La zona cero critica la falta de criterio único de conselleria para cerrar colegios con alerta
Los consistorios se sienten "solos" a la hora de tomar una decisión que "debería asumir Educación, igual que Sanidad cierra los centros de salud"

Germán Caballero
Desconcertadas. Así se encuentran las familias del alumnado de la zona cero de l'Horta Sud, que tiene que mirar el mapa para saber si sus hijos tiene el colegio abierto o no. La alerta naranja decretada ayer que se ha vuelto amarilla en las últimas horas hizo que la mayoría de municipios de l'Horta Sud que se vieron afectadas por la dana del 29 de octubre decidieran suspender las clases. Sin embargo, ese criterio único que parecía que se había establecido de común acuerdo en la comarca, auspiciada sobre todo por la unión que existe entre todos a través de la Mancomunitat de l'Horta Sud, se ha visto rota este lunes. Así, mientras que municipios como Sedaví o Benetússer han decretado el cierre de las aulas, dos calles más abajo, los colegios de Alfafar y Massanassa están abiertos.
Junto con Alfafar, han decidido mantener la jornada lectiva pueblos afectados por la barrancada como Massanassa, Picanya, Beniparrell y Quart de Poblet, además de, Silla, Manises y Mislata, también en l'Horta Sud.
Esta disparidad responde a la falta de instrucciones precisas por parte del que realmente es el órgano competente educativo, el Consell. Los municipios se sienten "solos" a la hora de tomar la decisión de cerrar centros escolares, cuando son de competencia autonómica. "Estamos completamente vendidos los municipios. Sería la conselleria de Educación la que debería establecer criterios", señala el presidente de la Mancomunitat de l'Horta Sud, José Francisco Cabanes. Ante esta falta de instrucciones, desde el ente comarcal se está trabajando en la creación de un protocolo ante emergencias. "En el Ayuntamiento de Sedaví, por ejemplo, del que yo soy alcalde, sí establecimos que con alerta naranja se suspendía clases, y así quedamos la mayoría de municipios que integramos la Mancomunitat. No entiendo por qué ahora algunos han decidido no cerrar", señala.
"Solo nos dicen el color de la alerta"
Uno de ellos es Picanya, uno de los más afectados por la barrancada del 29-O. Según su concejal Roberto Amoraga, "la alerta es amarilla. Aunque ayer por la tarde aún estaba establecida la naranja, desde el servicio de metereología se indicaba una mejora que al final se ha confirmado, y decidimos mantener la jornada lectiva porque nuestros colegios está en perfectas condiciones y son espacios seguros". Además de por la conciliación familiar: "Las familias no entienden por qué ayer podían ir a los centros comerciales sin peligro y hoy no pueden llevar a sus hijos al colegio. Parece que entran en juego otro tipo de criterios a la hora de abrir y cerrar".
Eso sí, desde Picanya consideran un despropósito la falta de criterio por parte de Educación: "Si los centros de salud los cierra Sanidad, porque los colegios no los cierra Educación. El personal que trabaja allí es funcionariado del ente autonómico, no entiendo porque tenemos que decidir los ayuntamientos". Es por eso, que desde Picanya aseguran que se sienten "en un maremágnum, sin guía ni apoyo. Se limitan a decirnos el color de la alerta y ya,que cada uno se apañe", critica Amoraga.
Massanassa fue otro municipio que decidió abrir las aulas. Para el alcalde, Paco Comes, "cuando se tiene confirmada la seguridad de las personas, que es lo más importante, luego hay que pensar en la conciliación familiar". Según relata el primer edil, este domingo por la tarde, cuando vieron la previsión meteorológica "que iba a pasar a amarilla, como así ha sido, y que aguas arriba no iba a llover, decidimos que la seguridad estaba garantizada y acordamos abrir".
Alfafar: "Era seguro mantener la actividad educativa"
Junto a Massanassa, Alfafar decidió abrir los centros educativos tras la evaluación realizada por el Cecopal, que analizó la situación meteorológica y los informes de los órganos competentes.
El alcalde de Alfafar, Juan Ramón Adsuara, explicó que “cada municipio debe tomar las decisiones oportunas en función de la evaluación técnica de sus órganos de coordinación y emergencia”, y subrayó que en este caso la decisión se adoptó atendiendo a la evolución favorable del temporal y a la ausencia de situaciones de riesgo previstas.
Según indicó el alcalde, “el Cecopal valoró toda la información disponible y, conforme a los informes técnicos, se consideró que era seguro mantener la actividad educativa”, recordando que este tipo de decisiones se toman siempre priorizando la seguridad y el bienestar de la ciudadanía.
Además, tal y como recoge el Protocolo Municipal de Emergencias de Alfafar, aprobado por el Pleno, “las medidas contempladas en el Protocolo podrán ser ampliadas o atenuadas en función de las circunstancias concretas que concurran en cada situación de preemergencia y en función del riesgo previsto”.
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