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Godelleta se opone a la planta fotovoltaica que ocupa el 10 % de su territorio

El ayuntamiento asegura que se opone "por completo" al proyecto de una empresa que "degrada paisajísticamente" el término municipal y destruye su tejido socioeconómico

Una de las áreas afectadas en el polígono 9 por la planta fotovoltaica prevista en Godelleta L-EMV

La planta fotovoltaica 'Godelleta 2' que prevé instalarse en el municipio ya está tramitándose en la Generalitat. Sin embargo, el primer escollo que van a encontrarse es el del propio municipio: el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Godelleta rechaza frontalmente este proyecto de 92 hectáreas y 91.000 placas solares que salpicará, de norte a sur, el término municipal de Godelleta, lo que supone un 10 % de su terreno, muy por encima del 3 % que se aconseja en la nortamtiva autonómica para destinar a las energías renovables.

Se trata de una planta de 49,1 mW, por lo que los permisos solo dependen del Consell, y no del Ministerio para la Transición Ecológica. Por eso, las alegaciones que el ayuntamiento está preparando se presentarán a la conselleria competente y la movilización vecinal está siendo total. Según explica el alcalde, Rafa Fora, en cuanto a cuestiones técnicas no se ha realizado un estudio de viabilidad para las canalizaciones eléctricas que lleven la energía de las placas a la subestación, "y en Godelleta el suelo está lleno de tuberías de agua para los campos".

Recolección de naranjas en Godelleta, en la zona afectada por la planta fotovoltaica.

Además, Fora también lamenta que no se haya realizado "el estudio medioambiental y de paisaje" para ver cómo afectará la gran instalación de placas que se prevé de norte a sur en el entorno natural de Godelleta. "Ocupan cinco polígonos catastrales cuando podrían haberlas condensado todas en uno", asegura, "pero de esta forma se ensucia todo el término".

El alcalde ultima que tampoco se haya presentado un estudio de impacto socioeconómico porque en esta localidad se sigue viviendo de la agricultura, "que es la base del tejido industrial, los campos de cultivo".

Por eso, la inquietud entre los vecinos y vecinas va incrementándose cada día que pasa. Según el primer edil, algunos agricultores tienen miedo de que sus campos sean expropiados a precio de terreno, sin contar con las inversiones que se han realizado en él para el cultivo de la cosecha, como el riego a goteo o la instalación de placas de autoconsumo para los generadores. "Eso, además, se hizo a través de una subvención del Consell a la Comunidad de Regantes por valor de 5 millones de euros. ¿Qué pasa ahora? ¿Se devuelve?" se pregunta Fora.

A priori, la expropiación forzosa solo afectaría a los terrenos afectados por las vías de evacuación de energía y de la subestación. El resto de parcelas se cederían previa negociación de precios con la empresa, interesada en comprar o alquilar los terrenos.

Fora resalta que parte de las zonas afectadas por la macroplanta son zonas de cultivo preferente por su valor agrológico. El consistorio está movilizando a los vecinos para que presenten alegaciones particulares y a las entidades para que lo hagan a nivel grupal, mientras que el ayuntamiento prepara una general que aglutine el interés de todos.

El plazo de exposición pública está abierto para presentar estas quejas y como se recogía en el documento público de información del proyecto, el presupuesto para toda esta instalación se eleva a 18,9 millones de euros.

Suspensión de licencias y premio al autoconsumo

El año pasado, el pleno municipal suspendió las licencias para instalar parques fotovoltaicos en el término. A cambio, motivó la instalación de placas para el autoconsumo a los vecinos y vecinas que quisieran desgravarse una parte del Impuesto de Bienes Inmuebles que cobra el ayuntamiento y cada mes, según asegura Fora, "tramitamos más de 20 solicitudes".

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