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Protesta

El Síndic de Greuges investiga la queja de un vecino de Albal por la ubicación de contenedores junto a su casa

El afectado rechaza la versión municipal y asegura sufrir un impacto acústico insoportable a cualquier hora

Uno de los camiones pasando por la calle de Albal del vecino afectado.

Uno de los camiones pasando por la calle de Albal del vecino afectado. / Levante-EMV

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Laura Florentino

Laura Florentino

Albal

El Síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana ha abierto una investigación tras admitir a trámite la queja presentada por un vecino de Albal, quien denuncia la falta de respuesta del ayuntamiento a sus reclamaciones por la ubicación de una batería de siete contenedores de residuos junto a su vivienda.

Según la información facilitada por el denunciante, la resolución del Síndic, fechada el 25 de junio, solicita al consistorio que remita en el plazo de un mes un informe sobre las condiciones de salubridad, la frecuencia de limpieza y los criterios que justifican el emplazamiento de los contenedores.

El vecino asegura que comenzó a presentar reclamaciones en octubre de 2025 y que, desde entonces, ha registrado siete escritos dirigidos al consistorio sin obtener respuesta. En ellos denuncia que la concentración de contenedores de vidrio, cartón, envases, materia orgánica y compostaje provoca malos olores, plagas, ruido y dificultades para ventilar su vivienda.

Asimismo, sostiene que algunos de esos contenedores fueron reubicados desde otros puntos de la misma calle, "incluyendo la vivienda particular del propio alcalde", hasta concentrarse en el entorno de su domicilio.

La nota remitida señala que el Gobierno municipal, integrado por PP, Avant Albal y Vox, defendió en un pleno que los contenedores no se encuentran "justo en frente de la puerta" del denunciante, sino junto a una fachada deshabitada. El afectado rechaza esa explicación y la califica de "falacia absurda y físicamente inviable", al considerar que el impacto real se produce tanto por la proximidad de los contenedores como por la parada habitual de los camiones de recogida bajo las ventanas de su vivienda.

Uno de los camiones de basura pasando próximo a la casa del vecino afectado.

Uno de los camiones de basura pasando próximo a la casa del vecino afectado. / Levante-EMV

"Impacto insoportable durante todo el día y madrugada"

En este sentido, afirma que los vehículos de recogida generan "un impacto acústico insoportable a diversas horas del día y de la madrugada", lo que, según sostiene, afecta gravemente al descanso y a la calidad de vida de su familia.

El vecino también critica la actuación del equipo de gobierno municipal. "Que el alcalde y su concejal de Urbanismo del PP falten a la verdad en el pleno entra dentro de lo previsible en su estrategia de distracción, pero que sus socios de gobierno de Avant se sumen con su complicidad a defender este argumento insostenible resulta decepcionante y menos comprensible para el interés general de los ciudadanos", afirma.

Los contenedores llenos en la calle del vecino afectado.

Los contenedores llenos en la calle del vecino afectado. / Levante-EMV

"Les invito formalmente a venir a mi casa"

Además, invita a los responsables municipales a comprobar personalmente la situación: "Les invito formalmente a venir a mi casa, pararse a escasos metros y comprobar si lo que nos obligan a sufrir diariamente allí, tanto por olores como por los ruidos de los camiones bajo nuestras ventanas, les gustaría tenerlo al lado de sus propias viviendas. Es un ruido y una molestia que, desde luego, tampoco sufren el alcalde, ni su concejal de Urbanismo, ni sus socios de gobierno en sus casas".

En los escritos remitidos al Defensor del Pueblo valenciano, el denunciante sostiene además que "se trata de ejercer un derecho individual frente a un abuso que ignora los principios constitucionales de igualdad ante la ley y equidad en las cargas públicas". Asimismo, argumenta que "el Tribunal Supremo establece que la recogida de residuos debe regirse por el principio de 'menor lesividad posible'. Lo que se sufre en Albal es una vulneración del derecho a una buena administración y una discriminación evidente".

Los contenedores llenos en la calle del vecino afectado.

Los contenedores llenos en la calle del vecino afectado. / Levante-EMV

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