Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

90 años de la guerra civil

La historia de José Comes: el joven agricultor de 25 años fusilado por gritar '¡Viva Negrín!' tras un día de fiesta con los amigos en Torrent

Comes, un agricultor de 24 años que regresaba de comida con los amigos, fue detenido el mismo día y a pocos metros de Trinidad Garrigues Ortí, juzgado el mismo día que ella y ejecutados juntos apenas 18 días después en Paterna

Un gritode ¡Vina Negrín! fue sificiente para que fusilaran al torrentino José Comes junto a su vecina Trinidad Garrigues hace 87 años.

Un gritode ¡Vina Negrín! fue sificiente para que fusilaran al torrentino José Comes junto a su vecina Trinidad Garrigues hace 87 años. / Imagen realizada con IA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Isabel Olmos

Isabel Olmos

Torrent

30 de julio de 1939. Primeras horas de la tarde del día de los Santos Patronos de Torrent. Se supone que es día de fiesta, pero decenas de mujeres se agolpan frente a la puerta de la prisión, ubicada en la conocida Torre de la localidad. Han pasado cuatro meses desde el fin de la guerra y los presos se amontonan en condiciones infrahumanas en su interior, esperando la cesta con algo de comida que sus familiares puedan hacerles llegar tras el expolio de algunos guardias. Uno de ellos, hace escasos segundos, ha golpeado fuertemente a Trinidad Garrigues Ortí, una ama de casa madre de dos niños pequeños, en el vientre con un fusil. En un acto reflejo, ella ha respondido propinándole un bofetón al centinela. La detienen en medio de una fuerte algarabía y la meten en la cárcel. Será fusilada 18 días después, el 17 de agosto. Su causa es la 10208-V.

Enfrente de la prisión de la Torre, un grupo de jóvenes torrentinos pasa junto a uno de los establecimientos situados en la plaça Major. Según el informe que elaborará después el servicio de información franquista, vienen de una comida en el campo y «al pasar junto al café» uno de ellos «grita “¡Viva Negrín!”, siendo inmediatamente detenido e ingresado en la prisión». Juan Negrín había sido el presidente del gobierno de la II República de 1937 a 1939. Todo el incidente ocurre con una diferencia de minutos, casi a la misma hora en que se produce el de Trinidad, pocos metros más allá. La causa de este joven es la 10209-V. Justo la que va detrás.

Vecino de la calle San Cayetano

Quien profiere el grito es José Comes Benavent. José tiene 25 años, es agricultor, está soltero y no sabe leer ni escribir. Vive en la calle San Cayetano de Torrent junto a sus padres, Eugenio Comes Silla y Encarnación Benavent Calixto. En la declaración ante el juez de Torrent días después de su detención, José explica que ese día se había reunido con sus amigos «Nelet, el hermano de Campos, de la calle de San Onofre, y el apodado Piñol, abanderado de la Falange de esta» y que habían pasado el día de fiesta en el barrio del Pantano de la localidad, «donde bebieron con exceso y, sin duda ya embriagado, debió decir al ingresar al pueblo algo que causó la indignación del vecindario, porque al darse cuenta de su estado en la prisión se vio con señales de haber sido golpeado, mientras sus compañeros de prisión le explicaban que había dado gritos de Viva Negrín, lo que de ser cierto no puede darse cuenta de haberlo hecho ni si en tales gritos participaron otras personas».

Sumario del juicio contra José Comes Benavent. / Archivo Histórico de Defensa

Sumario del juicio contra José Comes Benavent. / Archivo Histórico de Defensa / Archivo Histórico de Defensa

El juez instructor de la causa contra José Comes es el capitán Francisco Almazán, encargado del partido judicial de Torrent y de gran parte de la comarca, y cuyos sumarios acabarán, en la mayoría de los casos, aconsejando un Consejo de Guerra por adhesión a la rebelión para los denunciados, a quienes les esperará el paredón de Paterna. Años después, su hija se acabaría casando con el hijo de una conocida familia torrentina.

Pero Comes tiene buenos testigos e incluso los informes de Falange, el servicio de información y el propio alcalde, Salvador Pardo, señalan que no ha tomado parte en los «desmanes rojos» en la localidad. Almazán llama primero como testigo al camarero del bar, Luis Miquel Vilanova. Este explica que ese día se encontraba sirviendo en el bar de su propiedad, el Monte Pío, «cuando se presentaron en un carro cuatro individuos, uno de ellos José Comes Benavent, los cuales venían en actitud bastante alegre, que denotaba que llegaban de celebrar alguna comida», ya que «presentaban aspecto de embriaguez aunque no muy fuerte». Al llegar frente a su establecimiento «empezaron a bajar del carro en que venían y entraban a tomar café, cuando Comes, poseído de la alegría que llevaban, dio un “Viva Negrín” que no fue contestado por nadie y provocó la indignación del vecindario». El camarero explica que conoce «de hace bastante tiempo» a Comes, que «no sabe que nunca se haya embriagado» y que, aunque no sabe su tendencia política, «le parece recordar que ha frecuentado algunas veces el Círculo Tradicionalista antes del Movimiento».

Voluntario de la Columna de Hierro

Comes también explica ante el juez su actuación durante la guerra. Asegura que no ha pertenecido «nunca a partido político» y que durante la contienda estaba afiliado a la Asociación de Campesinos, «que no tenía carácter político». Niega haber hecho guardias de miliciano, haber recibido órdenes para detener a «personas de orden» o requisar bienes y haber participado en los asesinatos, detenciones e incendios ocurridos en Torrent. Sí reconoce que, dos meses antes de ser llamada su quinta, se presentó voluntario en la Columna de Hierro, aunque sostiene que no tomó parte en los «asesinatos y saqueos que iba cometiendo por donde pasaba». Según su declaración, fue encarcelado por orden del propio Comité de la columna y permaneció quince días en el castillo de Mora de Rubielos. Posteriormente fue movilizado, destinado al 11 Regimiento de Infantería en Alicante y enviado a la ofensiva de Brunete.

De hecho, el entorno de Comes es conservador. Otro de los testigos, Vicente Torrent Navarro, chocolatero, explica que no sabe qué hizo José durante la guerra porque él mismo había estado «escondido» al ser «objeto de persecución». Durante los paseos por el pueblo que posteriormente había dado con José, Torrent explica que «de la conversación sostenida sacaba la impresión de que simpatizaba con el partido tradicionalista». Aunque, añadió, «también observó que es un individuo que le gusta la broma y aficionado a la bebida». En la misma línea declara José Mora Royo, un agricultor de 24 años. Mora declara que conoce a Comes desde la infancia y que «siempre» ha observado que «se comportaba como persona correcta, sin que llegase a advertir en él tendencias políticas izquierdistas». Más bien al contrario, dice, ya que «frecuentaba el Círculo Tradicionalista». También sabe que «durante el dominio rojo, marchó voluntario a la Columna de Hierro del Ejército rojo, sin saber los motivos que le indujeran a ello» y que, aunque no lo ha tratado tras la guerra, «tiene formado un buen concepto» de Comes.

De nada servirá todo esto. El juez dará por hecho que militaba en la CNT «desde antes de la subversión marxista» y que «exaltó en público la causa roja e insultó a nuestro Ejército, intervino en las requisas perpetradas en esta localidad y sirvió como miliciano al Comité revolucionario». La puntilla: «que antes de ser llamada su quinta se presentó voluntario en la llamada Columna de Hierro con la que actuó en diversos frentes». Por todo ello le acusará de adhesión a la rebelión y, por tanto, tendrá que someterse a un consejo de guerra, al igual que Trinidad.

Extrato de la declaración de José Comes el 5 de agosto de 1939 ante el Juez Militar.

Extrato de la declaración de José Comes Benavent el 5 de agosto de 1939 ante el Juez Militar/ Archivo Histórico de Defensa / Archivo Histórico de Defensa

Trágicas coincidencias: convocados a la vez por el Consejo de Guerra

De hecho, el terrible destino que ha cruzado sus dos vidas desde el 30 de julio insiste en prolongar su unión. A ambos se les convoca al Consejo de Guerra para el mismo día y a la misma hora: 9 de agosto de 1939, a las once de la mañana, en Valencia. E integran el tribunal los mismos miembros: el teniente coronel Gregorio González López como presidente; los capitanes Miguel González Tévar, Miguel García Ortiz y Alejo Ibáñez Ibáñez como vocales; el alférez Vicente Montesinos como fiscal y el alférez Antonio Colomer de Figueroa como abogado defensor.

La Fiscalía de Guerra le pedía 30 años de prisión; al llegar al Consejo de Guerra, la pena solicitada ya era de muerte. Poco había que hacer. Quién declaró antes, si Trinidad o José, nunca se sabrá. Pero también el mismo día, un 15 de agosto, llegó el telegrama firmado por Franco. Dos días después, un 17 de agosto (ayer hizo 87 años), ambos serían fusilados juntos en Paterna. Las causas 10208-V y 10209-V ya estaban listas para el archivo. El dolor y el trauma de dos familias duraría para siempre.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents