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Los pueblos de la dana se convierten en un museo callejero

Diferentes municipios de l'Horta Sud afectados por la barrancada llenan sus calles de arte urbano como símbolo de memoria y resiliencia

Mural "Memòria de l'aigua" en la plaza del Ayuntamiento de Benetússer.

Mural "Memòria de l'aigua" en la plaza del Ayuntamiento de Benetússer. / A. B.

Sara García

Sara García

Valencia

Los pueblos de l'Horta Sud afectados por la dana han llenado sus calles de arte tras la catástrofe. Catarroja es uno de esos municipios que ha utilizado el arte como símbolo de memoria y resistencia con la obra Orgull de Poble", un mural a gran escala pintado en la fachada exterior del frontón del polideportivo, visible desde la carretera CV-400,  que homenajea a vecinos, voluntarios y asociaciones que se volcaron en ayudar tras la dana del 29 de octubre. Impulsado por el ayuntamiento con motivo del aniversario de las inundaciones, la obra combina arte y compromiso social para celebrar la fuerza de la comunidad.

La obra, realizada por el colectivo Unlogic en colaboración con los artistas locales Luisa Penella y Víctor Puchalsky, nació cuando el equipo Unlogic se desplazó a Catarroja como voluntario para colaborar con la organización Greenpeace en las tareas de rehabilitación del CEIP Paluzié tras la dana. En este centro fue donde realizaron su primera obra para el municipio, un mural colorido en el hall del colegio basado en los diseños de Cristina Muñoz, ilustradora de la comarca y afectada por las inundaciones, como reconocimiento a los artistas damnificados de l’Horta Sud. La alcaldesa de Catarroja, Lorena Silvent, que se interesó por esta iniciativa, propuso trasladar la idea a un espacio público más amplio, consolidando el proyecto en el polideportivo.

Mural "Orgull de Poble" en en Polideportivo de Catarroja.

Mural "Orgull de Poble" en en Polideportivo de Catarroja. / A. C.

“Con esta iniciativa, Catarroja no solo recuerda la fuerza de su comunidad frente a la adversidad, sino que reafirma su compromiso con el arte como herramienta de memoria colectiva y transformación social” declara Silvent. Durante la realización de la pieza en el polideportivo, numerosos vecinos se acercaron a mostrar su gratitud emoción. “Cada pocos minutos alguien nos paraba para darnos las gracias o contarnos su historia. Algunos incluso se emocionaron”, comentan los artistas.

Mural colaborativo

Esta no es la única pared de Catarroja trasformada en una pieza artística tras la dana. El barrio del Raval cuenta con una obra del ilustrador Elias Taño que realizó con la participación de vecinos y vecinas de la localidad. "Este mural representa la historia del pueblo, de este barrio con su pasado fabril, sus trabajadores en la industria de los ladrillos y, por otro lado, la solidaridad de su gente cuando se ha visto afectada por una catástrofe como la dana", explica el autor.

Secuencia del 29-O en Benetússer

Benetússer es otro de los municipios que se suma a esta tendencia. La plaza del Ayuntamiento estrenó el pasado 29 de octubre, con motivo del primer aniversario de la dana, el mural "La memòria de l'aigua"  realizado por el artista Escif, que representa la secuencia de lo sucedido la tarde del 29-O y el paso de los días hasta llegar al momento actual. Sobre la realización del mural, Nacho Magro (Escif), explica que "se hizo un concurso de ideas y lo primero que pensé es que los protagonistas de todo esto son las personas que han vivido la tragedia y que lo que como artista podía hacer era darles voz y hacer una cronología de lo sucedido". 

Tras el concurso de ideas y la selección de imágenes realizadas tanto por fotoperiodistas como por personas de Benetússer del taller de fotografía de la Escuela de Adultos, Escif planteó un mural a tres capas. "La primera capa es esa secuencia de imágenes que relata desde el minuto uno, con las primeras lluvias en otros puntos de la provincia, hasta la última escena que es la continuidad de la vida en Benetússer, con la puerta de entrada al pueblo que ha sobrevivido a otras riadas", explica el artista. "La segunda es una capa narrativa que trata de un banco que empieza en la primera escena y da un revuelco y acaba en el mismo lado en la última escena, y la tercera capa es en la que participa toda la ciudadanía escribiendo con tizas entre los huecos en azul, que representa el agua, todo lo que ellos sienten", añade. En total, son siete imágenes las que componen este mural. Cada una, con su nombre y significado.

"Llavor de memòria", la última escena del mural de Escif en Benetússer.

"Llavor de memòria", la última escena del mural de Escif en Benetússer. / A. B.

Murmuris al cel es la primera pintura, que representa las primeras lluvias y señales que presagiaban que algo iba a ocurrir con este dana; La ciutat sota l'aigua representa las inundaciones y el colapso progresivo de los municipios; El silenci després de la tempesta nos enseña esa calma aparente y las primeras evaluaciones de la catástrofe. Rescat i resistència, la escena central del mural, muestra a los vecinos y al voluntariado en acción sacando del barro a los municipios afectados por la dana; Arriben els reforços representa cuando finalmente se reconoce la magnitud de lo ocurrido y las calles se empiezan a llenar de militares y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para ayudarnos; con Cicatrius visibles el artista ha querido enseñar los dañospérdidas heridas abiertas que dejó la dana; Llavor de memòria, la última escena de este mural es un recuerdo de la reconstrucción física y emocional, una mirada de aprendizaje para el futuro.

Esta tampoco es la única obra expuesta en las paredes de Benetússer. El reconocido artista Felipe Pantone plasmó su arte en el edificio de El Molí, "una obra que plasma, de modo muy personal, el proceso vital experimentado por el artista a raíz de la dana". Con el nombre "TERRA DE VALENTIA. Estabilidad – Interrupción – Claridad”, la obra se realizó en el contexto de la cuarta Ruta de Arte Urbano VCF, una edición dedicada a las poblaciones de la dana.

Agradecimiento al voluntariado

El barrio Orba, en Alfafar, también llevó a cabo la realización de un mural en la programación dedicada a conmemorar el primer año de la dana. Concretamente, dos artistas locales, Alicia y Toni, pintaron todas las paredes del Centro de Mayores, también conocido como el Hogar de los Jubilados, con mensajes de solidaridad, esperanza y agradecimiento al voluntariado, que se reunían día a día en este edificio que servía como punto logístico de reparto de alimentos y punto santitario en los momentos más duros de la crisis.

Una parte del centro que quedaba libre de pintura, lo completaron personas del barrio con un enfoque intergeneracional, en el que niños, jóvenes y mayores dejaron su huella para que nunca olvidemos lo que ocurrió y las lecciones de ayuda y aprendizaje que también dejó la dana. "A este centro empezaron a venir muchos jóvenes de València, con mochilas cargadas de alimento, que no se me va a olvidar nunca", expresa Merche Ondé, monitora de gimnasia en el Centro de Mayores y voluntaria durante la dana, que participó en el mural.

Recuerdo a los animales

Sin embargo, no todos los murales llegan cuando se cumple un año de la dana. El vecino de Aldaia y artista urbano conocido en el sector como Josep Rekiem, realizó en el mes de febrero una obra en el refugio de animales y residencia canina Cencaval (Centro Canino de Valencia) del municipio, en homenaje a todos animales que perdieron la vida el 29-O. Las personas que llevan este lugar metieron a todos los animales que pudieron a toda prisa en una caseta para salvarlos de morir ahogados. Algunos que no entraron se los llevó la corriente y volvieron al día siguiente por su propio pie, pero cinco perdieron la vida el 29 de octubre.

Josep alias Rekiem, graffitero que ha hecho un mural en la protectora de Aldaia dibujando a todos los animales que murieron la noche de la dana.

Josep alias Rekiem, graffitero que ha hecho un mural en la protectora de Aldaia dibujando a todos los animales que murieron la noche de la dana. / Miguel Ángel Montesinos

El recuerdo de los cerditos Alba, Bárbara, Blinder; la perra Nala y la cabra Anita seguirá siempre con los voluntarios y el personal de este centro animalista en la carretera del Pla de Quart. Edu, la persona responsable de todo el complejo llamó al artista de Aldaia y le pidió un mural para honrar a quienes se fueron. El diseño y los detalles eran libres. Unas fotos de los animales y un espacio de 60 metros cuadrados era lo que tenía de base el artista. El resto es creatividad y corazón. "Davant la tempesta, el poble lluita!" es la frase que eligió el artista para escribir en la pared que quiere ser un homenaje a los cinco animales que perdieron la vida el día de la riada y también a los voluntarios y voluntarias que se volcaron ante la desgracia.

Por su parte, el Festival Q-ART de Quart de Poblet, celebrado en el mes de septiembre, incorporó una novedad en esta nueva edición. En el Parque Porta del Túria, uno de los espacios más afectados por la dana, el artista Pedro Mecinas pintó el mural “Batre ales per a moure cors”, concebido como un gesto de resiliencia y recuperación compartida tras la riada.

Otro edificio público en sumarse a este recorrido callejero es el mercado municipal de Picanya. Este espacio, que ya ha albergado con anterioridad otros murales, aprovechó una pared que no estaba pintada y representaron la fuerza del pueblo y el voluntariado de la dana a través de una fila de personas tirando de una cuerda, que sostiene a la sociedad valenciana.

Mural sobre la resistencia de la dana en el mercado municipal de Picanya.

Mural sobre la resistencia de la dana en el mercado municipal de Picanya. / L-EMV

Estas son solo algunas de las piezas artísticas más representativas de la comarca, una zona cero que se ha convertido en un verdadero museo callejero.

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