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Cultura

El Cant de la Carxofa protagoniza una tesis doctoral

La investigación académica de Enric Parreño profundiza en la historia, análisis y aplicación didáctica de esta singular manifestación cultural y musical valenciana en Alaquàs

El músico y autor de la tesis, Enic Parreño, con Ana Maria Botella.

El músico y autor de la tesis, Enic Parreño, con Ana Maria Botella. / A. A.

Ada Dasí

Ada Dasí

Alaquàs

La tradición centenaria que desciende desde lo alto de una iglesia convertida en símbolo identitario da ahora el salto a la investigación académica. El Cant de la Carxofa, una de las manifestaciones festivas más singulares de la Comunitat Valenciana, protagoniza la primera tesis doctoral dedicada íntegramente a su estudio en Alaquàs, con la mirada puesta en su preservación y transmisión a las nuevas generaciones.

El director de la Orquesta de la Unió Musical d'Alaquàs y del Conservatorio del municipio, Enric Parreño, ha presentado la primera tesis doctoral sobre el Cant de la Carxofa, un trabajo que culmina casi cinco años de investigación en el Doctorado en Arte. Su estudio se centra en la historia, el análisis y la aplicación didáctica de esta manifestación cultural y musical.

Historia y evolución

La investigación, dirigida por Ana María Botella, aborda el canto desde una perspectiva histórica, musical y pedagógica, con el objetivo de analizar su evolución, su estructura y sus posibilidades educativas. Según el propio autor, el trabajo “ofrece una mirada más completa y contextualizada del canto a través de una visión interdisciplinar”, al tiempo que propone adaptaciones musicales, recursos digitales y estrategias pedagógicas para facilitar su inclusión en contextos educativos diversos.

La tesis presentada por Enric Parreño.

La tesis presentada por Enric Parreño. / A. A.

El Cant de la Carxofa en Alaquàs

La experiencia personal de Parreño le ha llevado a centrar su estudio en su municipio, Alaquàs, y en el proceso de selección del ángel que canta los motetes, aunque el Cant de la Carxofa también se conserva en otras localidades de l’Horta Sud, la provincia y en ciertos barrios de València. En este sentido, el investigador destaca que “la transmisión entre generaciones ha permitido su supervivencia”.

Uno de los aspectos que más interés ha despertado en el músico es el origen “incierto” del canto. El motete se atribuye a Rigoberto Cortina en 1854, cuando apenas tenía 11 años, aunque Parreño apunta que “da que pensar si se trata de una creación original o si copió un modelo de ‘Gloria a Dios’ que ya existía”.

Recursos educativos

Desde el ámbito educativo, el estudio analiza los materiales disponibles para su enseñanza, como aucas, partituras para piano y orquesta, así como adaptaciones para instrumentos escolares como la flauta dulce. El objetivo es facilitar la transmisión del canto entre el alumnado y asegurar su continuidad.

En este sentido, Parreño ha analizado el proceso de selección de la “voz blanca” del ángel que canta los motetes y que en Alaquàs se realiza entre los alumnos de los centros educativos, con la escuela de la Unió Musical de Alaquàs. Los niños que no son seleccionados forman parte también del coro de la Carxofa. “Año tras año las cifras de asistencia crecen, así como el número de familias interesadas en que su hijo o hija sea ángel”, señala en la tesis.

En el plano etnográfico, subraya el fuerte arraigo de esta tradición y el “esfuerzo de la sociedad civil” por mantenerla viva, gracias al trabajo de instituciones, asociaciones, Associació d'Amics i Amigues del Cant de la Carxofa de Alaquàs, y particulares que han contribuido a darle mayor proyección social y a reforzar la identidad local como medio de inclusión.

Reconocimientos

El Cant de la Carxofa de Alaquàs, declarado Fiesta de Interés Turístico Provincial en 2010 y Bien de Relevancia Local en 2022, aspira ahora, junto a otras localidades de toda la provincia de Valencia que han unido esfuerzos, a ser reconocido como Bien de Interés Cultural Inmaterial e incluso como Patrimonio de la Humanidad, el máximo reconocimiento para este tipo de manifestaciones culturales. Parreño considera que la tesis puede ser otro incentivo más para conseguir esta declaración en la que llevan años trabajando.

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