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Reconstrucción

El restaurante-escuela que nace de la tragedia para formar a hosteleros en Catarroja

El nuevo establecimiento Foc i Cor, financiado con más de 560.000 euros por la Generalitat, busca reactivar la economía local y dar segundas oportunidades

El restaurante-escuela que nace de la tragedia para formar a hosteleros en Catarroja

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Ada Dasí

Ada Dasí

Catarroja

La semana que viene abrirá sus puertas en Catarroja un nuevo restaurante, pero no se trata de un establecimiento como otro cualquiera. Entre el ruido de los platos y el aroma que sale de los fogones se cocina algo más que un menú, allí se cuece una segunda oportunidad, porque cada servicio es también una clase práctica y cada comanda una oportunidad para que personas en situación de vulnerabilidad aprendan un oficio, recuperen la confianza y den el salto al mercado laboral.

Foc i Cor está ubicado en la calle Josep Serra i Carsi de este municipio de l’Horta Sud y dirigido por la ONG Cesal, dentro de su programa de restaurante-escuela con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de las personas y colectivos afectados por la dana en la comarca.

Los alumnos y responsables del proyecto.

Los alumnos y responsables del proyecto. / Cesal

El local tiene capacidad para 40 comensales en el interior y unos 20 en la terraza, y ofrecerá almuerzos y comidas, en un ambiente moderno y cómodo. Los menús están elaborados con producto local, recurriendo a proveedores del municipio, para colaborar con la reactivación económica de la zona.

La acogida en el barrio, antes incluso de abrir sus puertas, ha sido muy grata. «Ya se han acercado vecinos para preguntarnos cuándo abrimos y que comidas serviremos», comenta el director del restaurante, Javier Andreu.

Los participantes aprenden en la cocina.

Los participantes aprenden en la cocina. / Cesal

Gastronomía y formación

Y es que Foc i Cor combina a la perfección los ingredientes de gastronomía y formación, una receta con la que ya han obtenido resultados exitosos en sus dos establecimientos en Madrid, con estas mismas características, y que pretenden implantar en este municipio de l’Horta Sud.

Daria, es una de sus alumnas de la primera promoción que atiende la sala. Es una joven ucraniana de 19 años refugiada, que lleva cinco meses en Valencia y ya se ha soltado con el castellano. «Me gusta mucho mi trabajo, es una nueva experiencia», explica, recordando que en su país también trabajó unos pocos días como camarera. Como ella, también hay alumnos de Benetússer, Catarroja y Massanassa, cuyas vidas se han visto truncadas por la tragedia del 29 de octubre de 2024, y que se están formando para cubrir la demanda de un sector que adolece la falta de profesionales desde hace tiempo.

Una de las alumnas en la sala con los invitados a la inauguración oficial.

Una de las alumnas en la sala con los invitados a la inauguración oficial. / Cesal

Al mismo tiempo, participan en talleres de «habilidades blandas», como puntualiza Elena Puchal, una de las responsables de estas clases, «porque no solo se trata de formación, sino también de gestión emocional». «Ahora formaremos a los alumnos para que adquieran autonomía en el trabajo, bajo supervisión», añade. «Han empezado con mucha ilusión, sobre todo este primer grupo, porque han visto como ha ido avanzando el restaurante», un negocio dañado por la dana que no volvió a abrir tras los daños sufridos y que ya está rehabilitado, y listo para su apertura.

Participantes e inversión

En esta iniciativa no importa la edad, porque son grupos heterogéneos, hasta alcanzar el centenar de alumnos en un año, repartidos en grupos de 15 que trabajarán y aprenderán el oficio de cocina, barra y sala durante dos meses. Después seguirán su aprendizaje, con un acompañamiento personalizado a cargo de la ONG Cesal y conectado con empresas, colaboradoras del proyecto. «Con esta iniciativa pretendemos cambiar vidas y realidades para que encuentren un trabajo o para reinsertarse en la vida laboral», matiza Javier Andreu.

El proyecto de restaurante-escuela está financiado por la Generalitat con 563.088 euros, a través de la convocatoria de ayudas para proyectos de desarrollo dirigidos a la recuperación de los municipios afectados por la dana.

El exterior del establecimiento en Catarroja.

El exterior del establecimiento en Catarroja. / Cesal

Presentación oficial

El acto de presentación reunió a representantes de las administraciones públicas, empresas y entidades colaboradoras que han acompañado el desarrollo del proyecto. Además del director general de Inclusión y Cooperación al Desarrollo de Generalitat Valenciana, Pedro Carceller, y la alcaldesa de Catarroja, Lorena Silvent, asisteieron la subdirectora general de Formación Profesional para el Empleo, Rosa López; el alcalde de Sedaví y presidente de la Mancomunitat de l'Horta Sud, José Francisco Cabanes, y representantes de ayuntamientos la comarca, empresas, organizaciones sociales, alumnado y equipo de Foc i Cor y de Cesal.

La alcaldesa de Catarroja, lorena Silvent, con los alumnos.

La alcaldesa de Catarroja, lorena Silvent, con los alumnos. / Cesal

Esta ONG activó un dispositivo de emergencia en coordinación con los Servicios Sociales municipales y entidades colaboradoras, como Valencia Club Cocina y el Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia, tras la dana, que permitió distribuir diariamente comidas en Catarroja, Paiporta y otros municipios afectados. También participó en la rehabilitación de hornos artesanos junto al Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia, con apoyo de entidades como Fundación Mapfre (a través del proyecto Renacer Panadero) y del Santander.

La alcaldesa de Catarroja, Lorena Silvent, puso en valor la atención ofrecida por la entidad durante estos tiempos difíciles. "Cesal ha estado a nuestro lado desde la fase de emergencia tras la DANA y se ha quedado con nosotros en la recuperación. Y este proyecto, Foc i Cor, nos ilusiona muchísimo. Porque nace pensando en las necesidades de formación y generación de oportunidades de empleo, pero, también, poniendo en valor lo nuestro, y qué mejor manera de hacerlo que desde la cultura gastronómica", destacó.

Por su parte, el director general de Inclusión y Cooperación al Desarrollo, Pedro Carceller, resaltó la importancia de impulsar iniciativas que permitan avanzar desde la respuesta a la emergencia hacia la generación de nuevas oportunidades para las personas y ha señalado que “queremos que la recuperación de la dana se traduzca en oportunidades reales para las personas; proyectos como Foc i Cor, pioneros en su ámbito, permiten crear empleo, reforzar la cohesión social y contribuir a la reactivación económica de l'Horta Sud”.

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