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Vicente Cano: el triatleta de Benetússer que volvió a levantarse tras la dana

El deportista valenciano logró completar el IRONMAN 70.3 World Championship Marbella tras un año marcado por la DANA y una operación de clavícula

Vicente Cano, triatleta de Benetússer, muestra el mensaje en su camiseta en Marbella.

Vicente Cano, triatleta de Benetússer, muestra el mensaje en su camiseta en Marbella. / CARLES_ITURBE

El vecino de Benetússer, Vicente Cano Díaz, ha vivido uno de los años más duros de su vida. La dana que azotó la comarca de l’Horta Sud en 2024 no solo dejó calles anegadas y casas devastadas, también se llevó consigo a Fiona, su perrita y compañera inseparable durante catorce años. “Era como mi hermana”, recuerda Vicente. “Se juntó todo: la pérdida de Fiona, los daños en casa y el caos que vivíamos en el pueblo. Estábamos todo el día ayudando, sin saber ni qué hora era”.

Durante semanas, la prioridad fue socorrer a familiares y vecinos. El deporte pasó a un segundo plano. Su bicicleta también quedó afectada, pero él seguía con una idea fija: volver a competir. “Estuve meses sin poder entrenar con normalidad, pero necesitaba tener un objetivo. El deporte era mi manera de volver a sentirme bien”, explica.

A finales de 2024, Vicente decidió correr el Maratón de Valencia, apenas dos meses después de la catástrofe, sin preparación y con una única motivación: hacerlo por su pueblo. “Muchos compañeros del club Trisul Masanasa estaban afectados, no pudieron ni preparar la carrera. Yo corrí por ellos, por todos los que no pudieron hacerlo”, cuenta.

Vicente Cano en Marbella,

Vicente Cano en Marbella, / CARLES_ITURBE

Ironman de València

Ese impulso emocional se convirtió en motor para lo que vino después. En el IRONMAN 70.3 Valencia logró una plaza para el Mundial IRONMAN 70.3 de Marbella, un sueño que se había propuesto cumplir tras renunciar el año anterior a viajar a Nueva Zelanda por motivos logísticos. Pero cuando parecía que el camino se allanaba, llegó un nuevo golpe: una caída en bicicleta durante el verano le provocó una grave lesión de clavícula que requirió cirugía. “Me operaron el 26 de agosto. Sabía que lo iba a pasar mal, pero lo único que quería era estar allí. No podía faltar”, recuerda.

Apenas dos meses después, Vicente cruzó la meta del Ironman 70.3 World Championship Marbella 2025 con un tiempo de 4:37:58, clasificándose 72º de su categoría (M35-39) y 390º de 3.331 participantes masculinos. Un resultado que, más que números, simboliza una victoria personal. “No vine a mirar el reloj. Vine a disfrutar, a dedicarle la carrera a Fiona y a mi pueblo. Con todo lo que me ha costado llegar, solo quería vivirlo”, resume.

Vicente Cano, durante la prueba de carrera en Marbella.

Vicente Cano, durante la prueba de carrera en Marbella. / V.C.

Para Vicente, ser finisher de un Ironman es mucho más que una meta deportiva. “Lo que de verdad tiene mérito no es el día de la carrera, sino los meses anteriores. Compaginar entrenamientos, trabajo, vida personal, cuidar la alimentación, descansar lo necesario… eso es lo que no se ve. Cruzar la meta es solo el reflejo de todo lo que hay detrás”, remarca.

En su dorsal, Vicente escribió tres palabras: “Para mi pueblo”. Un mensaje sencillo pero cargado de sentido, que resume una historia de pérdida, fuerza y superación nacida entre las calles de Benetússer y culminada bajo el sol de Marbella.

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