluidos un mercado solidario que van a organizar en Madrid y una escalada solidaria que se va a celebrar en Andorra». «Es emocionante -comenta Mónica- cómo se ha volcado la gente con nosotros». En cuanto a las ayudas, «recibimos la ayuda de Juan Roig inmediatamente» y las de las administraciones «sí que están llegando», así que van remontando no sin poco esfuerzo. «Porque los primeros días fueron desoladores: hubo que tirar muebles, parqué, materiales...» , concluye.

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