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Iberdrola ultima la compra de tierras para la planta solar de Zarra y Ayora

La compañía llega a acuerdos con los propietarios para trazar la línea de tensión que sacará la energía

Los viñedos afectados por el trazo de la línea de alta tensión de la planta de Cofrentes I. | L-EMV

Iberdrola ya tiene la propiedad de las tierras donde ubicará el primer proyecto fotovoltaico que la compañía ha instalado en la Comunitat Valenciana. Son 250 hectáreas entre los términos municipales de Ayora y Zarra y ahora solo tienen un frente por cerrar: alcanzar los acuerdos de compra venta de terrenos con propietarios de la zona para poder trazar la línea de evacuación de la energía producida, para lo que se necesita ocupar algunos terrenos donde instalar las torres de alta tensión.

Según confirma la compañía eléctrica, de los 250 propietarios de terrenos con los que deben negociar para instalar las torres, se ha llegado a un acuerdo con la mayoría para ocupar «pequeños espacios de suelo». Estas tierras no solo son de personas físicas sino que hay instituciones, cooperativas y entidades dueñas de los terrenos que la compañía necesita para su explotación.

La planta, cuyo permiso para funcionar depende del Ministerio para la Transición Ecológica, tendrá una potencia de 200 megavatios a través de 445 módulos fotovoltaicos y una subestación de evacuación de electricidad del propio parque fotovoltaico, localizada en Ayora. También otras infraestructuras de líneas eléctricas necesarias para transportar la energía y conectar a la red que, según la compañía, podía abastecer de energía limpia a 100.000 hogares.

En Jalance se construirá otra subestación colectora que funcionará como infraestructura de evacuación de energía del nudo de Cofrentes, y que estará formada por un transformador que podría ampliarse en caso de que los proyectos de energías renovables prosperaran en la zona.

Tierras de viñedos

Según confirmó Iberdrola, las negociaciones con los propietarios llevan meses produciéndose. Sin embargo, la publicación en el BOE durante el verano de la relación de tenedores cuyas tierras necesitaba Iberdrola para su planta generó cierta inquietud en el Valle de Ayora, ya que tierras como las de Matilde del Campo están en funcionamiento. «Tengo 105 hectáreas de viñas productoras y la planta amenaza con destrozar le terreno», lamentaba.

Sin embargo, Iberdrola descarta que esa ocupación vaya a sacrificar los cultivos ya que el espacio del propio parque fotovoltaico es de ellos. De los vecinos y vecinas solo se requieren «algunos metros cuadrados que no afectarán a ningún viñedo».

Además, la compañía aclaró que la expropiación forzosa es el último recurso y que habitualmente la negociación permite llegar a un acuerdo antes. «Solo como último remedio se acude a la expropiación decretada por el Estado tras una declaración de utilidad pública», explicaron fuentes de la compañía.

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