Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Medio Ambiente

Doce años después, la Serra Perenxisa se recupera del incendio que arrasó 320 hectáreas

El fuego, originado por un rayo, arrasó 320 hectáreas en Torrent y Chiva, obligando al desalojo de 3.000 vecinos y causando cuantiosos daños ecológicos y materiales

Ada Dasí

Ada Dasí

Torrent

Un rayo latente, silencioso durante horas, fue el origen del peor incendio que ha castigado la Serra Perenxisa en los últimos cincuenta años. Aquel 22 de abril de 2014 quedó grabado como una jornada aciaga, con cerca de 3.000 personas desalojadas de sus hogares y residencias mientras las llamas devoraban 320 hectáreas de monte entre los términos de Torrent y Chiva, la mitad de ellas paraje natural reducido a cenizas.

El incendio puso a prueba a los servicios de emergencia y el Plan Municipal de Prevención de Incendios Forestales del Ayuntamiento de Torrent que evitaron que se registraran víctimas mortales, aunque sí cuantiosos daños materiales en una quincena de chalés, pero sobre todo los daños fueron ecológicos.

Desalojo de los vecinos

Todo comenzó sobre las once de la mañana, en el barranco del Gallego, en el término de Godelleta. El viento, aliado del desastre, empujó el fuego, propagándolo sin control hasta sobrepasar el límite con Torrent. La alarma se extendió tan rápido como las llamas. Los vecinos de Calicanto alertados fueron bajando de sus chalés hasta el restaurante Santo Domingo, donde llegaban con sus vehículos cargados con las pertenencias que pudieron recoger apresuradamente y con sus mascotas.

Mientras tanto, el Ayuntamiento habilitaba el pabellón del Vedat para acoger a los desalojados. Más de 400 efectivos, entre profesionales y voluntarios, se enfrentaban sin descanso al fuego sobre el terreno que logró extinguirse casi un día y medio después.

Para entonces, la montaña ya había cambiado para siempre. Los vecinos de Calicanto contemplaron cómo el verde de su entorno se transformaba en un gris desolador, que solo el tiempo y las numerosas acciones de reforestación han ido devolviendo lentamente a la vida tras 12 años.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents