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Reconstrucción tras la dana

Picanya y Massanassa se alían para crear refugios climáticos y 25 pisos públicos para emergencias

Los ayuntamientos que presiden Josep Almenar (PSPV) y Paco Comes (PP) aprueban la Agenda Urbana de Reconstrucción y el Plan de Actuación Integrado para optar a más de 6,3 millones de euros de fondos Feder-Restore de cara a la renaturalización urbana en casi 4 hectáreas y la creación de una plataforma ‘smart city’ para coordinar las alertas

El plan del nuevo barranco anti danas en Picanya.

El plan del nuevo barranco anti danas en Picanya. / Levante-EMV

Cèsar Garcia Aleixandre

Cèsar Garcia Aleixandre

Picanya

Los Ayuntamientos de Picanya y Massanassa, gobernados por los alcaldes Josep Almenar (PSPV) y Paco Comes (PP), respectivamente, han dado un paso clave para orientar la reconstrucción tras la dana de octubre de 2024 hacia soluciones estructurales y no meramente reparadoras con el objetivo de reforzar la resiliencia climática, ambiental y urbana mediante la implementación de actuaciones de adaptación climática, renaturalización urbana y mejora del confort térmico en equipamientos públicos y espacios urbanos.

Estas actuaciones, con un presupuesto de más de 6,3 millones, contemplan la creación de refugios climáticos, obras de renaturalización y regeneración urbana, una plataforma inteligente ‘smart city’ y 25 viviendas dotacionales de emergencia para realojos ante catástrofes.

Modelo "innovador"

El pleno extraordinario de Picanya ha aprobado por unanimidad la Agenda de Reconstrucción y el Plan de Actuación Integrado (PAI) Picanya–Massanassa, el documento operativo con el que ambos municipios cooperan en un "modelo innovador de adaptación climática" para concurrir a la convocatoria extraordinaria de fondos europeos vinculados a los daños del temporal. Ambos municipios están en la "zona cero de l'Horta Sud.

El PAI prevé una inversión total de 6.313.897,68 euros, con 5.998.202,80 euros a financiar mediante fondos FEDER en el marco del instrumento RESTORE (relativo al apoyo a inversiones de reconstrucción tras catástrofes naturales) y una aportación municipal de 315.694,88 euros, según la documentación aprobada. El periodo de inversión abarca un plazo hasta 2029.

El diagnóstico que sustenta la estrategia es claro: el sellado del suelo y la urbanización en áreas de riesgo han amplificado el impacto del episodio extremo, acelerando la escorrentía y reduciendo la infiltración natural. Con esa base y para no caer en estos mismos errores, el PAI plantea una intervención “de reconstruir mejor”, incorporando la adaptación climática, gestión del riesgo y cohesión social como ejes del nuevo modelo urbano.

Dos proyectos tractores con cinco acciones

La hoja de ruta marcada por la cooperación de ambos ayuntamientos se articula en dos grandes proyectos tractores. El primero de estos proyectos prevé como primera acción la Adaptación climática, infraestructura verde y reducción del riesgo de inundación, que incluye como actuaciones destacadas la creación de una red de refugios climáticos y mejora del confort térmico en equipamientos y espacios estratégicos. Para ello se destinan 615.000 euros.

La segunda acción contempla la renaturalización urbana y refuerzo de infraestructura verde, con el objetivo de ganar permeabilidad, reducir la isla de calor e incrementar cobertura vegetal para adaptarse a los fenómenos climáticos extremos. La inversión es de 1.280.000 euros en un área de 3,76 hectáreas.

Las actuaciones se localizan sobre espacios públicos municipales, por lo que no es necesaria la modificación del planeamiento urbanístico vigente, lo que permite una simplificación del trámite administrativo para llevarlos a cabo.

El segundo de los proyectos tractores abarca la denominada Reconstrucción habitacional y resiliencia urbana con tres líneas de trabajo. En primer término la habilitación de una Plataforma tecnológica de gestión urbana resiliente (Smart City) para monitorización, alertas y coordinación ante emergencias (520.000 €).

La segunda acción contempla la Regeneración resiliente del entorno urbano residencial, centrada en el espacio público mediante la renovación de pavimentos y mejora de la accesibilidad con la eliminación de barreras arquitectónicas; la incorporación de soluciones basadas en la naturaleza e incremento de la infraestructura verde urbana en más de 3.500 metros cuadrados. Asimismo se prevé la mejora del confort climático y de la gestión del agua, así como el aumento de la calidad ambiental y de las condiciones de habitabilidad del entorno residencial. La inversión será de 1.200.000 euros.

Y en tercer lugar se prevé la construcción de 25 viviendas dotacionales públicas de emergencia, pensadas como recurso estable para realojos de emergencia tras desastres climáticos como el de la dana, garantizando soluciones habitacionales a las familias afectadas y consolidando un parque público preparado para futuras crisis climáticas. Es la inversión pública más grande en una parcela pública con un presupuesto de 2.698.897,68 €. La capacidad sería para70 usuarios.

Simulación de cómo quedaría el ramo de l'Almassereta en Picanya.

Simulación de cómo quedaría el ramo de l'Almassereta en Picanya. / Levante-EMV

Se prevé en el barrio de l'Almassereta, donde se hará una zona inundable y se elevará la cota dos y tres metros por encima del barranco del Poyo para ganar en seguridad. Y es que el Proyecto Estratégico de Regeneración de L’Almassereta constituye la actuación más relevante, ya que contempla la retirada planificada de edificaciones situadas en zona de riesgo, la liberación de suelo vulnerable y la creación de un Parque Fluvial de Laminación como infraestructura verde de defensa frente a futuras inundaciones.

El documento fija una gobernanza supramunicipal con órganos políticos y técnicos conjuntos y seguimiento para justificar la ejecución ante Europa, además de mecanismos de participación ciudadana y comunicación pública del plan.

Encuesta ciudadana en marcha

Ambos municipios han puesto en marcha una encuesta abierta a la ciudadanía para recoger propuestas, prioridades y valoraciones que permiten orientar las futuras actuaciones de reconstrucción. Después de una primera fase de análisis técnico y diagnóstico, en la cual se han evaluado los daños, vulnerabilidades y necesidades del área funcional, el proceso entra ahora en una fase clave de participación ciudadana.

Compromís destaca la necesidad de "corregir errores" en la planificación urbana

Compromís, que dio apoyo a la Agenda Urbana y el PAI en el pleno, puso sobre la mesa una línea roja: quedan fuera de la financiación europea las actuaciones que supongan seguir urbanizando junto al barranco o reclasificar suelo inundado por la DANA para nuevos desarrollos industriales. Su portavoz Guillem Gil sostuvo que “la ciencia y los expertos son claros” y reclamó abandonar “las políticas urbanísticas del pasado” para situar "a las personas por delante del interés privado", de cara a "adaptar nuestro municipio a una realidad climática que exige planificación responsable y protección de las personas".

En este sentido, añadió que “Europa nos está diciendo con claridad que debemos dejar atrás la política urbanística del pelotazo para poner a las personas por delante del interés privado de unos pocos”.

Para Compromís, esta Agenda Urbana no solo supone una inversión para reconstruir, sino una oportunidad para corregir errores históricos en la planificación urbana, integrar de manera real el riesgo de inundación en el diseño del municipio y situar la seguridad y el bienestar de la ciudadanía en el centro de las decisiones públicas.

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