Picanya construye un muro y un paso peatonal para proteger de riadas las casas junto al barranco del Poyo
El proyecto financiados con fondos del Estado por valor de 2.849.228 euros, incluye arbolado, mobiliario urbano y una nueva barandilla de hormigón

Comienzan las obras del muro y el paseo en Picanya. / A.P.
Las obras para mejorar la seguridad de Picanya no paran. A la reconstrucción de los puentes y las pasarelas derribadas por la barrancada, de una forma más resiliente que soporten grandes avenidas de agua, se une ahora los trabajos para mejorar los márgenes del cauce. En este sentido ya han comenzado las obras para construir un muro de contención en la zona del barranco entre la calle del Sol y la calle Valencia, acompañado de un paseo ciclopeatonal, con zona ajardinada, que sirva de parapeto a las casas en primera línea del cauce y evitar otra tragedia como la que sufrió el barrio de l'Almassereta.
El proyecto, cuya memoria se aprobó sin recibir ninguna enmienda, está financiado con los fondos del Plan de Resiliencia del Estado, con un importe de 2.849.228 euros, a lo que hay que sumar la aportación de la CHJ. Desde el consistorio, apuntan que esta ambiciosa obra, impulsada por el equipo de gobierno municipal, responde a tres grandes objetivos:
Construir un muro de protección que garantice la seguridad de las viviendas próximas y reforzar su estabilidad estructural, mejorar la circulación del agua en caso de riadas, incrementando la seguridad de nuestro vecindario y crear un nuevo corredor verde para peatones y ciclistas, conectando la pasarela María Cambrils con el puente de la calle València.

Recreaicó virtual del muro y el paseo ciclopeatonal. / A.P.
"Esta actuación permitirá recuperar los espacios malogrados por la dana y transformar la parte posterior de los edificios de la calle Cortes Valencianas en un itinerario seguro, verde y abierto al barrio", señalan desde el gobierno socialista.
Junto a la pasarela reconstruida
El proyecto busca reforzar la estructura del barranco, favorecer la permeabilidad del lecho y generar un nuevo corredor verde para peatones. Este paseo se proyecta entre la pasarela María Cambrils, una de las infraestructuras arrasadas por la riada y a punto de inaugurarse, y el puente de la calle València también destruido el día 29. Esta intervención también supone la creación de un paseo peatonal accesible, acompañado de zonas ajardinadas, sobre la parte de atrás de los edificios de la calle Cortes Valencianas. Unos edificios que fueron gravemente amenazados en sus cimientos por la crecida del día 29 de octubre.
El diseño incluye arbolado, mobiliario urbano y una nueva barandilla de hormigón, mejorando la seguridad y la integración con el entorno. "Un paso más para que Picanya sea un pueblo más seguro, sostenible y amable con las personas", apuntan.
Suscríbete para seguir leyendo
- Sanidad investiga un caso sospechoso de hantavirus en Alicante, una mujer de 32 años
- El frenazo inmobiliario retrasa las ventas seis meses en Valencia y eleva los descuentos
- Aemet activa el aviso amarillo por lluvias en Valencia: cuánto va a llover y las horas más fuertes
- La consellera se dirige a las familias por carta en puertas de la huelga: 'Ningún alumno puede ser rehén de un conflicto sindical
- Juzgan a un matrimonio que prostituía a una niña de 14 años en el trastero de su casa
- El Festival de les Arts se blinda ante un posible cambio de ubicación
- Almussafes, Benifaió, Guadassuar y Alginet protagonizan encierros en protesta por la falta de recursos en la escuela pública
- Cultura exige indagar si hay restos prehistóricos en la zona donde se proyecta un camping ecológico en Quesa
