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Suceso

Benetússer instalará cámaras de vigilancia junto al edificio derrumbado para reforzar la seguridad

La alcaldesa Eva Sanz asegura que el ayuntamiento mantiene la atención directa a los vecinos desalojados y ha conseguido dos viviendas de emergencia social, que las familias recibieron el viernes

El ayuntamiento reforzará la vigilancia con más presencia policial cuando terminen la demolición y el desescombro

Segunda reunión de la alcaldesa y técnicos con afectados por el derrumbe Benetússer.

Segunda reunión de la alcaldesa y técnicos con afectados por el derrumbe Benetússer. / A. B.

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Cèsar Garcia Aleixandre

Cèsar Garcia Aleixandre

Benetússer

El Ayuntamiento de Benetússer pretende instalar cámaras de vigilancia en el entorno del edificio derrumbado de la calle Las Américas para reforzar la seguridad de la zona una vez finalicen los trabajos de demolición y retirada de escombros, que se prevé que culminen esta semana. La alcaldesa, Eva Sanz, trasladó esta posibilidad a los propietarios e inquilinos afectados durante la segunda reunión celebrada desde el colapso del inmueble, ocurrido durante la noche del pasado martes, 14 de julio. El encuentro reunió también a responsables de Urbanismo y de la Policía Local para responder a las principales inquietudes planteadas por las familias dos semanas después del suceso.

La seguridad del solar y de las viviendas próximas constituye una de las mayores preocupaciones de los afectados, especialmente ante la futura retirada de los operarios y de los dispositivos asociados a las obras. Junto a la posible colocación de cámaras, el consistorio prevé reforzar la cobertura policial en este punto de la localidad. La medida deberá contar previamente con los informes técnicos y jurídicos necesarios. “No se trata solo de voluntad, que la hay desde el primer minuto; se trata también de actuar correctamente, con informes técnicos, cobertura jurídica y garantías para todas las partes”, explicó la alcaldesa socialista en el encuentro. Cabe recordar que los afectados llegaron a contratar seguridad privada cuando el consistorio comenzó el desescombro y retiró la que había puesto, pero luego se vieron obligados a renunciar a ella por su alto coste, tal como informó Levante-EMV.

Atención directa a los vecinos desalojados

La reunión permitió revisar la situación de las familias que perdieron sus viviendas y abordar otras cuestiones pendientes, como la posible devolución de tributos municipales, el acceso a documentación y atestados dentro de los límites legales y diferentes trámites administrativos derivados del derrumbe.

El ayuntamiento, según Sanz, mantiene desde el primer día una atención directa a propietarios e inquilinos. Los Servicios Sociales municipales han ofrecido acompañamiento personalizado, atención psicológica y apoyo para buscar soluciones habitacionales a quienes tuvieron que abandonar el edificio. Durante la misma noche del derrumbe, el consistorio gestionó el alojamiento urgente en un hotel de otro municipio para una de las familias, mientras que el resto de afectados pudo trasladarse inicialmente a domicilios de familiares.

Coordinación con la Generalitat para alojar a dos familias

La coordinación con la Generalitat Valenciana ha permitido que dos familias recibieran el pasado viernes sendas viviendas sociales de emergencia. El Ayuntamiento también las está ayudando a gestionar el alta de los suministros básicos de agua y electricidad. “Sabemos que ninguna medida puede compensar la pérdida de una vivienda y de los recuerdos de toda una vida, pero nuestra obligación es estar al lado de las familias, ayudarles a resolver cada trámite y explorar todos los caminos posibles para que recuperen cuanto antes cierta estabilidad”, señaló Sanz, que incluso acompañó personalmente a una de las familias afectadas a la oficina comercializadora de luz.

El desalojo evitó una tragedia

El suceso comenzó alrededor de las 22 horas del 14 de julio, cuando la Policía Local recibió un aviso por la aparición de grietas y ruidos en el inmueble. Los agentes se desplazaron inmediatamente y evacuaron a las personas que permanecían en el interior. Los bomberos llegaron cuando el edificio ya se encontraba vacío. Poco después se produjo el derrumbe, que alcanzó repercusión nacional y que no causó víctimas gracias al desalojo previo.

Comienzan los trabajos de desescombro del edificio derrumbado de Benetússer.

Trabajos de desescombro del edificio derrumbado de Benetússer. / Germán Caballero

También fue evacuado de manera preventiva el edificio colindante de la avenida Alfafar. Una inspección realizada esa misma noche por una arquitecta contratada por el consistorio y por los bomberos permitió que sus residentes regresaran posteriormente a sus viviendas. Desde entonces, los técnicos han efectuado revisiones semanales del inmueble contiguo y mantienen contacto con su comunidad de propietarios para comprobar su evolución y responder a la inquietud vecinal.

Doble perímetro y seguridad privada

Durante estos primeros quince días, el consistorio ha adoptado sucesivas medidas para proteger el entorno. La Policía Local acordonó la zona, se retiraron los vehículos estacionados dentro del perímetro y se instalaron focos y un vallado reforzado. El dispositivo llegó a contar con un doble perímetro de seguridad y vigilancia privada durante el inicio de las actuaciones. La futura colocación de cámaras permitiría mantener el control del espacio cuando concluyan los trabajos y dejen de estar presentes las empresas contratadas.

El consistorio tramitó por la vía de emergencia la contratación de los equipos encargados de asegurar el inmueble, demoler los restos inestables y retirar los escombros. La previsión municipal es que estas labores puedan finalizar durante esta semana.

Recuperación de efectos personales

Las obras se han realizado siguiendo un protocolo específico para tratar de recuperar los efectos personales que todavía permanecían entre los restos del edificio.

Cuando los operarios localizaban alguna pertenencia, la Policía Local acudía al lugar, la documentaba y posteriormente la entregaba mediante acta a su propietario. El objetivo ha sido preservar el mayor número posible de enseres dentro de las limitaciones de seguridad impuestas por el estado del inmueble.

Eva Sanz agradeció la intervención de la Policía Local, los bomberos, los Servicios Sociales, la Guardia Civil, los técnicos municipales y las empresas participantes. También destacó “la fortaleza y la dignidad” de las familias afectadas.

El Ayuntamiento se ha comprometido a mantener abierta la atención directa a los vecinos hasta que puedan resolverse las cuestiones habitacionales, económicas, administrativas y de seguridad que siguen pendientes tras el derrumbe.

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