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Manifestación

Port Saplaya se manifiesta por la contaminación en la playa, los contenedores desbordados y el "abandono institucional"

El malestar vecinal se extiende más allá de la playa, incluyendo el deterioro de plazas, la dársena y la falta de infraestructuras prometidas

Vecinos de Port Saplaya se movilizan contra el "abandono institucional" y exigen soluciones urgentes a los problemas del núcleo costero

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Laura Florentino

Laura Florentino

Port Saplaya

El malestar vecinal en Port Saplaya ha vuelto a salir a la calle. El pasado sábado 1 de agosto tuvo lugar una movilización convocada para denunciar el "abandono institucional" que, a juicio, de varias asociaciones y grupos de vecinos y vecinas, sufre este núcleo costero de Alboraia, y también para reclamar un Plan Integral de Regeneración Urbana que dé respuesta a los problemas que arrastra desde hace años.

La protesta llega después de un verano marcado, una vez más, por los cierres de la playa norte debido a episodios de contaminación fecal, una situación que los vecinos aseguran se repite año tras año y que consideran la evidencia más visible de la falta de soluciones estructurales.

Precisamente, el pasado 19 de junio, tras un nuevo cierre de la playa por riesgo para la salud, la Asociación Cívica y Cultural de Port Saplaya expresó públicamente su indignación. "La situación de las playas aquí es inaceptable. Vecinos, veraneantes, los niños de la escuela de surf y quienes vienen desde Alboraia, València o Paterna se encuentran con el cierre por riesgo para la salud", denunciaron.

Ante esta situación, reclamaron el desvío de las acequias desde su llegada al núcleo hasta el colector de aguas de la depuradora del Carraixet para evitar que las aguas contaminadas desemboquen en la playa.

Prohibición al baño en la playa de Port Saplaya.

Prohibición al baño en la playa de Port Saplaya. / Asociación Cívica y Cultural de Port Saplaya

La CHJ confirmó requerimientos para frenar los vertidos

Las reivindicaciones vecinales se han visto reforzadas en las últimas semanas tras hacerse pública la respuesta remitida por la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) a una solicitud de información presentada por la propia asociación.

Según el organismo de cuenca, los trabajos de investigación apuntan a que el origen de los episodios de contaminación se encuentra en vertidos de aguas residuales municipales que no están conectados a las redes de alcantarillado y que desembocan directamente en las acequias.

La documentación remitida por la CHJ revela que el 4 de julio de 2025 requirió a la Comunidad de Usuarios de Vertidos (CUV) de la Cuenca del Carraixet que adoptara "con carácter urgente" medidas cautelares para cesar estos vertidos procedentes de los municipios de Rocafort, Meliana y Alboraia.

La acequia que discurre por Port Saplaya conteniendo vertidos.

La acequia que discurre por Port Saplaya conteniendo vertidos. / Asociación Cívica y Cultural de Port Saplaya

Listado de reivindicaciones que va más allá de la playa

No obstante, la contaminación de la playa no es el único del descontento vecinal. La asociación sostiene que Port Saplaya acumula carencias desde hace años. "Los vecinos han estallado. Los cierres por contaminación de la playa se repiten todos los años", afirman.

Entre las reivindicaciones figuran el deterioro de plazas y de la dársena, el estado de las antiguas piscinas, la sustitución de los contenedores soterrados por otros en superficie, la falta del parque intergeneracional prometido, el elevado IBI que soportan los residentes y la ausencia de actuaciones para frenar la erosión del litoral.

El ayuntamiento destaca las inversiones realizadas

Por su parte, el Ayuntamiento de Alboraia defiende que durante los últimos años se han llevado a cabo diversas actuaciones. Entre ellas destaca el nuevo contrato de recogida de residuos y limpieza, dotado con 42 millones, que entrará en funcionamiento el próximo mes de septiembre, según han confirmado fuentes consistoriales a este diario, y que contempla la renovación de todos los contenedores del municipio, nueva maquinaria y un incremento del personal destinado al área costera.

El consistorio también pone en valor la implantación del autobús municipal gratuito, operativo desde 2022, el refuerzo de los servicios de seguridad, socorrismo y limpieza durante la temporada estival, la renovación del alumbrado de los paseos marítimos mediante tecnología LED, la construcción de un nuevo colector de aguas residuales, con una inversión aproximada de 200.000 euros, el desarrollo por fases del parque intergeneracional, la renovación de las pistas deportivas y las obras ejecutadas hace dos meses para mejorar las conexiones ciclopeatonales entre los tres núcleos urbanos.

Uno de los contenedores llenos en Port Saplaya.

Uno de los contenedores llenos en Port Saplaya. / Asociación Cívica y Cultural de Port Saplaya

"Queremos ver un retorno de los impuestos que pagamos"

El descontento de los residentes va más allá de los episodios de contaminación de la playa. Una vecina que reside en el núcleo urbano durante todo el año, asegura en declaraciones a Levante-EMV que el sentimiento generalizado es de "abandono" y considera que los problemas se hacen más visibles durante el verano por el incremento de población.

"Nos sentimos abandonados por el ayuntamiento. Resido todo el año aquí y siempre hemos visto que las soluciones que dan son apaños, no duran en el tiempo, el resto del año se olvidan", lamenta.

Reclaman un mayor compromiso

Respecto a los cierres de la playa por contaminación, la vecina reconoce qu ese trata de una cuestión que no depende exclusivamente del consistorio, aunque considera que la respuesta no está siendo eficaz: "Entendemos que esto en concreto no dependa del ayuntamiento, lo que no entendemos es qué están haciendo. No hay resultados muy evidentes, tendría que haber un mayor compromiso por obtener soluciones", afirma.

La residente también denuncia problemas de mantenimiento en distintas instalaciones y espacios públicos del núcleo costero. "Falta mantenimiento en la piscina, se limpia de una manera que no corresponde, las papeleras están a rebosar y hay suciedad. Hemos llegado a un punto tal de hartazgo porque pagamos un IBI muy elevado", explica.

Asimismo, sostiene que las inversiones anunciadas recientemente por el ayuntamiento "no las negamos, pero no son la respuesta a nuestras necesidades actuales" y reclama una mayor sensibilidad por parte del equipo de gobierno municipal.

"Queremos ver un retorno de los impuestos que pagamos y que el alcalde sea empático con nuestra situación. Somos vecinos preocupados", concluye.

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