Últimamente se realizan grandes reflexiones sobre qué es la innovación. Sin embargo, la mayor parte de los y las profesionales de este sector coinciden en que se puede desarrollar desde múltiples puntos de vista. Algo importante de la innovación es coger lo que ya tenemos y adaptarlo para que sea útil para otra actividad diferente

Esta afirmación, que puede resultar poco concreta es sus inicios, coincide exactamente con la solución aportada por Javier Díez, actual director general de Aguas de Alicante, con un amplio bagaje y experiencia en el campo de la ingeniería y desarrollo de negocio de Hidraqua y sus empresas participadas.

Actualmente, el control presupuestario de las obras se diseña con herramientas EPR por parte de Hidraqua y su grupo empresarial. Una metodología que permite llevar un control exhaustivo de los costes en obras y anticiparse a posibles modificaciones o cambios respecto a la previsión inicial.

“Sin embargo, en 1994 estas soluciones no existían y los proyectos tenían deficiencias técnicas considerables, con los consiguientes modificados y cambios presupuestarios que ello implicaba. Por lo que no conocíamos el valor final hasta que la obra quedaba terminada”, explica Díez.

De ahí que empezara a desarrollar la base de datos digital Seguimiento de Obras y Estudios (SOE), que permitía, incluyendo determinados parámetros, adelantarse a los costes reales de las obras y, en concreto, de Estaciones Potabilizadoras de Agua que la compañía empezaba a construir por aquel entonces. 

Sin embargo, para explicar cómo nació SOE, Díez se remonta algunos años atrás. “Antes de trabajar en Hidraqua, colaboraba como voluntario en Cruz Roja Alicante. Allí desarrollé una base de datos para sistematizar algunos procesos como la gestión de ambulancias o la teleasistencia”.

Diseño de una estación potabilizadora de Hidraqua. ED

“Cuando empezamos a construir potabilizadoras éramos nuevos en la ejecución de este tipo de infraestructuras. Esto nos impedía tener claros cuáles eran las variaciones presupuestarias habituales que se producían y, por lo tanto, no saber qué coste implicaba realmente la obra hasta que recibíamos el último albarán”, detalla. 

Por ello, Díez, de la mano de varios compañeros de la empresa, pensaron en replicar aquella base de datos que permitía sistematizar algunas de las competencias de Cruz Roja para sistematizar el avance de las obras y poder predecir los costes de las mismas antes de su finalización, con las consiguientes modificaciones durante su ejecución y, consecuentemente, en los presupuestos previstos.

“Además, nos permitió tener un reflejo fiel de los costes reales de determinadas actuaciones de cara a futuros proyectos y estudios de costes en los que trabajáramos”, puntualiza.

Esta herramienta, que fue utilizada hasta 2012, permitió clarificar, avanzar y digitalizar la realización de las obras. Y, es más, años después aquella base de datos que se creó para Cruz Roja se extendió e implantó en el resto de las delegaciones de la ONG en España.