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El acuerdo entre Paterna y Defensa incluye la cesión de 40.000 m2 de pinada para uso público y edificios patrimoniales

El acuerdo entre el Ayuntamiento y Defensa incluye la cesión anticipada de una pinada de 40.245 metros cuadrados para uso público, y la reutilización de edificios con valor patrimonial como el denominado "Cuartel de Artilleros"

Zona del cuartel militar con masa arbórea donde se prevé el desarrollo urbanístico.

Zona del cuartel militar con masa arbórea donde se prevé el desarrollo urbanístico. / Levante-EMV

Cèsar Garcia Aleixandre

Cèsar Garcia Aleixandre

Paterna

El Ayuntamiento de Paterna y el Ministerio de Defensa ultiman el convenio que debe desbloquear la gran transformación de los terrenos del Acuartelamiento Daoiz y Velarde, una operación urbanística largamente perseguida por el municipio y, en especial, por los barrios del entorno. Sobre todo, Campamento. El acuerdo, según la propuesta de convenio que adelanta el consistorio, pivota sobre tres ejes: vivienda asequible, una gran zona verde de uso ciudadano y la incorporación de dotaciones públicas al obtener edificios como el denominado "Cuartel de Artilleros".

Tal como informó Levante-EMV hace unas semanas, la negociación actual plantea que el 100 % de la edificabilidad residencial se destine a Vivienda de Protección Pública (VPP), con 292.234,11 m² techo y alrededor de 2.000 viviendas, con el foco puesto en jóvenes, familias y rentas medias y bajas.

40.000 metros de zona verde

Además, el convenio prevé una cesión anticipada y gratuita para que la pinada del suroeste pase a ser zona verde pública desde el inicio, con una superficie prevista de 40.245 metros cuadrados. Esa pinada se puede observar junto a la parte vallada el cuartel que linda con la Avenida de Europa y la calle Federico García Loca.

En paralelo, el documento incorpora cesiones de uso para equipamientos —entre ellas el denominado “Cuartel de Artilleros”— y la puesta a disposición del viario perimetral ya urbanizado (25.402,44 m²), además de contemplar la reutilización de edificios con valor patrimonial. El ámbito total alcanza aproximadamente 389.645,48 m², hoy calificados como dotacional militar.

El alcalde Juan Antonio Sagredo especificó que el cuartel ocupa el 20 por ciento del suelo del casco urbano en unas instalaciones militares que están infrautilizadas, por lo que es un suelo valioso para el desarrollo de la ciudad si fructifica, finalmente, la negociación.

De las reivindicaciones vecinales al protocolo de 2019

La operación que ahora puede entrar en su fase decisiva no es nueva: Paterna lleva años tratando de abrir a la ciudad parte del suelo militar. Ya a finales de la década de 2000 se recogían reivindicaciones políticas y vecinales para destinar los terrenos a dotaciones y espacios abiertos, especialmente para Campamento y barrios próximos.

Con Lorenzo Agustí en la alcaldía (PP), la relación institucional con el acuartelamiento fue constante —en 2010, por ejemplo, el alcalde participó en actos oficiales en Daoiz y Velarde—, mientras el debate sobre el encaje urbano del recinto seguía vivo. El salto político se produjo en marzo de 2015, cuando el pleno aprobó por unanimidad continuar las negociaciones con el Invied y el Ministerio para obtener edificios e instalaciones como dotación pública.

Ya con el socialista Sagredo (PSPV) al frente, el Ayuntamiento firmó, en abril de 2019, un protocolo con la ministra Margarita Robles, que el propio consistorio presentó como “cesión histórica” tras cuatro años de negociaciones, abriendo el camino para ordenar urbanísticamente el ámbito.

Años después, en 2022, esa senda tuvo hitos concretos, como la cesión de un primer edificio -la antigua Residencia de Oficiales- para proyectos municipales. La previsión era instalar el primer edificio del futuro Campus para la Innovación y el desarrollo de la Formación Profesional en Ciberseguridad y Biotecnología que anunció Sagredo para la ciudad.

El antecedente de Borruey

Previamente, en diciembre de 2003, el entonces alcalde Francisco Borruey sellaba con Defensa la compra por ocho millones de euros de 165.000 metros de terreno militar urbanizable detrás del colegio Jaume I. Durante aquellas conversaciones, el dirigente paternero puso sobre la mesa ampliar la operación: 625.000 metros del campo de tiro en La Mola y los 390.000 metros de las instalaciones del acuartelamiento Daoiz y Velarde. Entonces, no hubo fumata blanca.

¿Qué cambia ahora?

La diferencia de la negociación actual es el enfoque social del desarrollo —VPP al 100%— y la voluntad de generar “retorno inmediato” con la apertura temprana de la pinada como parque, además de blindar suelo para equipamientos. El convenio, además, debe encajar con la presencia del Regimiento NBQ en el acuartelamiento, que el propio Ejército sitúa en Daoiz y Velarde. Si se materializa toda la operación habría que trasladarlo.

La firma del acuerdo —si culmina— abrirá el trámite urbanístico para incorporar el suelo al planeamiento municipal y concretar calendario, fases y inversiones, con un impacto directo en vivienda pública y zonas verdes en una de las bolsas de suelo más estratégicas del casco urbano. "Con la modificación del planeamiento se plantea un sector de suelo urbano de destino residencial, compatible con terciario, dotaciones y zonas verdes, con criterios de crecimiento ordenado y sostenible", señalan desde el consistorio.

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