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Plantar sin casal: La semana grande de la comisión Parc de Trénor de Torrent

A pesar de las dificultades, la falla Parc de Trénor ha mantenido su censo y esencia familiar, organizando eventos exitosos y manteniendo viva la esperanza de regresar a su casal original

El presidente con una pequeña representación de la comisión, junto a la falla grande.

El presidente con una pequeña representación de la comisión, junto a la falla grande. / Ada Dasí

Ada Dasí

Ada Dasí

Torrent

A pesar del conflicto judicial que envuelve al casal de la falla Parc de Trénor de Torrent, la comisión ha vuelto a plantar su carpa y sus monumentos en su lugar de siempre, a escasos metros del local clausurado. Desde allí lo contemplan con una mezcla de nostalgia y resignación, como quien mira un hogar al que no sabe si podrá regresar.

No ha sido un año fácil. Y menos aún cuando se cumplen 25 años de historia, sus bodas de plata con la fiesta, que soñaban celebrar por todo lo alto. La denuncia de una vecina por ruidos les obligó a abandonar el casal, un espacio que durante casi dos décadas había sido su punto de encuentro y reunión fallera.

Alternativas

Desde el pasado mes de mayo, la comisión ha buscado sin descanso una nueva sede mientras esperan la resolución judicial, cuya vista previa está prevista para junio y donde esperan llegar a un acuerdo con la demandante. La solución alternativa ha sido utilizar un bajo cedido para guardar el material propio de la falla y donde celebrar las juntas directivas, aunque cada actividad implica desplazamientos constantes. Todo está a dos kilómetros, y cada evento requiere un esfuerzo extra que antes no existía. Aun así, no han renunciado a su esencia.

Este año no hay máximos representantes, una ausencia que pesa, pero que no ha impedido que la comisión viva su semana grande con la misma ilusión. Y lo ha hecho, además, consiguiendo el primer premio en el monumento grande y el segundo en el infantil en la Sección Tercera de Torrent. “El artista nos ha hecho una falla muy bonita, incluso sabiendo que no podíamos aumentar el presupuesto”, destaca el presidente.

Censo similar

A pesar de las penalidades, no ha habido grandes variaciones en su censo y los falleros siguen fieles a su comisión, de carácter familiar, como remarcan algunos de sus componentes, que también ponen en valor el esfuerzo de su presidente, que se ha quedado solo como único máximo representante.

“Hemos intentado no quitar privilegios de los falleros y hemos suprimido algunas cosas como las mascletàs”, explica Carlos.

Aunque cada acto les cuesta más económicamente, esta semana, la comisión organizó a principios de las fiestas josefinas una concentración de coches clásicos que ha sido todo un éxito, como destacan, en la que han sentido el apoyo del barrio. “Estas cosas o te unen más o te disuelven, y en este caso parece que nos ha unido más”, comenta.

Con la mirada puesta en el futuro, Carlos y toda la comisión mantienen viva la esperanza de regresar algún día a su casal de siempre, aunque sea necesario adaptarlo e insonorizarlo, porque no se trata solo de un espacio físico, sino de recuperar un lugar lleno de recuerdos, donde la llama fallera sigue encendida.

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