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Verano

Bañista recupera un anillo de gran valor sentimental gracias a la Policía Local y detectores de metales en La Patacona

Un voluntario de la Asociación Valenciana de Detectoaficionados localiza el valioso objeto tras ser alertado por la Policía Local de la localidad

El hombre muestra el anillo encontrado por un voluntario de la asociación.

El hombre muestra el anillo encontrado por un voluntario de la asociación. / AVD

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Ada Dasí

Ada Dasí

Alboraya

Hay historias que acaban bien. Este es el caso de un bañista de La Patacona, en Alboraia, que, tras pasar el día con la familia disfrutando del sol y del agua se dio cuenta de que había perdido el anillo que su mujer le regaló. El disgusto fue monumental y haciendo memoria, recordó que posiblemente se le habría caído dentro de la nevera de playa, cuando sacaba alguna bebida, y que después se volcó a la arena para sacar el agua al marcharse.

Ya lo daba por perdido, pero la unidad de playa de la Policía Local de Alboraia, tras ver el sofoco del hombre que lloraba sin consuelo por el valor sentimental del anillo, decidió hacer una llamada a la Asociación Valenciana de Detectoaficionados con sede en este mismo municipio de l'Horta Nord. Manuel Brunet, secretario de la entidad, trasladó la llamada de auxilio a sus asociados y en menos de un cuarto de hora un voluntario se personó en la playa.

Solo hizo falta que el hombre señalara el lugar donde había vertido el agua de la nevera para que el detector cumpliera su misión. "El hombre no paraba de darnos las gracias", comentan desde la asociación, que celebran este final feliz, que en el 90% de los casos suele ser así. "Algunas veces quieren darnos recompensas porque la gente está muy agradecida, pero no hace falta", explica el secretario.

Recuerdos enterrados en la arena

Y es que la asociación lleva mucho tiempo ayudando a encontrar objetos perdidos en las playas valencianas. Suelen ser anillos, pulseras y cadenas, pero también teléfonos móviles y cualquier cosa que lleve metal. El objeto más extraño que encontraron recientemente fue una dentadura postiza que se perdió entre la arena.

La semana anterior, como cuenta Brunet, ayudaron a un joven que al día siguiente regresaba a Italia y que había perdido su alianza al lanzar una pelota al agua en una playa de Cullera. "La encontramos allí mismo, en la arena mojada, donde cubría por la rodilla", explica.

Además, de ayudar a las personas a recuperar objetos con valor sentimental, la asociación también colabora para localizar objetos que roban los ladrones de playas y que suelen amontonar debajo de la arena.

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