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L'Horta Sud

Per l’Horta denuncia la amenaza de planes urbanísticos y antidana que podrían destruir 4,67 millones de metros de huerta

La asociación alerta de que nuevos desarrollos en Xirivella, Torrent, Picanya y Massanassa, junto a los planes de la CHJ y la Generalitat contra futuras riadas, supondrían la mayor pérdida de suelo agrícola protegido en décadas

Proyectos urbanísticos posdana que afectan a la huerta en l'Horta Sud, según el estudio de Per l'Horta.

Proyectos urbanísticos posdana que afectan a la huerta en l'Horta Sud, según el estudio de Per l'Horta. / Per l’Horta

Cèsar Garcia Aleixandre

Cèsar Garcia Aleixandre

Torrent

La asociación ecologista Per l’Horta ha denunciado este lunes que los proyectos planteados tras la dana en l’Horta Sud suponen una amenaza directa para 4,67 millones de metros cuadrados de huerta protegida, en lo que considera “la mayor desaparición de superficie agrícola preservada en décadas”. La entidad carga tanto contra nuevas expansiones urbanísticas en municipios afectados con una superficie superior al medio millón de metros cuadrados, como contra actuaciones de la Generalitat Valenciana y la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) vinculadas a la prevención de riadas.

Según la organización en defensa de la huerta, a los planes impulsados por estas administraciones supramunicipales se suman nuevos desarrollos urbanísticos anunciados en Xirivella, TorrentPicanya y Massanassa, varios de ellos sobre suelos que quedaron anegados durante la riada de octubre de 2024.

En concreto, Per l’Horta señala un nuevo polígono industrial en Picanya de 100.000 metros cuadrados, una urbanización de 10.000 metros cuadrados junto al barranco del Poyo en Massanassa, un desarrollo residencial y logístico de 250.000 metros cuadrados en Torrent con unas 1.000 viviendas y un nuevo barrio de unas 4.000 viviendas en Xirivella en un área de 287.000 metros cuadrados, de los que 190.000 ocuparían huerta protegida por la Ley de l’Horta. Estos desarrollos industriales y residenciales sumarían unos 550.000 metros cuadrados sobre suelo agrícola protegido.

La alcaldesa de Xirivella enseña al conseller los terrenos del futuro barrio.

La alcaldesa de Xirivella enseña al conseller los terrenos del futuro barrio. / Levante-EMV

La asociación pone el foco en que estos proyectos se anuncian cuando todavía no se ha completado la revisión de los planes de inundación ni existe una cartografía de peligrosidad actualizada tras la dana. A su juicio, esta situación debería llevar a "frenar cualquier nueva ocupación" del territorio hasta disponer de una base técnica clara sobre el riesgo real en la comarca. Por ello, respalda una "moratoria urbanística" que también han reclamado los comités locales de emergencia y reconstrucción.

Nueva figura urbanística para agilizar el proyectos

Uno de los aspectos más críticos de la denuncia se dirige al uso del nuevo Plan Especial de Reconstrucción Urbana (PEUR), una figura urbanística impulsada por la Generalitat Valenciana en el contexto postdana que, según Per l’Horta, permitiría construir sobre suelo protegido por el Plan de Acción Territorial de l’Horta.

Para la entidad, la reconstrucción no puede convertirse en una vía rápida para reactivar operaciones urbanísticas en zonas especialmente sensibles desde el punto de vista agrícola e hidrológico. «Una moratoria urbanística nos parece de sentido común cuando están pendientes de presentarse los nuevos mapas de peligrosidad y riesgo de inundaciones que podrían afectar o condicionar algunos de estos proyectos», afirman desde la entidad conservacionista.

La crítica no se queda en el urbanismo residencial o industrial. Per l’Horta también cuestiona las actuaciones de resiliencia territorial ligadas a la gestión de futuras avenidas. En el caso de la CHJ, advierte de que su plan contempla canalizaciones de los barrancos de la Saleta y del Poyo hacia el Turia y el diseño de tres grandes zonas de almacenamiento controlado, las conocidas ZAC. La asociación sostiene que algunas de estas intervenciones implicarían excavar entre cuatro y siete metros de profundidad en terrenos de huerta para aumentar la capacidad de laminación, como en el área proyectada entre Paiporta y Catarroja. En conjunto, estima que las actuaciones de la CHJ podrían afectar a 2,75 millones de metros cuadrados de huerta protegida.

Sistema de parques inundables metropolitanos

A ello suma el llamado sistema de parques metropolitanos que prepara la Generalitat, que según Per l’Horta alcanzaría otros 2,65 millones de metros cuadrados de huerta protegida, de los que solo 730.000 coincidirían con las afecciones previstas por la Confederación. De ahí, la afección sobre esos 4,67 metros cuadrados que indica Per l'Horta. La asociación cuestiona que estos parques se presenten como espacios inundables sin contar, afirma, con estudios hidráulicos asociados y alerta de que algunos incorporan aparcamientos y dotaciones que consolidarían nuevos usos sobre suelo agrícola.

Desde una óptica ambiental, la denuncia de Per l’Horta va más allá de la mera defensa paisajística. La entidad vincula directamente el impacto de la dana con décadas de urbanización intensiva en una llanura aluvial especialmente vulnerable, y subraya que ninguna de las administraciones está priorizando alternativas sobre suelo urbano, urbanizable o ya sellado. En su planteamiento, la salida pasa por estudiar soluciones aguas arriba, aprovechar vacíos disponibles en la comarca y reforzar la función de la huerta como espacio natural de laminación de inundaciones, compensando si es necesario a los propietarios.

Exigen alternativas que no afecten a la huerta

«Exigimos que se estudien alternativas que no afecten la huerta protegida, buscando la laminación aguas arriba de l'Horta Sud. La mejor apuesta seria preservar la huerta existente, potenciando en todo caso su papel como zona de laminación de inundaciones, estableciendo medidas de compensación para los propietarios», añaden.

Per l’Horta reclama una visión comarcal que integre la protección de la huerta, la cultura agrícola, la realidad hidrológica del territorio y su conexión con l’Albufera, frente a decisiones fragmentadas que, a su juicio, pueden agravar los problemas que la dana dejó al descubierto.

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