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Servicios Sociales

La presión vecinal evita el desalojo de una familia en Massanassa y consigue un aplazamiento de 48 horas

Las soluciones habitacionales que le ofrecen para Mohamed, su mujer, y sus dos hijos, uno con discapacidad, son temporales y por eso no los ha aceptado

Mohamed en la calle acompañada por los miembros de la Koordinadora del Parke.

Mohamed en la calle acompañada por los miembros de la Koordinadora del Parke. / A.D.

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Ada Dasí

Ada Dasí

Massanassa

Medio centenar de personas se han plantado en la mañana de este viernes a las puertas de la vivienda de Mohamed, su mujer y sus dos hijos, el más pequeño con discapacidad, en Massanassa, para frenar el desalojo comunicado por el ayuntamiento en un plazo de 24 horas por el estado de ruinas en el que se encuentra la casa, aunque lo único que han conseguido ha sido un aplazamiento de 48 horas, hasta el domingo por la mañana.

El cabeza de familia ha visto como los coches policiales rondaban por su calle desde primera hora de la mañana. “He recogido algunas cosas, pero no quiero quedarme en la calle”, comenta.

Y es que Mohamed todavía se resiste a firmar el documento que le ha entregado los servicios sociales municipales en el que renuncia a las opciones habitacionales que le ofrecen y que especifican que son “temporales”. El documento también recoge la posibilidad de que Cruz Roja subvencione un alquiler durante un mes, que tampoco es “definitiva” y que deja en sus manos la búsqueda de un piso para arrendar.

Entré los asistentes a la convocatoria de Kolectivos del Parke crecía la indignación por las condiciones de la familia que espera una solución definitiva para poder dejar su actual vivienda con cierta “seguridad”. “Es una familia vulnerable”, exponen y muestran su apoyo a Mohamed que esperaba en la calle con ellos. Una vez cumplido el plazo, los acontecimientos se han precipitado y mientras Mohamed, con un grupo, acudía al ayuntamiento, el resto se quedaba frente a la vivienda.

Desalojo por la fuerza

En esos momentos, una docena de guardias civiles y policías locales se han presentado en el domicilio con escudos y porras desenfundadas. Los agentes han impuesto sendas multas a dos de los miembros del Kolectivo por falta de respeto a la autoridad y han identificado a 15 de ellos. No obstante, no han conseguido entrar a la vivienda y el Kolectivo, tras dialogar con la policía, ha conseguido un aplazamiento de 48 horas para el desalojo, que concluye la mañana del próximo domingo.

La situación de Mohamed y su familia sigue siendo una incógnita, puesto que el hombre se ha negado a aceptar las alternativas habitacionales "temporales", como se especifica, que le han ofrecido desde los servicios sociales municipales. Desde el Kolectivo denuncian "amenazas al padre con quitarle a sus hijos" y la actitud de "cacique" del alcalde popular, Paco Comes.

Alquiler social

La familia llegó a esa casa en 2018, con un alquiler por el que medió el consistorio, y las condiciones habitacionales fueron deteriorándose hasta que el ayuntamiento ha declarado la ruina inminente de la edificación. El alcalde, Paco Comes, firmó el decreto de alcaldía, asesorado por los servicios jurídicos, en el que se advierte del estado de ruina de la edificación y se ordena el desalojo "porque corre peligro la vida de las personas", como señala. A partir de ahí y bajo asesoramiento, el ayuntamiento trasladó el decreto al juzgado, que ha emitido la orden de desalojo.

No obstante, asegura que, desde el primer momento, los servicios sociales municipales han trabajado en el caso y le han ofrecido las soluciones de las que disponen como administración local, e insiste en que "en ningún momento la familia se va a quedar en la calle". "Tendrán una solución habitacional en un hotel, durante un mes, hasta que haya otras alternativas", informa.

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