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La obras del desvío de la Saleta se licitarán a principios del año 2026

Las actuaciones para desviar el barranco que atraviesa la localidad de Aldaia y ejecutar la vía verde Saleta-Turia se enmarcan en un proyecto que cuenta con 40 años de reivindicaciones

Jornada Informativa sobre el Proyecto del Barranco de la Saleta

Levante-EMV

Aldaia

Finalmente el megaproyecto que pretende desviar el trazado del barranco de la Saleta, que atraviesa por el centro el municipio de Aldaia y la creación de una vía verde en su entronque con el nuevo cauce del Turia, ya empieza a vislumbrar la fecha de su comienzo. Será, previsiblemente, a principios de 2026 «antes de la primavera».

Este anuncio se produjo el pasado jueves durante la mesa informativa organizada por el Ayuntamiento de Aldaia, en colaboración con Levante-EMV, que tuvo lugar en el TAMA y que contó con la presencia del técnico y experto en el proyecto de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Teodoro Estrela; con José Manuel Vázquez Picó, coordinador del servicio de Urbanismo de l’Ajuntament d’Aldaia; Cristina Moreno Cárcel, arquitecta municipal de Aldaia y Vicente Olegario, representante de l’Associacio d’Afectats per la dana i la riuà d’Aldaia.

Fue precisamente el representante de la CHJ quien dio la posible fecha de la licitación de las obras para comenzar las actuaciones que pretender minimizar al máximo el impacto de las precipitaciones en la localidad de Aldaia y evitar, de este modo, las inundaciones desbocadas como la ocurrida el pasado 29 de octubre de 2024 durante la dana que asoló a gran parte de la comarca de l’Horta Sud.

Necesidad de información

Uno de los aspectos más celebrados durante el transcurso de la jornada ‘El proyecto del barranco de la Saleta’ fue la exposición de la información de este proyecto. Desde hace más de 40 años que se trabaja en el diseño del desvío del barranco, pero la ejecución se ha retrasado de forma desmesurada y la situación genera más dudas que certezas entre los vecinos y vecinas de la localidad.

Por ello Vicente Olegario agradeció la invitación al foro como representante de los afectados y víctimas de la dana, oportunidad que aprovechó para reivindicar que «se nos deben muchas explicaciones y soluciones». A lo que añadió «nadie nos ha enseñado informes, sabemos que hay un proyecto histórico y a la vista está que no se ha ejecutado».

Olegario reprochó que a las víctimas, y a los afectados en general, «se nos ha informado tarde y mal, no sabemos lo que ocurrió» y pidió que todos los planes y proyectos del desvío de la Saleta se hagan públicos y que los expertos en obras hidráulicas expongan los pormenores de las obras: «necesitamos que alguien nos lo explique, se ejecuten las obras y las ayudas lleguen lo antes posible».

Y aquí es cuando la jornada informativa organizada en Aldaia cobra protagonismo y relevancia puesto que los técnicos especializados expusieron ante el numeroso público asistente, entre los que se encontraban el alcalde Guillermo Luján, y los exalcaldes de Aldaia, Empar Navarro y Enric Luján, -Carmen Jávega, exalcaldesa, lamentó no haber podido asistir- los detalles de las infraestructuras que se van a llevar a cabo en el término municipal de Aldaia y otras localidades adyacentes.

Tanto para los técnicos municipales como para el representante de la CHJ este es un momento crucial, «el punto de inflexión», para el avance del proyecto. Además, los tres quisieron hacer hincapié en que el desvío del barranco de la Saleta forma parte de una solución integral a la inundabilidad de Aldaia.

«Nos inundamos siempre -espetó Moreno- pero en la dana se inundó mucha más zona de la previsible», así que ante el riesgo de que se repita un fenómeno tan devastador como el del 29-O es necesario tomar medidas.

José Manuel Vázquez recordó que ya en el año 1984 él mismo trabajó en las labores de documentación y de creación de un mapa cartográfico de la localidad «no sabíamos qué había en el pueblo, qué calles estaban asfaltadas, dónde estaban las acequias y los pozos... lo hicimos a pie y con las herramientas de la época lo que nos llevó tres años». En 1992 se realizó la obra del ferrocarril, que junto a la construcción del aeropuerto y el Plan Sur de Valencia (que desvió el cauce del río Turia al sur de la ciudad tras la riada de 1957) «defendieron muy bien a València pero no a nosostros».

Los cortes que estas infraestructuras provocan en el barranco y la impermeabilidad de estas, llevan a que el agua busque su cauce natural anegando el casco urbano. Para la arquitecta municipal, está claro, «la solucion global es llevar las aguas a los ríos, sacarlas y llevarlas a sus cauces naturales, pero hasta el momento ¿qué hemos hecho? Solo protegernos con compuertas y, aunque es cierto que debemos actuar sobre las consecuencias también hay que actuar sobre las causas».

Desvío y vía verde

Teodoro Estrela fue el encargado de explicar las razones por las que Aldaia sufrió las consecuencias de la dana y cuál es el remedio más apropiado para este caso.

En estrecha colaboración con el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (Cedex), la UPV y otros centros de investigación el proyecto que se iniciará en breve será el del desvío y soterramiento de parte del barranco y la creación de la vía verde en la parte del enlace de la Saleta con el Turia para su desagüe.

«Vamos a aplicar un conjunto de actuaciones para hacer frente a las inundaciones». Un hecho que quiso dejar claro Estrela es que «el riesgo cero no existe», pero para disminuir al máximo los daños, el experto estima obligatorio que la población «conozca el riesgo que tiene», que ha variado después de la dana y para lo que están elaborando «nuevos mapas de peligrosidad y riesgo teniendo en cuenta lo que ha sucedido». Las medidas que restarían vulnerabilidad a los vecinos sería apoyar a los vecinos e industrias para adaptar edificios y viviendas al riesgo de inundacióncomo instalar compuertas, elevar accesos, poner bombas de achique en parkings e incluso ofrecer compensaciones para que no sigan en zonas de riesgo de inundación.

Con respecto a las grandes infraestructuras, Teodoro Estrela explicó que ante la imposibilidad de hacer una presa en la cuenca del Pozalet-Saleta, «hay que hacer algo que trabaje de forma similar a una presa, que es crear zonas de almacenamiento a ambos lados del barranco que funcionen cuando nos interese».

«Otra actuación fundamental y que estaba en tramitación pero no se había aprobado cuando ocurrió la dana es el desvío de la Saleta a su paso en Aldaia y la creación de lavía verde para incorporar los caudales al Turia, caudales que se encuentran con la V-30 y que no permite que salgan. Hay que permeabilizar la V-30», sentenció.

La CHJ estima que el barranco de Pozalet llevó un caudal máximo de 450 m³/s porque en su llegada al Pla de Quart se le añadieron las aguas del Poyo. Las actuaciones que se van a llevar a cabo precisamente en el Poyo beneficiarán al de Pozalet porque evitarán que los flujos que se salen del Poyo por su margen izquierdo (unos 600 m³/s según las estimaciones) , atraviesen los polígonos de Riba-roja y acaben en Pozalet y por lo tanto, en Aldaia, Alaquàs o Xirivella.

Para ello, Estrela anunció que están trabajando en la construcción de una mota de protección en la margen izquierda del Poyo en el término de Riba-roja que impediría el desbordamiento de 400 m³/s que acabarían en el Pozalet.

Cuál es la solución: hacer cuatro almacenamientos de agua que resolverían problemas de inundación en los polígonos y Aldaia. Estas zonas estarían en Loriguilla, Riba-roja, otra en aguas abajo de la Ronda del Puerto de Valencia en el término de Quart y otra a la entrada de Aldaia por el oeste.

Juanto a esta actuación se desarrollaría el desvío previsto, con una capacidad de 100 m³/s, que va soterrado hasta que vuelve a abrirse en la vía verde Saleta-Turia, siempre permeabilizando la V-30 para que pudiera salir el caudal.

Este proyecto que ya está «prácticamente terminado» en lo que se refiere al soterramiento y la vía verde y se está ultimando el proyecto de la permeabilización de la V-30. Con todo está previsto licitar las obras a principios del año que viene antes de la primavera.

Estrela quiso detenerse en uno de los puntos que genera mayor inquietud entre los vecinos: la entrada a la conducción soterrada. Por la conducción entraría 100 m³/s y el resto continuarían por la conexión con la rambla del Poyo. El posible arrastre de vehículos y de sedimentos quedaría solucionado con las dos vías de seguridad para que no entre ningún vehículo que provoque la obstrucción del canal. «Son barreras que estarían aguas arriba de la toma», concretó Estrela, y añadió que el resto se iría por aliviaderos. «Todo se ha proyectado con sumo detalle».

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