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El Síndic exige a FGV que actúe contra el ruido del metro en Burjassot

El defensor reclama soluciones inmediatas tras recibir una queja del alcalde Rafa García, en representación de sus vecinos

La sindicatura considera que se ha vulnerado el derecho de la ciudadanía por los ruidos de los trenes en la entrada y salida del túnel

El Síndic exige a FGV que actúe por los ruidos del metro en Burjassot

Fernando Bustamante

Alfredo Castelló

Alfredo Castelló

El síndic de Greuges, Ángel Luna, ha reclamado a Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) y a la conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio que tomen medidas urgentes para resolver los problemas de contaminación acústica que sufren los vecinos de Burjassot, ante el ruido generado por el paso de trenes entre las paradas de Empalme y Burjassot.

Luna ha realizado esta petición, tras recibir una queja del propio alcalde de Burjassot, Rafa García, en representación de los vecinos afectados. En dicha queja se denuncia la inactividad de la administración autonómica en abordar las molestias causadas por el ruido en la zona lindante a la línea 1 de FGV, entre las paradas de Empalme y Burjassot, por los ruidos estridentes que genera el paso de los ferrocarriles por la vía, muy especialmente en la zona de acceso y salida del túnel construido para el soterramiento parcial de dicha infraestructura.

Cabe recordar que la línea de metro está soterrada en Burjassot en un túnel de unos 300 metros. Dicho proyecto nació en 2002 y la ejecución de las obras arrancaron en 2007 en el Empalme. Tras la construcción del paso inferior, en 2010, las obras se paralizaron. Para ese año estaba prevista la finalización de la infraestructura en su primera fase; sin embargo, quedó por ejecutar la conexión de las vías de superficie con las del subterráneo, obra presupuestada con 5 millones de euros, así como la electrificación y la infraestructura interior. Con la llegada del Botànic, el alcalde Rafa García arrancó el compromiso de retomar las obras, que se iniciaron y concluyeron en 2021. La ejecución también acabó con aíslamiento que ha sufrido el barrio del Empalme durante décadas. El pasado octubre, la Generalitat anunciaba que rescataba el proyecto de soterramiento de toda la línea a su paso por Burjassot.

Pero el paso de trenes a diario, sea en superficie o soterrado, sigue generando molestias acústicas. De hecho, el vecindario ha remitido quejas durante más de cinco años, pero ni FGV ni la conselleriade turno han tomado medidas efectivas para mitigar el impacto acústico, tal como revela la sindicatura. Por ello, el defensor valenciano solicitó a la administración autonómica informes detallados sobre las actuaciones realizadas para comprobar los niveles acústicos y las medidas técnicas adoptadas. Pero, al igual que le ha ocurrido a los afectados, el departamento que dirige Ángel Luna tampoco ha recibido respuesta dentro del plazo establecido.

Durante su exposición, el síndic apela al Plan de Mejora de la Calidad Acústica que, entre otras medidas, la prohibición la circulación de algunas clases de vehículos con posibles restricciones de velocidad durante determinados intervalos horarios en el que la circulación sea más intensa o el acondicionamiento acústico de túneles, especialmente en sus embocaduras.

Playa de vías de entrada y salida del metro, en las próximidades de Empalme

Playa de vías de entrada y salida del metro, en las próximidades de Empalme / Ana de los Ángeles

Pantallas acústicas provisionales

Por tanto, el Síndic recomienda en su resolución que se realicen mediciones del ruido en la zona afectada y, en caso de incumplirse los valores límite (10 decibelios), se adopten medidas provisionales como la instalación de pantallas acústicas. Asimismo, ha sugerido la elaboración de un Plan de Mejora de la Calidad Acústica que contemple las mejores tecnologías disponibles para reducir los niveles sonoros y garantizar el descanso de los vecinos.

Tras su investigación, el Síndic ha concluido que se han vulnerado los derechos de los vecinos de Burjassot a la salud, el descanso, la intimidad personal y familiar, y a un medio ambiente adecuado. Además, ha destacado la falta de colaboración de la administración autonómica, lo que podría derivar en responsabilidades patrimoniales o en la exigencia del cumplimiento efectivo de sus obligaciones.

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