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Los médicos exigen no reabrir el centro de La Coma hasta que se incremente la vigilancia

El sindicato (CESM-CV) también reclama acompañamiento policial para las visitas domiciliarias

Cartel en la puerta del centro de salud de la Coma anunciando que está cerrado.

Cartel en la puerta del centro de salud de la Coma anunciando que está cerrado. / L-EMV

Pilar Olaya

Pilar Olaya

El Sindicato Médico CESM-Comunidad Valenciana (CESM-CV) denuncia la grave situación de inseguridad que sufre el personal sanitario del Centro de Salud de La Coma, en Paterna, tras los recientes episodios de amenazas y agresiones, incluida la violenta agresión con arma blanca sufrida por una enfermera durante una visita domiciliaria de hace unas semanas o la amenaza de muerte a una de sus médicos ocurrida en las últimas horas.

"Desde el Sindicato Médico CESM-CV consideramos intolerable que los profesionales sanitarios desarrollen su labor bajo riesgo físico constante, miedo y ausencia de protección adecuada. Los hechos recientes no constituyen casos aislados, sino la manifestación de un problema sostenido en el tiempo que requiere una intervención inmediata por parte de la Administración", aseveran.

Para los médicos, el cierre temporal del centro tras agresiones y amenazas en el pasado y las medidas de seguridad adoptadas, "parece que no han sido suficientes" para trasladar a la población la importancia de mantener la seguridad de los profesionales que les atienden en el consultorio. Por ello, desde el Sindicato Médico han publicado una serie de exigencias de cumplimiento urgente para que la Conselleria de Sanidad, al Ayuntamiento de Paterna y a las fuerzas y cuerpos de seguridad.

Exigencias de cumplimiento urgente

Entre ellas destaca el refuerzo inmediato de la seguridad en el centro, incrementando el personal de vigilancia de forma permanente. "No es suficiente la seguridad privada, es imprescindible la presencia permanente de efectivos de la policía nacional o de la guardia civil", señalan.

También piden la protección efectiva durante las visitas domiciliarias con acompañamiento policial en desplazamientos a todos los domicilios de l azona, por cualquier causa o distancia. Algo que ya se reclamó tras la agresión con navaja a una sanitaria, y que se acordó hacer aunque al final no se cumplió.

El Consejo de Médicos Valencianos exige la protección inmediata de los sanitarios del Centro de Salud de La Coma

El Consejo Autonómico de Colegios de Médicos de la Comunidad Valenciana (CACMV), que representa a los Colegios de Alicante, Castellón y Valencia, manifiesta su más rotunda condena ante los episodios violentos de extrema gravedad, acontecidos en el Centro de Salud de La Coma (Paterna), y reclama una intervención inmediata, efectiva y sostenida en el tiempo por parte de las administraciones públicas para frenar el clima de inseguridad que allí se ha instalado.

La agresión con arma blanca a una enfermera durante una visita domiciliaria y las amenazas de muerte sufridas por una médica del centro, lejos de constituir incidentes puntuales, evidencian una situación límite, que pone en riesgo la integridad del personal sanitario y compromete gravemente la prestación asistencial. Es inaceptable que los profesionales sanitarios desarrollen su labor entre el miedo, la indefensión y la desprotección institucional.

Ante esta situación, el Consejo exige la presencia permanente de efectivos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en el centro, que se garantice el acompañamiento policial en todas las visitas domiciliarias realizadas en la zona, y que se habilite un protocolo de asistencia inmediata para los profesionales agredidos, que incluya apoyo psicológico, asesoramiento jurídico y seguimiento administrativo riguroso. Asimismo, considera imprescindible intensificar las campañas públicas dirigidas a la población, recordando que toda agresión contra el personal sanitario constituye un delito. El (CAMCV) exige también a la Conselleria de Sanidad que contemple el cierre temporal del consultorio hasta que se aseguren las condiciones indispensables de seguridad.

El Consejo Autonómico denuncia que el desempeño profesional bajo una amenaza constante supone una vulneración directa de los derechos fundamentales del personal médico y sanitario y configura un entorno laboral incompatible con una atención adecuada. Esta realidad, además, deteriora la confianza entre profesionales y pacientes, debilita la estructura asistencial y afecta de forma inmediata a la calidad del servicio sanitario.

El (CACMV) reafirma su compromiso absoluto con la Tolerancia Cero ante cualquier forma de agresión en el ámbito sanitario, tanto física como verbal. El Consejo insiste en que solo mediante una respuesta unida y contundente de toda la sociedad frente a la violencia, será posible garantizar entornos seguros, proteger a los profesionales y ofrecer una atención sanitaria de calidad.

Por supuesto, la asistencia integral a los profesionales agredidos. Esto es apoyo psicológico, jurídico y administrativo garantizado de manera inmediata y seguimiento exhaustivo de las denuncias en el marco del Plan Integral de Prevención de Agresiones. Acompañado del refuerzo de las campañas de sensibilización dirigidas a la población recordando que agredir a personal sanitario es un delito y por último, ordenar el cierre del consultorio hasta que se arbitren las medidas de protección para los profesionales anteriormente denunciadas. El cierre ya se ha producido desde primer ahora de este jueves por la mañana.

"La situación del consultorio auxiliar de La Coma es insostenible. Los profesionales acuden a trabajar con miedo y sin garantías de protección. No vamos a permitir que se normalicen las agresiones. Exigimos medidas reales y efectivas, no promesas. Es obligación de la Conselleria de Sanidad garantizar la salud y la seguridad de los trabajadores", señalan desde el sindicato.

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