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Julia vuelve a la piscina de Paterna tras la discriminación: el Ayuntamiento ofrece natación adaptada a la niña con autismo

El ayuntamiento la incluye en un programa de natación adaptado que la empresa concesionaria está obligada a dar por contrato

La madre de una menor con autismo denuncia que el polideportivo de la Canyada le impide el acceso en baño libre

Germán Caballero

Mónica Ros

Mónica Ros

València

Tras un parón "obligado" por una discriminación de la que nunca debió ser víctima, Julia ha regresado a la piscina municipal de la Canyada (Paterna) para formar parte de un curso de natación adaptado, a un precio "razonable", y con una monitora con la que "se entiende perfectamente". La niña, de 13 años y con Trastorno del Espectro Autista (TEA) se vio obligada a dejar a medias su bono de baño libre cuando la la empresa concesionaria le comunicó a su madre que "apreciaba" que la niña daba clases terapéuticas porque se metía en el agua con una acompañante que le daba instrucciones. "Julia tiene TEA. Lo hace todo con indicaciones", explicó Marcela, indignada. Cuando la madre protestó por la exclusión de su hija tras haber consumido 7 (por un precio de 26,72 euros), la empresa le ofreció esas "clases terapéuticas" con un bono de 5 sesiones por 160 euros.

Marcela denunció en Levante-EMV lo que le ocurría a su hija tras el apoyo de la asociación Defensa TEA, y desde el Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) de la Comunitat Valenciana instaron al Ayuntamiento de Paterna a que "garantizara el derecho a ocio inclusivo" de la niña con autismo.

Los vecinos se sumaron a las reivindicaciones

La Asociación Vecinal de La Canyada se sumó a las reivindicaciones y le exigió al consistorio que "garantizara" el acceso a las instalaciones deportivas "en igualdad de condiciones que el resto", revisando reglamentos y protocolos "para evitar discriminaciones". Incluso la Diputación de Valencia mostró públicamente el apoyo a la familia de la menor mediante declaraciones de la diputada de Bienestar Social, Inma González, quien subrayó el "esfuerzo diario que realizan muchas familias con algún miembro con discapacidad".

Una alternativa real y por contrato

Al final, el Ayuntamiento de Paterna reaccionó y buscó una solución para Julia. "Me llamaron del ayuntamiento y me dijeron que, aunque no podía ser baño libre como tal porque estaba destinado a la gente que iba a nadar, sí había una alternativa, ya que las ordenanzas municipales obligan a la empresa concesionaria a ofrecer un programa de natación adaptado y eso es lo que estamos haciendo", explica Marcela.

El curso adaptado de natación cuesta 35 euros por un bono de 10 sesiones, "un precio similar al del baño libre y que dista mucho de los 160 euros que pretendían cobrarnos pro 5 sesiones". "Julia va contenta, tiene una monitora individual para ella que es una persona preparada y ha congeniado genial con ella", recalca la mujer.

Sabor agridulce

Julia lleva ya más de dos semanas en este curso de natación adaptada y aunque su madre está feliz por haber conseguido el objetivo, aún guarda un sabor agridulce: "Yo no soy de ir montando líos ni de tener esta exposición pública. Pero desde el primer momento supe que tenía que hacerlo por Julia y es indignante saber que la solución solo llega cuando lo haces público".

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