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Seguridad

La CHJ advierte que la Generalitat tiene la competencia en la prevención de incendios y la retirada de la caña invasora

El organismo realiza durante todo el año actuaciones de mantenimiento de cauces a lo largo de los más de 47.000 kilómetros

Obras de la CHJ en el barranco del Carraixet.

Obras de la CHJ en el barranco del Carraixet. / CHJ

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Ada Dasí

Ada Dasí

L'Horta

Cada vez que se produce un suceso en un barranco o cauce fluvial, la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), como organismo de cuenca competente, suele estar en el punto de mira. El reciente incendio registrado en el barranco del Carraixet, en el término municipal de Bonrepòs i Mirambell, ha vuelto a poner sobre la mesa un debate sobre las competencias de cada administración.

En este caso, la CHJ desvincula de sus atribuciones buena parte de las actuaciones que se le reclaman y apunta a la Generalitat Valenciana y a los ayuntamientos como responsables en materias como la prevención de incendios, la retirada de residuos o la vigilancia de los cauces.

Desde la Confederación aseguran que el barranco del Carraixet se encuentra en unas condiciones adecuadas y recuerdan que la prevención y extinción de incendios forestales corresponde a la Generalitat, de acuerdo con la legislación estatal de Montes y la normativa forestal de la Comunitat Valenciana.

La CHJ precisa, no obstante, que cualquier actuación que deba ejecutarse dentro de un cauce, al tratarse de terrenos incluidos en el Dominio Público Hidráulico, requiere su autorización. En este sentido, asegura que permite este tipo de trabajos "sin reparo alguno, como no puede ser de otra manera", siempre que se ajusten a la normativa y a los criterios establecidos.

La retirada de residuos, competencia municipal

También rechaza que la limpieza de basuras y residuos depositados en los cauces públicos sea una competencia propia del organismo de cuenca. Según la legislación vigente, esta responsabilidad corresponde a las entidades locales, que también tienen atribuidas las funciones de vigilancia, inspección y potestad sancionadora en esta materia.

Una situación similar se produce con la eliminación de especies invasoras. La caña común (Arundo donax), una de las especies vegetales más habituales en los barrancos valencianos, está incluida en este ámbito. La CHJ recuerda que las competencias para su erradicación corresponden esencialmente a la Generalitat Valenciana, de acuerdo con el Decreto 213/2009, de 20 de noviembre, del Consell.

En los tramos urbanos de los ríos y barrancos, además, las competencias son compartidas con las administraciones locales, lo que añade otro nivel de responsabilidad a la hora de determinar qué organismo debe actuar en cada caso.

Prevención de inundaciones

La Confederación también incide en la diferencia entre las labores de mantenimiento de los cauces y la eliminación generalizada de la vegetación con el objetivo de reducir el riesgo de inundaciones. Según sostiene, retirar de forma indiscriminada la vegetación de los cauces "no reduce el peligro y, en determinadas circunstancias, puede incluso agravarlo".

La vegetación desempeña funciones naturales dentro de los cauces y contribuye a laminar las avenidas al reducir la velocidad del agua y favorecer que esta se distribuya por una superficie mayor de la cuenca. Por el contrario, un cauce completamente desprovisto de vegetación puede favorecer una mayor velocidad del agua y provocar desbordamientos más bruscos y agresivos en las zonas bajas de los municipios.

Además, la eliminación generalizada de la vegetación no figura, según la CHJ, entre las medidas contempladas en el Plan de Gestión del Riesgo de Inundación. Donde sí interviene, es en la retirada de caña cuando su sustitución por vegetación autóctona de ribera permite mejorar el estado hidromorfológico de los ríos. Estas actuaciones se realizan siguiendo criterios técnicos establecidos por la Directiva Marco del Agua.

El objetivo principal del organismo de cuenca, subrayan desde la CHJ, es alcanzar y mantener el buen estado de las masas de agua. La eliminación de cañas por sí misma o la prevención de incendios forestales quedan fuera de ese marco competencial.

Más de 350 autorizaciones para actuaciones en cauces

La CHJ recuerda, además, que realiza actuaciones de mantenimiento de cauces durante todo el año y no únicamente durante los episodios de lluvias. Estos trabajos se desarrollan a lo largo de los más de 47.000 kilómetros de cauces que forman parte de la demarcación hidrográfica del Júcar, siempre en función de la disponibilidad presupuestaria.

En estos momentos, según los datos facilitados por el organismo, hay 33 actuaciones de mantenimiento de cauces en ejecución. A ellas se suman los trabajos que realizan otras administraciones y particulares con autorización de la Confederación. Actualmente existen 357 autorizaciones vigentes para este tipo de actuaciones.

La CHJ insiste así en que el mantenimiento de los barrancos y ríos implica a distintas administraciones y que no todas las actuaciones que se reclaman tras un incendio, una inundación o la acumulación de vegetación corresponden al organismo de cuenca.

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