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Un desahucio amenaza la inclusión social de personas con trastorno mental en Aldaia

La asociación Albero Artesanos denuncia que un fondo de inversión ha vendido su local a otros propietarios que les obligan a duplicar el precio del alquiler y marcharse en cinco años o, por el contrario, desalojar el inmueble el 29 de mayo

La entidad va a recurrir a la justicia el derecho a compra como única vía para garantizar la continuidad de un proyecto que ofrece una "vida normalizada" a sus usuarios

En el Centro Ocupacional Doctora María Huertas se especializan en talleres de bisutería y costura, fomentando la creatividad, la autonomía y el desarrollo de habilidades personales y sociales.

En el Centro Ocupacional Doctora María Huertas se especializan en talleres de bisutería y costura, fomentando la creatividad, la autonomía y el desarrollo de habilidades personales y sociales. / L-EMV

Sara García

Sara García

Aldaia

La Asociación Albero Artesanos de Aldaia, dedicada desde 1999 a la atención de personas con Trastorno Mental Severo y Duradero (TMS), atraviesa una situación complicada. La entidad se enfrenta a un desahucio que se hará efectivo el próximo 29 de mayo y que pone en peligro la continuidad de su principal centro ocupacional y la atención directa de 98 personas.

El inmueble afectado alberga el Centro Ocupacional de Bisutería Doctora María Huertas, que además es la sede principal de la asociación desde hace 17 años. Según explica la entidad a través de un comunicado, durante todo este tiempo han cumplido “rigurosamente” con el pago del alquiler. Sin embargo, el local pasó a manos de un fondo de inversión que, posteriormente, se lo vendió a otra entidad del tercer sector, circunstancia de la que la asociación no fue informada. La notificación oficial de desahucio llegó el pasado 18 de febrero, mientras la dirección informaba a las personas usuarias de lo sucedido.

"Ahora, los nuevos propietarios nos exige firmar un contrato en el que nos duplican el alquiler y en el que nos obligan a abandonar el local dentro de cinco años. Si no firmamos, tenemos que desalojar el bajo el próximo 29 de mayo. No vamos a firmar ni nos vamos a ir, vamos a recurrir a la justicia porque teníamos el derecho a compra del bajo y no nos han avisado", afirma María José Navajas, psicóloga y coordinadora de la asociación.

Comprar el inmueble, única opción

Ante esta situación, Albero Artesanos ha iniciado acciones legales para intentar optar a la compra del inmueble, al considerar que es "la única vía para garantizar la supervivencia del proyecto". "Acabamos de recuperar el local tras la dana del 29 de octubre, que fue gravemente afectado, y ahora nos lo quieren quitar, es una falta de ética", expresa la coordinadora.

El centro fue afectado por la dana pero ya ha recuperado su actividad habitual.

El centro fue afectado por la dana pero ya ha recuperado su actividad habitual. / L-EMV

Navajas explica que "las familias están aterradas" porque las personas que acuden diariamente al centro han conseguido llevar una "vida normalizada" a pesar de su patología de salud mental, "ya que van al centro a trabajar, con un propósito". "Somos su red social, por eso vamos a pelear por el derecho a compra del inmueble", añade.

Un proyecto con fuerte arraigo socialLa asociación cuenta actualmente con dos centros ocupacionales en Aldaia, uno de bisutería y costura, con 35 personas usuarias, y otro de cerámica, con 20 personas, además de una vivienda tutelada para ocho personas, servicio de comedor y un programa de ecoagricultura social.

En total, la situación afecta directamente a 98 personas, entre usuarias y trabajadoras, y de forma indirecta a cerca de 196 familiares y allegados.

En total, la situación afecta directamente a 98 personas y de forma indirecta a cerca de 196 familiares y allegados.

En total, la situación afecta directamente a 98 personas y de forma indirecta a cerca de 196 familiares y allegados. / L-EMV

Desde la entidad advierten de que la pérdida del local supondría “un golpe devastador” para un proyecto social, cultural y formativo con casi tres décadas de trayectoria en el municipio. Por ello, han hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana, tanto mediante donaciones para afrontar los gastos legales y la posible adquisición del inmueble, como para localizar un nuevo espacio en Aldaia o Alaquàs de al menos 300 metros cuadrados.

Mientras tanto, la asociación asegura que "continuará luchando para evitar el cierre de un centro" que consideran “el corazón” de su actividad y un referente de inclusión social en la comarca.

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