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Miles de archivos dañados por la dana vuelven rescatados a Aldaia: "Pensábamos que no los recuperaríamos"

El Institut Valencià de Conservació entrega a una emocionadísima archivera municipal 388 libros y 650 cajas de documentación de los archivos de Aldaia que sufrieron la dana, la mitad del total que quedan por intervenir del municipio

Violeta Peraita

Violeta Peraita

Aldaia

Aldaia tiene cuatro depósitos municipales donde se atesora toda la documentación de las últimas décadas del municipio. Es, se podría decir, la historia más reciente de un pueblo a través de los expedientes que certifican que sí, que eso pasó, que este edificio se construyó o que esta calle se cambió de nombre.

La barrancada del 29 de octubre de 2024 que causó 230 víctimas mortales entró en los varios bajos que mantenían a buen recaudo toda esta información local. Y dañó miles de archivos, miles de documentos y volúmenes que no existen en otro lugar. Solo allí. Tras el desastre, el Institut Valencià de Conservació, Restauració i Investigació (IVCR+I) asumió el trabajo de rescatar años de la historia de los pueblos en un trabajo intenso, delicado y de una importancia social incalculable.

Esta semana, la directora del Archivo y de la Biblioteca Municipal de Aldaia, Pilar Sánchez, visitó el taller donde se realizan las labores y pudo ver con sus ojos cómo se han intervenido y salvado el contenido de 388 libros y 650 cajas con expedientes de documentación del pueblo donde trabaja desde hace décadas. Una imagen lo dice todo. Ella emocionada, secándose los ojos de lágrimas junto a la directora del IVCR+I, Gemma Contreras.

"Es esfuerzo vale la pena", escribía el Institut Valencià de Conservació en sus redes sociales. Y es que el trabajo que hacen para recuperar miles, millones de páginas manchadas de barro y muy dañadas tras el 29 de octubre es laborioso y también lento. Aldaia es uno de los municipios afectados con más documentación, pues al albergar un complejo comercial como Bonaire, cuenta con muchísimas licencias de obras y urbanismo que son importantes conservar, explica Contreras.

Secado con hueveras, ventiladores y aspiradora de páginas

De momento, el IVCR+I se centra en el rescate de la información, no en la restauración propiamente dicha. El proceso es laborioso. Primero secan página a página la documentación, con ventiladores y hueveras. Si no se hace una primera intervención de secado se pierde todo, pues la humedad deteriora el archivo.

Ahora, tras el secado, aspiran hoja por hoja y eliminan el barro restante. Las manchas se quedarán como cicatrices y lo importante, tal como explica la directora del IVCR+1, Gemma Contreras es "que la documentación esté legible y se pueda salvar la información. Hay que quitar el barro y todos los microorganismos porque si no el papel se acabará pudriendo".

Secado con hueveras y pinzas en una de las naves.

Secado con hueveras y pinzas en una de las naves. / L-EMV

Pilar Sánchez, por su parte, añadía al acudir al taller a ver cómo iba el trabajo que estaba "muy emocionada de ver todo el trabajo realizado. Han podido recuperar muchísima documentación, todos los depósitos se inundaron y habíamos perdido mucho", señalaba a este diario. Esto supondrá poder tener expedientes de edificios y garajes que las comunidades reclaman al archivo municipal para poder intervenir y reparar los daños estructurales tras la riada.

"Es importante conseguir estos expedientes porque las comunidades de vecinos no localizaban los planos del edificio y no se conservan en otro espacio", explica Sánchez. Por eso, y por todo lo que hay en los depósitos, es necesario tener los archivos. Para poder reconstruir, sanar y seguir adelante. "En un primer momento, pensamos que lo íbamos a perder todo y ahora vemos que se va a recuperar la mayoría y esto es una ilusión", sostenía.

Varios volúmenes de los archivos dañados en un depósito de Aldaia.

Varios volúmenes de los archivos dañados en un depósito de Aldaia. / L-EMV

En estos momentos hay en torno a 15 personas realizando las labores de rescate de la documentación, pero en los meses iniciales y hasta julio de 2025 eran un equipo de más de 30 personas, tal como cuenta la directora del instituto valenciano, Gemma Contreras.

Archivos de varios pueblos

Aldaia no es el único municipio que perdió y recuperará miles de archivos municipales. En la nave donde trabajan los equipos también hay muchísima documentación de Massanassa, Alfafar, Algemesí, Catarroja y Paiporta; también se encuentran los archivos judiciales de Aldaia, l’Alcudia, y Picanya; el archivo de la Comunidad de Pescadores de Catarroja; el archivo del Registro Civil de Catarroja; el archivo del Museo de la Rajoleria de Paiporta; el archivo de la Federación Sindical de Arroceros de España en Alfafar; los archivos parroquiales de Catarroja, Picanya, Paiporta y Aldaia; y, por último, los trabajos en el Archivo Central de la Conselleria de Hacienda y Economía de la Generalitat Valenciana. Asimismo, hace poco se recuperó el archivo parroquial de Sedaví.

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