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Respuesta a la denuncia ecologista

La CHJ defiende ante los ecologistas que la retirada de árboles del Carraixet es por riesgo de retener materiales que provoquen desbordamientos

La Confederación recuerda que Los Palmarets "no son cauces naturales, sino de infraestructuras hidráulicas artificiales" y no están concebidos para albergar vegetación que merma su capacidad hidráulica

Tareas de limpieza del barranco del Carraixet por la CHJ

Tareas de limpieza del barranco del Carraixet por la CHJ / Pilar Olaya / LEV

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Pilar Olaya

Pilar Olaya

Alboraia

La Confederación Hidrográfica del Júcar asegura que la eliminación de especies arbóreas del barranco del Carraixet y els Palmarets ha sido escasa y de manera selectiva, y responde al riesgo de retención de materiales que puedan provocar un desbordamiento en caso de grandes avenidas de agua como la pasada dana.

La CHJ responde así a la denuncia recogida en Levante-EMV de una amplia plataforma de asociaciones ambientales, respaldada por entidades como Ecologistas en Acción, Acció Ecologista-AGRÓ Amigues del Carraixet, y lideradas por Mercedes Ortolá Seguí, presidenta de la Asociación Abogados de Protección Animal y Medio Ambiente de la Comuntat Valenciana , por la "destrucción sistemática" de especies y hábitats en el cauce del Barranc del Carraixet y la zona de los Palmarets.

Una respuesta que ya ofrecieron de forma oficial a los denunciantes tras la reunión mantenida el pasado 13 de marzo con representantes vecinales y ecologistas.

Plan de Gestión del Riesgo de Inundación

Las actuaciones ejecutadas en el Carraixet se enmarcan dentro de las medidas contempladas por la Directiva de Inundaciones y el Plan de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI), cuyo objetivo es reducir el riesgo de inundación y mejorar la seguridad hidráulica en zonas especialmente sensibles ante episodios de avenidas. La CHJ reconoce que por regla general, la vegetación de ribera contribuye a ralentizar la velocidad del agua, estabilizar márgenes y mejorar el comportamiento hidráulico y ambiental de los cauces. De hecho, el propio informe técnico defiende la necesidad de mantener una vegetación estructurada y heterogénea en las márgenes, así como otros estudios de UPV , que la plataformas ecologistas toman como referencia para denunciar el desbroce.

Sin embargo, en este caso concreto, la problemática detectada no estaba relacionada con la vegetación de ribera bien situada, sino con la presencia de arbolado de gran porte ubicado en la zona central del cauce, en un tramo encauzado y clasificado como Área de Riesgo Potencial Significativo de Inundación (ARPSI). "Estos ejemplares reducían la sección efectiva de desagüe, incrementaban la rugosidad del cauce y podían actuar como puntos de retención de materiales durante episodios de avenida, aumentando así el riesgo de desbordamiento", señalaban.

Una máquina desbrozando en el Palmaret.

Una máquina desbrozando en el Palmaret. / P.C.

Por ello, "queremos insistir en que no se ha producido una eliminación generalizada de vegetación de ribera, sino una actuación puntual y selectiva centrada exclusivamente en aquellos ejemplares con potencial afección hidráulica". La intervención, señalan, ha consistido en un desbroce selectivo y en la retirada de nueve chopos de gran porte agrupados en tres zonas, además de una morera y una higuera situadas en el centro del cauce. "En todo momento se han respetado las márgenes y la vegetación de ribera compatible con el funcionamiento hidráulico del barranco", apuntan.

Respecto a las actuaciones en Palmaret Alto y Palmaret Bajo, " consideramos necesario aclarar que no se trata de cauces naturales, sino de infraestructuras hidráulicas artificiales construidas específicamente para el drenaje y evacuación de escorrentías durante episodios de fuertes lluvias". Se trata de canales revestidos en gran parte con hormigón o geoceldas de hormigón, diseñados precisamente para garantizar una adecuada capacidad de desagüe, explican.

"Por tanto, estas infraestructuras no están concebidas para albergar acumulaciones importantes de vegetación ni sedimentos en el lecho, ya que ello compromete directamente su funcionalidad hidráulica", señala. La CHJ advierte que tras años sin mantenimiento, se detectaron importantes depósitos de lodos y exceso de vegetación que dificultaban el correcto funcionamiento drenante de los canales y aumentaban el riesgo de inundación, tanto en episodios de avenida, como en condiciones normales de funcionamiento.

Las actuaciones realizadas han consistido en trabajos de mera conservación ordinaria, centrados en la retirada de lodos, residuos y vegetación con potencial afección al régimen de corrientes, con el objetivo de recuperar la capacidad hidráulica de estas infraestructuras.

No necesitan permiso de Conselleria

"Asimismo, queremos aclarar que este tipo de actuaciones no requiere autorización ambiental de la Generalitat Valenciana, al tratarse de trabajos de conservación ordinaria no incluidos en los anexos de la Ley de Evaluación Ambiental y sin afección a espacios protegidos. No obstante, previamente al inicio de los trabajos se informó tanto a los agentes medioambientales como a la administración autonómica competente", apuntan.

También desde el Organismo de cuenca señalan que todas las actuaciones se desarrollaron fuera del periodo de nidificación de aves, precisamente para minimizar cualquier posible afección sobre la avifauna presente en la zona.

Finalmente, desde la CHJ "queremos subrayar que estas actuaciones han tratado de compatibilizar en todo momento la seguridad hidráulica con la conservación ambiental. De hecho, tras escuchar las peticiones trasladadas por asociaciones y representantes vecinales, se ha planteado mantener pequeñas franjas de tierra en determinadas zonas para favorecer el rebrote espontáneo de vegetación compatible con el funcionamiento hidráulico de los canales", concluyen.

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