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"Nos están dejando enfermar por fases. Primero la infancia, ahora un barrio entero"

Las asociaciones vecinales de la Coma y Mas del Rosari, en Paterna, dicen basta al cierre del ambulatorio tras las agresiones: "Queremos seguridad para quienes nos cuidan, pero el cierre y abandono no es la solución"

El cierre de este punto asistencial, alegan, no solo afecta a un núcleo con 10.000 personas, sino que extiende sus consecuencias a Santa Gema, Casas Verdes, Campolivar y otras partes del entorno

El consultorio auxiliar de la Coma, este lunes.

El consultorio auxiliar de la Coma, este lunes. / L-EMV

Violeta Peraita

Violeta Peraita

Paterna

Las asociaciones vecinales de la Coma y Mas del Rosari, en Paterna, no pueden más. Llevan desde el mes de noviembre, cuando tuvo lugar la última agresión a personal sanitario y se decretó el cierre del centro por falta de personal y en protesta por la falta de seguridad en el consultorio, sin asistencia de medicina familiar, enfermería y pediatría e insisten en que es necesario un entorno de trabajo seguro para el personal, pero que el "abandono y el cierre del servicio" deja desamparadas a miles de personas.

La especialidad de pediatría, por otra parte, lleva sin prestarse en el barrio más de dos años y las familias con menores del barrio, que son muchas, han de trasladarse a otros puntos de Paterna para poder ser atendidas. Ahora se suma la atención médica familiar y enfermería. El consultorio solo atiende en la Unidad de Conductas Adictivas y la unidad de Salud Mental y las atenciones domiciliarias se hacen desde el centro del Clot tras la agresión a una facultativa en plena calle en el barrio de la Coma en el mes de octubre.

Los vecinos exigen soluciones estructurales

Una realidad amarga para el barrio, que ve como el servicio público sanitario se resiente para toda la vecindad, de más de 10.000 personas. "Nos están dejando enfermar por fases. Primero la infancia y ahora el barrio entero", lamentan las asociaciones de vecinos de la Coma y Mas del Rosari, que exigen "soluciones estructurales y no cierres indefinidos disfrazados de temporalidad". La Conselleria de Sanidad decretó el cierre del consultorio en noviembre, tras dos agresiones muy juntas en el tiempo. Una a una enfermera en octubre y la segunda en noviembre a varios sanitarios.

En este sentido, ya en el mes de febrero, las asociaciones vecinales de Mas del Rosari y La Coma denuncian lo que califican como un atentado contra la salud pública tras el cierre del consultorio auxiliar por parte de la Conselleria de Sanidad. Esta decisión deja sin atención de medicina de familia, enfermería y pediatría a una población que supera los 10.000 habitantes, derivados a otros centros alejados del barrio.

Los portavoces vecinales alertan de una situación de "extrema gravedad" que describen como una "doble vulneración" del derecho a la salud. Por un lado, el cierre total de la Atención Primaria y de la enfermería en el propio consultorio; por otro, el mantenimiento de un vacío asistencial en pediatría que se arrastra desde hace más de dos años, pese a las reiteradas promesas de reposición del servicio. "No es solo que nos cierren la puerta ahora, es que llevan años negando la atención pediátrica a nuestros menores", señalan los portavoces.

La política "del candado"

La vecindad subraya que este cierre no es un hecho aislado, sino la repetición de un patrón que ya se ha vivido en 2023 y en años anteriores. "Ante cualquier problema de seguridad, falta de personal o dificultad de gestión, la respuesta de la administración vuelve a ser la misma: bajar la persiana del consultorio en lugar de reforzarlo con más recursos, prevención y presencia institucional". "Lo que en otros barrios se aborda con inversión, mediación y refuerzos, aquí se resuelve con candados, derivaciones y promesas sin fecha", indican los presidentes de las dos asociaciones en la Coma y en Mas del Rosari.

Un aislamiento sanitario que golpea a varios barrios. El cierre de este punto asistencial, aseguran, no afecta solo a La Coma y Mas del Rosari, sino que extiende sus consecuencias a Santa Gema, Casas Verdes, Campolivar y otros núcleos del entorno, que tenían en este consultorio su referencia más próxima. La derivación de pacientes a otros centros como El Clot o La Canyada implica trayectos de hasta una hora a pie o en combinación de transporte público, especialmente para personas mayores, pacientes crónicos, familias sin vehículo y personas con movilidad reducida.

Un 'gueto sanitario': "Se nos estigmatiza y niega recursos básicos"

Las asociaciones advierten de que esta situación incrementa el riesgo de abandono de tratamientos, retrasos en diagnósticos y saturación de otros centros de salud, rompiendo el principio de proximidad que debe regir la Atención Primaria. "Se está construyendo un auténtico 'gueto sanitario': se nos estigmatiza como barrio problemático y, al mismo tiempo, se nos niegan los recursos básicos que cualquier otro barrio da por garantizados".

Por otra parte, entidades vecinales insisten en que son las primeras en condenar cualquier agresión o amenaza al personal sanitario y exigen que se desplieguen medidas de protección efectivas y estables. Sin embargo, recalcan que la seguridad es una responsabilidad que compete a la Generalitat y debe garantizarse sin que los ciudadanos tengan que soportar ningún gasto extra ni la pérdida de sus servicios. Exigen que se castigue individualmente a quien cometa actos ilícitos, pero que no se penalice a todo un barrio privándole de salud. "Ellos nos cuidan y queremos que trabajen seguros; la seguridad de médicos, enfermeras y pacientes debe ser una prioridad real, no un argumento a posteriori".

Instancia al Consell

Al mismo tiempo, reclaman que la Conselleria de Sanidad cumpla y refuerce su propio Plan de Humanización sanitaria, garantizando una atención cercana, continuada y digna para todos los barrios, también los más vulnerables. Las asociaciones advierten que "el deterioro en el trato y la falta de empatía" hacia el paciente en el consultorio son "factores de tensión que no pueden ignorarse, ya que el sentimiento de desatención puede actuar como un desencadenante de futuros conflictos o agresiones".

Por ello, rechazan que se utilice la seguridad únicamente como una "cortina de humo" para justificar el cierre prolongado del centro y el vaciamiento de servicios esenciales: "Seguridad sí, recortes no; protección sí, abandono no".

"El deterioro en el trato y la falta de empatía hacia el paciente en el consultorio son factores de tensión que no pueden ignorarse", señalan

Las asociaciones han elevado una instancia formal dirigida al conseller de Sanidad, Marciano Gómez, amparándose en la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común. En dicho documento, exigen por escrito un plan de actuación detallado, la fecha de reapertura del centro y el restablecimiento urgente de todas las agendas asistenciales, incluyendo el servicio de pediatría, que lleva dos años ausente en el barrio e instan al conseller a reunirse con ellas. Sin embargo, la respuesta de la administración ha sido dispar: mientras la Asociación de La Coma ha recibido una contestación genérica indicando que 'se está trabajando en el tema', la Asociación de Mas del Rosari no ha obtenido ninguna respuesta oficial a su solicitud.

"Entendemos que la Administración requiere un tiempo para procesar nuestras solicitudes; por ello, tras haberles requerido formalmente el plan de actuación y el cronograma de reapertura, les concederemos un breve margen de cortesía antes de emprender nuevas acciones", comentan los presidentes de ambas Asociaciones.

Exigencias al Consell

Por todo lo anterior, las asociaciones de Mas del Rosari y la Coma exigen la reapertura inmediata del consultorio con servicios de medicina de Familia, enfermería y un calendario concreto para la recuperación del servicio de pediatría en el barrio. En segundo lugar, instan al Consell a presentar un plan urgente de seguridad integral que incluya refuerzos de vigilancia, coordinación con Delegación del Gobierno y fuerzas de seguridad, y medidas de prevención comunitaria.

Por último, solicitan un compromiso público con fechas y recursos para garantizar que la Coma y su entorno reciban los mismos servicios que el resto de Paterna. "Un código postal no puede ser una condena sanitaria. No aceptaremos ser el único barrio de Paterna donde el derecho a la sanidad se suspende por falta de gestión", concluyen las asociaciones vecinales.

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