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Marta Puig Peris, dentista en Barcelona y Fallera Mayor de Picanya 2025-2026, vive su sueño a 365 km

La Fallera Mayor de Picanya, Marta Puig Peris, afronta el reto de representar a su pueblo, con el apoyo de su familia y la Junta Central Fallera, a pesar de la distancia

Marta Puig, Fallera Mayor de Picanya.

Marta Puig, Fallera Mayor de Picanya. / A.P.

Mapi Casabán

Mapi Casabán

Empezar el día en Barcelona como dentista para acabarlo en Picanya como fallera mayor. Esta es la rutina que tiene Marta Puig Peris, Fallera Mayor de Picanya para el ejercicio 2025-2026. 365 km separan a la Marta del día a día de la Marta que está cumpliendo su sueño: el de representar su pueblo de la forma que a ella más le gusta, con las Fallas como protagonistas.

Marta confirma que ser autónoma ha sido una suerte, puesto que esto le ha permitido poder gestionarse mejor. Su fin de semana empieza el viernes o sábado en coche o autobús. Pasa una media de 7 a 8 horas de transporte (con alguna rueda pinchada por el camino) para poder vivir su sueño al 100%.

"Lo tenía muy claro". En Picanya no hay un proceso de elección como València, sino que cada año le toca ser fallera mayor del pueblo a una de las cuatro falleras mayores de cada falla, y este año tocaba a la suya, la Falla Plaça País Valencià. "Si no cogía la oportunidad sabía que no la volvería a tener; para mí es un orgullo representar mi pueblo. No es un sacrificio, es una ilusión".

Marta Puig, con su Corte de Honor.

Marta Puig, con su Corte de Honor. / A.P.

Y esa ilusión ha merecido la pena. "Conoces otras personas, ves como celebran las Fallas otras pueblos y entablas amistad con sus falleras mayores". Además, Marta siempre ha tenido el espaldarazo de su familia y de su pareja: "Al principio era un poco chocante, porque ya lo había hecho cuando fui fallera mayor de mi falla en 2024, pero él sabía que tenía que hacerlo". De quien también ha tenido ayuda siempre ha sido de la Junta Central Fallera de Picanya, el trabajo de la cual "no se ve y es muy importante", y de su Corte de Honor, "su segunda familia". Para ella está siendo muy gratificante poder vivir este año con personas que viven el mismo que ella y que tienen sus mismas ganas. "Vivir fuera no ha sido un impedimento, en el contrario".

"Para mí las Fallas son una manera de vivir"

"Para mí las Fallas, como fiesta, son una manera de vivir y de coger las raíces de mi familia, en especial de mis abuelos. Es una ilusión muy grande". Su acto más esperado era la Exaltación, celebrada el 15 de noviembre y que contó con María Estela Arlandis como presentadora y José Ángel Ponsoda como mantenedor, pero confiesa que no puede esperar para vivir la Ofrenda. "Además, iremos a la de València y nunca he vivido esa experiencia, tengo muchas ganas".

Fallera desde 1997 y hasta siempre, sin importar, como se puede ver, la distancia y las situaciones. Para Marta, las Fallas son mucho más que muñecos y casal: son un sentimiento que lleva dentro y que no entiende de kilómetros.

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